La recuperación económica aún es letra pequeña en las nóminas

El Banco de España asegura que «el incremento de la desigualdad salarial entre 2006 y 2014 en España ha sido significativo»

MADRIDActualizado:

La economía española ha pasado por unas fases de caída de la actividad muy acusadas, sobre todo en el año 2008 y siguientes pero desde 2013, a falta de conocer el precio de la incertidumbre política desatada esta semana, crece a ritmos cercanos al 3%, uno de los más elevados de la Unión Europea y durante tres años por encima de la media. Sin embargo, y a diferencia de los que podría pensarse, lo salarios no han tenido la misma evolución.

La Comisión Europea es una de las que se ha dado cuenta de que los ritmos son diferentes. En concreto, asegura en su último informe sobre este asunto que «antes de la crisis los salarios en España se mostraron insensibles respecto a los cambios que experimentaba la tasa de paro, y una prueba de ello es que en 2009 llegaron a subir un 4%, año a partir del cual empezaron a ajustarse hasta 2012, fecha en la que fruto de la reforma laboral a las empresas se les permitió descolgarse de los convenios colectivos y negociar de forma bilateral con los representantes de los trabajadores la evolución salarial en función de la marcha de las propias empresas». A lo anterior añade que «resulta sorprendente que antes y durante los primeros años de la crisis los salarios subieron más en las regiones con más paro, como fueron en ese momento Andalucía, Canarias y Extremadura».

Otra de las cosas que destaca Bruselas es que «durante los últimos años el alza de los salarios no ha estado acorde con la evolución de la productividad ya que entre 2012 y 2016 si la productividad real subió un 1% en determinada región o sector, el alza salarial era tan sólo de un 0,06%».

Para este año, la previsión del Ejecutivo comunitario, realizada el mes de mayo pasado, es que «después de unas suaves alzas en 2017, esperamos que las subidas de salarios vayan cogiendo fuerza, tanto en el sector público como en el privado en 2018 y en 2019, año en el que prevemos que los sueldos sobrepasen al alza prevista de la inflación».

Bañez ha reiterado que «es el momento de subir sueldos», y CEOE destaca que el alza media pactada en los convenios en 2017 fue de 1,78%

Otra de las instituciones que ha reparado en este ritmo desacompasado entre crecimiento económico y alza salarial ha sido el Banco de España. Esta misma semana publicaba un informe «La desigualdad de la renta, el consumo y la riqueza en España» en el que aseguraba que «el incremento de la desigualdad salarial entre 2006 y 2014 resulta significativo. El elemento clave que explica la evolución de la renta salarial a lo largo de la crisis fue la fuerte destrucción de empleo, que afectó especialmente a los jóvenes con poca formación y antigüedad. La crisis económica generó una destrucción de empleo muy significativa, que afectó principalmente a los trabajadores con contrato temporal. Además, entre esos mismos años se observó una ligera reducción de los diferenciales salariales en términos de edad y antigüedad, que estaría ligada a una mayor concentración de los salarios de los trabajadores cerca de los mínimos establecidos en los convenios colectivos, coherente con una caída de los pagos extraordinarios a aquellos trabajadores con salarios superiores a los establecidos en los convenios. También podría explicar la mencionada comprensión salarial la utilización de las facilidades a las modificaciones unilaterales de contrato introducidas en la reforma laboral de 2012».

Esta realidad, que los salarios aumentan menos de lo que lo hace la economía, ha calado en muchos ciudadanos, y de ahí que los políticos se hayan hecho eco también de la situación. La ministra de Empleo, Fátima Báñez, ha afirmado en varias ocasiones que «es momento de subir los salarios en España, a raíz de los buenos datos de empleo que se vienen registrando desde hace unos años. Es el momento de que la recuperación económica se traslade y se plasme en el bolsillo de los ciudadanos, con un aumento de retribuciones y una mejora del poder adquisitivo».

