Fátima Báñez, ministra de Empleo en funciones
Fátima Báñez, ministra de Empleo en funciones - ÓSCAR DEL POZO

La reforma que dio un vuelco al mercado laboral cumple cuatro años

Hoy se cumplen cuatro años desde que el BOE publicó la nueva normativa

MadridActualizado:

El Consejo de Ministros aprobó el 10 de febrero de 2012 el real decreto-ley 3/2012 de medidas urgentes para la reforma del mercado laboral. Aquella fue la primera gran reforma emprendida por el Gobierno del PP. Mariano Rajoy se había comprometido mes y medio antes en el debate de investidura a «dedicar toda la capacidad del Ejecutivo y todas las fuerzas de la nación a detener la sangría del paro, estimular el crecimiento y acelerar el regreso de la creación de empleo».

El número de parados ha bajado en 507.800 personas en la legislatura debido, en gran parte, a esa reforma porque ha flexibilizado el hasta entonces rígido mercado laboral. Con esta nueva normativa las empresas han podido adaptarse a las duras circunstancias provocadas por la crisis económica. Así, el despido ha dejado de ser la primera y casi única solución para las empresas en dificultades. Ahora se pueden adoptar otras medidas menos cruentas como, por ejemplo, la rebaja de los salarios y la disminución de los horarios de trabajo.

La reforma ha servido también para abaratar los despidos, aunque la pretendida simplificación de los ERE (expedientes de regulación de empleo) ha ocasionado una gran confusión entre los distintos actores del mercado laboral y ha inundado de causas los tribunales de justicia.

En el punto de mira del PSOE

A pesar de que la reforma laboral ofrece más luces que sombras, está en el punto de mira del principal partido de la oposición y de los sindicatos. De hecho, estas organizaciones convocaron una huelga general solo mes y medio después de que se aprobara.

El PSOE ha repetido mil veces que lo primero que va a hacer si gobierna es derogar la reforma laboral, aunque no ha concretado qué es lo que va a modificar. Lo que sí que ha admitido es que no va a elevar las indemnizaciones por despido que rebajó el PP.

La nueva normativa no ha conseguido frenar el incremento de los parados de larga duración, sobre todo de los mayores de 55 años. Por eso, tanto la patronal como los sindicatos van a pedir al nuevo gobierno un plan de choque sobre este colectivo.

Las críticas sobre la reforma laboral se centran en el aumento de la temporalidad en detrimento de los indefinidos, la precariedad de los contratos (unos seis millones de trabajadores cobraban menos que el salario mínimo en 2014) y el fuerte descenso de la cobertura a los parados, que ha caído del 70% en 2011 al 55% en 2015.