El presidente de ACS, Florentino Pérez (centro de la imagen) junto al CEO de Giovanni Castellucci y el CEO de ACS, Marcelino Fernández Verdes (dcha)
El presidente de ACS, Florentino Pérez (centro de la imagen) junto al CEO de Giovanni Castellucci y el CEO de ACS, Marcelino Fernández Verdes (dcha) - IGNACIO GIL

Las razones para invertir en ACS tras la compra de Abertis

La puja para adquirir la compañía de autopistas había penalizado a la constructora que, tras el desenlace, vuelve a coger tracción. Gusta por fundamentales pero también por los potenciales beneficios de la operación

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Lo decía recientemente Beltrán de la Lastra, presidente de Bestinver, una de las gestoras «value» independientes más conocidas de España, para justificar la reciente posición que ha tomado en la constructora ACS: «Ha sido un acuerdo muy bueno y cerrado de una forma muy habilidosa». De la Lastra se refería a la operación que ha permitido a la constructora hacerse con el control de Abertis de manera conjunta con la italiana Atlantia, una adquisición que también gusta a otros analistas.

El analista de Bankinter Jesús Amador, por ejemplo, explica los puntos por los que le parece que el acuerdo es bueno para la constructora presidida por Florentino Pérez. «Al principio, parecía que la entrada de Atlantia en la puja por Abertis podía obligar a ACS a pagar un precio superior. Por eso, una de las cosas que nos gusta del acuerdo alcanzado con la italiana es que evita que se acabe pagando un sobreprecio. En segundo lugar, el acuerdo supone que ACS se queda con una participación minoritaria, por lo que no está obligada a consolidar la compra ni su deuda.

Esto es importante si se tiene en cuenta que uno de los grandes focos de ACS hasta finales de 2016 era la reducción de la deuda. Por eso, el acuerdo con Atlantia diluye el riesgo que tenía la compra en solitario de aumentar la deuda y de perder un rating que le había costado mucho conseguir. Y el tercer punto que nos gusta es que ACS compra una compañía que va a generar unos dividendos importantes. Ya los genera actualmente».

Lo mismo opina Rafael Fernández, de GVC Gaesco Beka. «La idea de la operación es que ACS logre proyectos de infraestructuras y los construya y, luego, se los pase a Abertis para explotarlos, que es la que tiene el músculo financiero. Desde el punto de vista estratégico tiene sentido porque ganas peso en un área como la de las concesiones, que es más estable, más segura, con menos oscilaciones y que lleva mejor las crisis que el negocio de la construcción. En general, el movimiento le permite asemejarse a compañías como Vinci, con elevado peso en el negocio de concesiones», dice.

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