CEOE: «Siempre acordado»

Por parte de la patronal española, CEOE, las cosas se ven de otro modo. Jorgi García Viña, director de Relaciones Laborales, cree que «las subidas salariales se negocian siempre en los convenios colectivos entre empresas y sindicatos, o lo que es lo mismo, son fruto de un acuerdo y nunca una imposición. En los últimos 20 ó 30 años los salarios en España siempre han subido, aunque no durante los años de la última crisis económica, claro, lo que hace que las medias más bajas hayan estado en el 0,6%. Ahora, en los convenios colectivos que estamos negociando y firmando el incremento salarial es del 1,78%, y este aumento es mayor que el 1,5% más el 0,25% que se ha pactado en la Administración Pública».

García Viña admite que hay una cierta polémica en la sociedad sobre la evolución de los salarios en los últimos años. «Yo creo que hay una cierta confusión porque no hay ningún elemento, ni siquiera el Producto Interior Bruto (PIB), que nos diga lo que tienen que subir los salarios. Lo que hay es una percepción de tipo general que no se corresponde con la realidad, porque los salarios siguen subiendo y en cuanto a si lo deberían hacer más es una percepción muy subjetiva».

El punto de vista de la CEOE es que «los acuerdos entre empresarios y sindicatos han sido fundamentales para que la crisis económica haya sido la que ha sido, y no peor y, de hecho, estamos llenos de acuerdos en convenios colectivos y de otro tipo que han permitido que lo hayamos pasado muy mal pero no tanto como podía haber llegado». Este tipo de acuerdos han sido fundamentales en los últimos años para que España, por ejemplo, fuera destino tras la deslocalización de algunas fábricas de automóviles europeas. Pero, además de en los automóviles, el representante de la CEOE recuerda que los acuerdos son igual de importantes en otros sectores, como es el caso del bancario, «donde han sido fundamentales para reordenar el sector porque, al final, cuando un empresario tiene que cerrar una actividad se tiene que hacer pero si se consigue que la salida de los trabajadores se haga de una manera más fácil pues es mucho mejor».

La brecha salarial entre España y Alemania alcanza los 1.080 euros mensuales, 12.960 euros anuales

Los sindicatos, por su parte, ven la situación de otra manera. Las centrales mayoritarias, como son UGT y CC.OO., negocian estos días con la patronal el IV Acuerdo Estatal sobre Negociación Colectiva (AENC) después de que el año pasado se cerrara finalmente sin acuerdo.

UGT: Salarios indignos

Pepe Álvarez, secretario general de UGT, ha asegurado en muchas ocasiones que «este es un país que crece en el que sólo unos pocos están ganando mucho dinero, en el que cientos de miles de personas tienen unos salarios de miseria e indignos. Eso se tiene que acabar y se va a acabar. Por mucho que se dediquen a decir que somos intransigentes, que no se equivoquen y que hagan frente a sus responsabilidades». Desde Comisiones Obreras su homólogo, Unai Sordo, ha afirmado que no «es verdad que la CEOE haya ofrecido una subida del 2%. Hablan de una subida del 2%, que también puede ser del 0,2%. O se llega a acuerdos con contenido o el conflicto llegará hasta donde tenga que llegar».

Ambas centrales han coincidido en calificar de «inadmisible» la posición que mantienen las patronales CEOE y Cepyme en la negociación para un nuevo Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), que entre otras cosas debería fijar unas subidas de sueldo que sirvan de guía en la negociación de los convenios colectivos. Consideran, en síntesis, que ya es hora de que se traslade a los convenios la recuperación y el crecimiento que se observa en la economía.

El IEF, a favor del alza

En este panorama de intereses enfrentados entre CEOE y los sindicatos destaca la postura de las empresas familiares. Francisco Riberas, presidente del Instituto de Empresa Familiar (IEF) donde se agrupan más de cien empresas, aseguró hace unos días públicamente que «España vive un momento dulce, con tres años seguidos de crecimiento, y ahora es el momento de que la recuperación se traslade a los salarios. Pensamos que la situación económica va a suponer una recuperación de los niveles salariales. España va a caminar hacia un ámbito de recuperación salarial, pero no va a ser igual en todos los sectores». En todo caso, el representante de las empresas familiares advirtió también que «el crecimiento de los salarios nos debe permitir seguir siendo competitivos».

