Un grupo de manifestantes neonazis, que se hizo con el control de un autobús, se enfrentó ayer a la policía en la ciudad alemana de Fráncfort durante las protestas del Primero de Mayo. Ap

Radicales y opositores a la globalización marcan las manifestaciones del Primero de Mayo

La antigua fiesta popular que se celebraba en todo el mundo el Primero de mayo para honrar el día del trabajador ha cambiado de tono. Las imágenes de esas grandes manifestaciones han dado paso a las protestas llevadas a cabo por opositores a la globalización y radicales en general. Los principales incidentes, choques entre manifestantes y policía, se produjeron en Berlín y en Sidney.

MADRID. ABC
Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

Miles de trabajadores salieron a la calle ayer para celebrar su día en las principales capitales del mundo aunque esta vez, y como viene ocurriendo en los últimos años, no lo hicieron solos. Una nueva generación de disconformes con la globalización de los mercados mundiales capitalistas y de radicales en general, se enzarzaron en enfrentamientos con la policía en numerosas ciudades, aunque los principales incidentes tuvieron lugar en Berlín y en Sídney.

Estas protestas contra la globalización económica han estado precedidas por violentas acciones callejeras contra una cumbre de la Organización Mundial del Comercio en Seattle (Estados Unidos) a finales de 1999, y otras reuniones internacionales en Praga, Davos (Suiza) y Canadá.

En la capital alemana la policía usó cañones de agua para romper los bloqueos callejeros, y arrestó a varias decenas de militantes de izquierda. Los neonazis, por su parte, se manifestaron más tarde, y la policía se encargó de mantenerlos a distancia de los primeros. Durante la madrugada, unos 500 activistas habían levantado barricadas, encendido fogatas y arrojado piedras y botellas contra la policía. Unos 1.500 manifestantes, en su mayoría ebrios, incendiaron un cobertizo tras un festival callejero cerca del antiguo Muro de Berlín.

En la parte opuesta del mundo, Sidney, dos agentes de la autoridad fueron a parar al hospital y otros 28 sufrieron lesiones en refriegas con centenares de manifestantes contra la globalización. En Brisbane, otra ciudad australiana, unos 35 activistas fueron arrestados cuando trataron de irrumpir en la Bolsa, edificio que según ellos simboliza el capitalismo occidental.

En Francia miles de trabajadores y sindicalistas desfilaron encabezados por empleados de empresas que perdieron sus trabajos en una oleada de reestructuraciones en varias grandes empresas. Es el caso de los empleados de Marks & Spencer y Danone, entre otros. Ayer mismo, compañías como DaimlerChrysler, Dow Chemical y Nextel anunciaron más de 45.000 nuevos despidos.

OLEADAS DE DESPIDOS

«Este Primero de mayo es particularmente importante debido a la oleada de despidos organizada por empresas cuyas ganancias van en aumento», aseguró Marcel Karbasse, integrante de la Confederación General de Trabajadores francesa.

En Rusia, país que antes conmemoraba por todo lo alto esta festividad al igual que los países del extinto bloque comunista, centenares de miles de personas participaron en marchas y concentraciones, aunque los 30.000 que acudieron a las dos grandes manifestaciones de Moscú eran apenas una mínima parte de los que colmaban la Plaza Roja en la era soviética. Muchos de los manifestantes llevaban banderas rojas, retratos de Stalin y otros recuerdos de la era soviética.

En La Habana, otro de los polos comunistas, los líderes cubanos aprovecharon las manifestaciones del Primero de mayo para criticar a su eterno enemigo, Estados Unidos. Como nota de color, Juan Miguel González, el padre del náufrago Elián, estuvo al frente de una marcha multitudinaria junto a Castro.

En Seúl, unos 10.000 trabajadores y estudiantes marcharon batiendo gongs y tambores tras un gran estandarte que denunciaba las reformas económicas del presidente con la leyenda «Abajo Kim Dae-yun, que arruinó las vidas de los obreros».

Unos 20.000 trabajadores taiwaneses, con carteles y estandartes que decían «Denme trabajo» marcharon por el distrito gubernamental de Taipei reclamando medidas para reducir la tasa de desempleo en la isla, que se acerca al 4 por ciento.

INCIDENTES EN BILBAO Y BARCELONA

Mientras, en Bilbao, miembros del sindicato abertzale LAB arrojaron piedras y objetos contundentes contra la Ertzaintza cuando ésta iba a identificar a unos encapuchados que hacían pintadas en una sede bancaria. La Ertzaintza hizo uso de material antidisturbios para dispersar a los alborotadores, que se disgregaron por las calles adyacentes incendiando algunos contenedores. Los incidentes se zanjaron sin detenidos.

En Barcelona, la Policía tuvo que cargar contra manifestantes que protestaban por la globalización.