El presidente de la Real Liga Naval, Juan Díaz Cano
El presidente de la Real Liga Naval, Juan Díaz Cano - ÁNGEL NAVARRETE
ENTREVISTA

Real Liga Naval: «El visto bueno de la UE al “tax lease” español llega tarde»

El presidente de la asociación, Juan Díaz Cano, reclama una mayor implicación de los poderes públicos en el sector naval para aprovechar el crecimiento de la actividad en los puertos españoles

MADRIDActualizado:

La Real Liga Naval celebrará en 2016 una nueva edición de su congreso marítimo nacional, el tercero desde 1901. Su presidente, Juan Díaz Cano, señala que la necesidad de una mayor implicación por parte de los poderes públicos en el sector naval resulta imprescindible, dada la incapacidad de las navieras con bandera española para aprovechar el momento excepcional que vive la actividad en los puertos españoles, que alcanzarán este año su máximo histórico al superar los 500 millones de toneladas.

—¿Cuáles fueron las conclusiones a las que llegaron el año pasado?

—Las conclusiones fueron, básicamente, que hay fomentar todas las marinas y que sería necesario la creación de un Ministerio de la Mar, lo que revertiría en una mayor implicación de los poderes públicos en la gestión de las distintas marinas. El sector muestra una atonía general que tenemos que intentar romper de alguna manera. Se trasladó a los distintos ministerios, a las distintas asociaciones, a las comunidades autónomas. Desgraciadamente, vemos que esta supuesta tradición marítima española no deja de ser un mito mal curado. No hemos encontrado el eco que esperábamos. Por ello queremos insistir en un nuevo congreso nacional, que celebraremos en Cartagena los próximos 10 y 11 de mayo. Lo realizaremos junto al «cluster» marítimo español. Creemos que esto nos dará una mayor visibilidad, ya que ellos jugarán un papel importante en las negociaciones con el próximo Gobierno.

—Es previsible que este año se alcance el récord de traslado de mercancías en los puertos. ¿Qué pasos debería dar España para consolidar esta situación?

—Es cierto que se ha llegado a máximos históricos, pero lo que no se cuenta es que todos estos transportes se llevan a cabo con buques que no son de bandera nacional. Desgraciadamente, en España tenemos 122 barcos con bandera nacional, lo que supone 2,2 millones de toneladas, y luego hay armadores españoles que tienen otros 90 barcos con banderas de conveniencia, 1,5 millones más de toneladas. Abogamos porque la bandera de Canarias fomente algo parecido a lo realizado por Malta, que está recogiendo un montón de barcos mercantes de toda Europa, con un registro muy atractivo desde el punto de vista fiscal.

—¿Cree que la situación de inestabilidad política puede afectar aún más a la situación presupuestaria de la Armada?

—Mucho me temo que sí. La sociedad española no está dispuesta a aceptar un esfuerzo económico presupuestario en las Fuerzas Armadas. De cualquier modo, si desde posiciones de partidos de centro derecha no se le ha prestado demasiada atención desde centro izquierda el apoyo será incluso menor.

—¿Cree que la resolución del Tribunal General de la Unión Europea que respalda el «tax lease» español hace justicia a la situación de los astilleros españoles?

—La resolución ha venido a dar la razón a España, pero el daño ya está hecho. Se han perdido empresas, puestos de trabajo. La resolución llega tarde y ha hecho daño al tejido de pequeñas y medianas empresas ligadas al sector.

—¿Ha puesto fin a la que, a su juicio, es una distinta vara de medir de la UE entre los países del norte del continente y España?

—En España nos hemos acogido siempre a la legalidad más estricta, cuando en países como Holanda y Alemania existen una serie de instrumentos opacos, que permiten que sus industrias puedan seguir funcionando gracias a una serie de ayudas encubiertas que en nuestro país no somos capaces de realizar.

—Desde Navantia hablan de una recuperación del sector. ¿Cree que se trata de una mejora real y duradera?

—Se está notando un cierto repunte. Pero mucho me temo que es circunstancial. El problema estructural sigue siendo el mismo. Cuando España se ha pasado dos años sin producir un solo barco recuperar el ritmo de la construcción no es tan sencillo.

—Bruselas también fijó recientemente las cuotas pesqueras. El Gobierno español defiende el resultado de los recortes argumentando que es inferior al previsto. Las cofradías, sin embargo, lamentan que las nuevas cuotas marcan unos niveles insuficientes. ¿Qué opinan ustedes?

—Le voy a dar un dato: Dinamarca tiene el 5% de la flota de pesca y tiene asignadas el 41% de las capturas. España, con el 30% de la flota, dispone de un 11% de las cuotas. Y encima tenemos que escuchar a la ministra que viene encantada porque solo nos han reducido 2.000 toneladas en las capturas del próximo año.

—¿Cree que habrá margen de negociación con el próximo Gobierno, sea cual sea su signo político, para negociar cuestiones como el Ministerio del Mar o la situación de las matriculaciones de la marina deportiva?

—Nosotros no vamos a tirar la toalla. Vamos a seguir haciendo todos los esfuerzos posibles para defender los intereses marítimos de nuestro país.