La pregunta llegados a este punto del reportaje es cómo han evolucionado los salarios desde la crisis en los países de nuestro entorno. Según un reciente estudio de Adecco Group el salario medio ordinario bruto en los 28 países europeos fue de 2.000 euros mensuales en 2017, lo que supone un alza de un 3,3% en relación con el año 2016. En el caso de España el salario medio fue de 1.636 euros, un 0,2% más que en 2016 y un 18% más bajo que la media europea. Y, casi lo más preocupante, la brecha entre ambas remuneraciones ha crecido en el último año 2,6 puntos porcentuales, lo que en términos absolutos supone que la diferencia ha pasado de 298 a 361 euros mensuales.

Pese a que los salarios medios en España están alejados de la media europea, siguen colocados en lo que podría llamarse la parte intermedia de la tabla ya que hay 15 países europeos cuyos salarios medios son inferiores al de España, mientras que los restantes 12 países tienen remuneraciones mayores que la española. Como se puede observar en el gráfico adjunto los países del norte de Europa son los que tienen mayores salarios, como son los casos de Dinamarca, Luxemburgo,Irlanda y Holanda.

La brecha salarial entre España y Alemania alcanza los 1.080 euros mensuales, 12.960 euros anuales, lo que implica que la remuneración española resulta un 39,7% más baja que la germana. Esta diferencia significa, por ejemplo, que un asalariado medio español necesita trabajar 20 meses para tener un ingreso similar al que tiene un asalariado medio alemán en un año. En cambio la comparación es un poco más favorable respecto a Francia, aunque así la diferencia entre ambas remuneraciones alcanza a 717 euros por mes (8.604 euros anuales), lo que significa que el salario medio español es un 30,4% inferior al francés.

16.497 euros brutos al año, el más frecuente

El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha puesto esta misma semana en negro sobre blanco la foto fija de los salarios que se cobran en España, en concreto en 2016 porque esta tarea es ardua y se publica con un cierto retraso. La principal conclusión es que la ganancia media anual por trabajador fue de 23.156 euros en 2016, un 0,2% superior a la del año anterior, y que hay muchos más trabajadores en los valores bajos que en los sueldos más elevados, lo que da lugar a que el salario medio sea superior tanto al salario mediano como al más frecuente. De este modo el salario mediano (el que divide al número de trabajadores en dos partes iguales, los que tienen un salario superior y los que tienen un salario inferior) presentó un valor de 19.432,62 euros en 2016, siendo el sueldo más frecuente 16.497,4 euros.

Por sexos, y como es habitual, las mujeres fueron las que menos ganaron ya que la ganacia media anual fue de 25.924,43 euros para los hombres y de 20.131,41 para las mujeres, lo que arroja que la ganancia media anual femenina haya sido el 77,7% de la masculina, aunque en puestos de trabajo similares con las mismas condiciones esta diferencia salarial se reduce.

Otro de los datos significativos que arroja la encuesta es que la proporción de trabajadores con ganancia baja (asalariados cuya ganancia por hora está por debajo de los 2/3 de la ganancia mediana), que fue del 16,8% en 2016. Entre estos trabajadores, y de nuevo aparece la brecha salarial por sexos, el 64,3% eran mujeres.Como ya es tradicional en este tipo de estadísticas, los empleados del sector de la energía eléctrica y gas son los que presentaron un mayor salario, 50.992,09 euros por trabajador de media, lo que supone un 120,2% más que la media nacional. La siguiente actividad en el ranking son las finanzas y los seguros, con 42.684,6 euros, y a continuación están la hostelería y otros servicios, con 14.125 y 15.782 euros respectivamente.