Ave de La Meca a Medina, en Arabia Saudita
Ave de La Meca a Medina, en Arabia Saudita - ARCHIVO

Renfe agiliza su expansión exterior y pone el foco en EE.UU. y Europa

La compañía, en la carrera final para ganar los servicios del AVE británico, pone en marcha un equipo internacional dedicado a formar a los trabajadores en los nuevos proyectos

Madrid Actualizado: Guardar
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La liberalización del AVE en España ha empujado a Renfe a buscar nuevos proyectos en el extranjero. El operador ferroviario ya anunció, durante la presentación de su plan estratégico, que buscaría «incrementar el volumen de negocio» de su división internacional durante los próximos años. Un plan al que ya está dando forma.

Según ha podido saber ABC, el operador ferroviario ha creado un equipo de trabajo especializado en formar a los trabajadores (maquinistas, sobre todo) que participen en nuevos proyectos en el exterior. Es una fórmula similar a la que utilizó la compañía en Arabia Saudí, donde se desplazó un equipo de ocho conductores españoles para reforzar la formación de los maquinistas encargados del manejo del « AVE de los peregrinos» durante las demostraciones de la ruta.

Este nuevo grupo de trabajo representa una de las medidas que está tomando la empresa pública para potenciar su presencia en el exterior. En el radar de Renfe aparecen, por el momento, Arabia Saudí -donde ya opera el AVE a La Meca-, Estados Unidos -país en el que construirá una línea de alta velocidad entre Dallas y Houston- y Francia -solicitará licencia para dos líneas desde Lyon-. Pero desde la empresa aseguran que «se están analizando multitud de proyectos».

Alguno de ellos reportará novedades en breve. Es el caso del AVE británico (High Speed Two, HS2) que unirá Londres y Birmingham a partir de 2026. En un primer momento, Renfe rechazó participar en esta faraónica obra. Sin embargo, a finales del año pasado logró alcanzar un acuerdo con el operador de Hong Kong MTR para entrar en el consorcio West Coast Partnership, uno de los que aspiran a llevarse este proyecto.

Estaba previsto que la asignación de este proyecto se produjera a principios de verano. Pero los vaivenes políticos del Reino Unido -negociaciones sobre el Brexit, dimisión de Theresa May, nombramiento de Boris Johnson como primer ministro...- retrasaron su anuncio. Ahora que la situación se ha calmado relativamente, la adjudicación se antoja próxima. Y West Coast Partnership aparece como el principal favorito para llevárse el plan.

No se trata, sin embargo, de un proyecto sencillo. Según «Financial Times» el consejero delegado de HS2, Allan Cook, remitió hace escasas semanas una carta al departamento de Transporte británico en el que advertía de que el coste del proyecto se iría hasta los 86.000 millones de libras (93.400 millones de euros), lo que supone casi 30.000 millones más de lo presupuestado inicialmente. Un sobrecoste que ha recrudecido las críticas sobre un proyecto cuestionado desde su puesta en marcha.

El 10% de la facturación

El AVE británico no es, sin embargo, el único proyecto que tiene Renfe entre manos en Europa. Y es que la liberalización de la alta velocidad, prevista para diciembre de 2020 en todo el Viejo Continente, representa una oportunidad para que el operador ferroviario abra nuevos destinos.

La compañía dirigida por Isaías Táboas ya ha solicitado los permisos necesarios para operar en la red ferroviaria francesa a partir de 2021. En un principio, utilizará estos permisos para ofrecer servicio en dos rutas: Lyon-Montpellier y Lyon-Marsella. No obstante, la compañía, que abrirá una oficina en la ciudad del centro de Francia, tiene la intención de empezar a ofrecer servicios desde París en un breve espacio de tiempo.

Además del Viejo Continente, Renfe ha puesto su foco en el mercado norteamericano. El año pasado, la compañía y Adif se adjudicaron el desarrollo y la operación de la línea de alta velocidad que unirá Dallas y Houston. Y en mayo de este año constituyó oficialmente Renfe of America, una sociedad que aglutinará la actividad del operador en el gigante americano.

El operador ferroviario ha destacado en varias ocasiones que la internacionalización es, junto a la digitalización y el impulso a los servicios de bajo coste, uno de sus ejes de su plan estratégico. «Vamos a tener una presencia exterior más proactiva», señaló en junio Táboas. Lo cierto es que, además de participar directamente en distintos proyectos, Renfe también estudiará a partir de ahora realizar tareas consultivas en el extranjero. Todo ello para lograr que, en un plazo de diez años, el 10% de la facturación del grupo proceda del exterior.