Fábrica de Volkswagen en Navarra
Fábrica de Volkswagen en Navarra - EFE

La UE rechaza el plan de Sánchez de prohibir los vehículos de gasolina y diésel

El Gobierno quiere que a partir de 2040 no se fabriquen ni se matriculen automóviles de combustión

Madrid Actualizado: Guardar
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Miércoles 11 de julio de 2018. Congreso de los Diputados. La recién nombrada ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, declara a los periodistas antes de comparecer en la comisión parlamentaria que «el diésel tiene los días contados». Esta advertencia cayó como una bomba, por inesperada y por su alcance, entre los consumidores y la industria, ya que el sector del automóvil es uno de los motores de nuestra economía.

Desde entonces, la matriculación de vehículos en nuestro país ha caído en picado, sobre todo los de gasóleo o diésel, y se está dando el efecto contrario al deseado por el Gobierno, ya que están aumentando las emisiones porque miles de consumidores no se atreven a adquirir vehículos nuevos por las dudas generadas, por lo que está aumentando la edad media del parque y no se achatarran los más contaminantes.

Aquel anuncio de la ministra fue el preludio de la futura ley de cambio climático que preparaba el Gobierno y que recoge la prohibición de fabricar y matricular vehículos de combustión (gasolina, diésel y gas) a partir de 2040 para que en 2050 el parque móvil español esté libre de emisiones.

Bandera de la izquierda

Esta ley ha sido utilizada por el Gobierno socialista y partidos de la izquierda como bandera para reducir las emisiones de gases en las ciudades, la cual, fue enarbolada por el Ayuntamiento de Manuela Carmena para restringir el tráfico en Madrid Central y por el gobierno de Baleares (PSOE y MES), que prohibirá la circulación de los vehículos diésel a partir del 2025 y la de los de gasolina en 2030.

Sin embargo, Bruselas dio ayer un fuerte varapalo a las intenciones del Gobierno de Pedro Sánchez de desterrar los vehículos de combustión, ya que la comisaria europea de Industria y Mercado Interior, Elzbieta Bienkowska, ha asegurado que una prohibición completa de la matriculación de vehículos nuevos con motores de gasolina y diésel por parte de los estados miembros «no es compatible» con la legislación comunitaria.

En una carta en respuesta a una pregunta realizada por el Parlamento danés, Bienkowska subraya que los estados miembros tienen la posibilidad de restringir el acceso de los coches con motores de combustión a los centros urbanos, como parte de sus esfuerzos para mejorar la calidad del aire. «Bajo la actual normativa de homologación de la Unión, una prohibición completa de la comercialización, importación y matriculación de coches nuevos de gasolina y diésel en un estado miembro no es compatible con la ley de la Unión Europea (UE)», destaca la comisaria en la misiva recogida por Ep.

Áreas urbanas

Bienkowska responde, de esta forma, a la pregunta del Parlamento danés sobre bajo qué condiciones podría ser compatible con la actual legislación comunitaria la introducción de un veto a la comercialización de coches de combustión en Dinamarca. Ante esta pregunta, la comisaria saliente destaca que como una medida para reducir la contaminación del aire, los estados miembros tienen la posibilidad de restringir el acceso a determinadas áreas urbanas, una medida que ya ha sido adoptada por nueve países comunitarios.

En este sentido, recuerda que otros países como Francia, España, Reino Unido, Holanda e Irlanda han anunciado planes de prohibición de los vehículos de combustión para el periodo 2030-2040. «Les invito personalmente a una discusión en el Consejo en la cual estaré encantada de participar», asegura Bienkowska.

No obstante, destaca la necesidad de que el sector del transporte contribuya a la descarbonización de la economía y aboga por un «cambio profundo» hacia vehículos de cero emisiones, algo que califica como «indispensable». «La era de los motores diésel y gasolina terminará antes de lo que pensamos por razones climáticas, medioambientales y de competitividad», subraya la comisaria, que recuerda que competidores de la UE como China y EE. UU. también están buscando fórmulas para afrontar el cambio climático a través del impulso a la movilidad sin emisiones y con prohibiciones a los coches de combustión.

En esta línea, demanda «mayores esfuerzos» de las industrias europeas para hacer frente al reto de la descarbonización y para seguir siendo competitivas ya que, en su opinión, «se están quedando atrás» en el desarrollo de las tecnologías de la movilidad del futuro (vehículos híbridos, de hidrógeno y eléctricos). «La reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y la mejora de la calidad del aire requiere un enfoque político integral que no se limite al transporte y corresponde a los estados miembro definir e implementar el «mix» correcto de medidas efectivas», apunta.

Política homogénea de la UE

Mario Armero, vicepresidente ejecutivo de Anfac (Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones) acogió las declaraciones de la comisaria «con normalidad», según declaró a ABC. Tras recordar que no se puede prohibir la circulación de bienes, valoró que la UE defienda «una política homogénea, que no sea un sudoku, donde se pueda matricular un coche en un país y en otro no».