PSOE y PP recuerdan por 'sms' a sus diputados que mañana deben ir a trabajar

Nadie puede faltar en su escaño cuando comience la votación a las enmiendas dado el ajustado margen de ambos grupos para aprobar o rechazar sus propuestas

REDACCIÓN/AGENCIAS |
MADRIDActualizado:

El PSOE y el PP han movilizado a todos sus diputados para que mañana estén presentes en la votación de las enmiendas a la totalidad de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2009, dado que el resultado está muy ajustado. Tanto los diputados socialistas como los del PP han recibido en sus móviles mensajes de texto avisándoles de que mañana tienen que acudir a votar.

Y es que la aritmética parlamentaria está muy apretada en este caso y cualquier ausencia de última hora, imprevisto o equivocación podría tener efectos irreparables en un sentido u otro, dado el escaso margen de maniobra con el que cuentan los dos "bandos".

Por eso, el PSOE ha cerrado filas para rechazar las seis enmiendas a la totalidad a los PGE, y la dirección del grupo socialista está segura de que mañana no faltará ninguno de sus diputados al pleno del Congreso en las que se votan. De hecho, y después de los pactos alcanzados con PNV y BNG, los socialistas disponen de los votos necesarios, pero ajustados, para rechazar estas enmiendas.

De margen, un voto

Así, contando con la asistencia de todos los diputados del Congreso, los socialistas necesitan 176 votos para evitar que las cuentas públicas del próximo año sean devueltas al Gobierno. Junto con los 6 parlamentarios del PNV y los 2 del BNG, el PSOE suma 177 diputados, uno más de la mayoría suficiente, por lo que la dirección del grupo socialista confía en que no fallará ninguno de sus 169 diputados a la hora de la votación,

"Todos sabemos que tenemos que estar presentes", han resumido varios parlamentarios del PSOE, que desea eludir el apuro del año pasado, cuando diversas circunstancias se aliaron para que el resultado final de la votación quedara pendiente de un hilo.

Hace un año, el PSOE tenía amarrados justo los 176 diputados necesarios, pero sufrió hasta el último minuto a la espera, por ejemplo, de que la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, se recuperara de la fiebre de la noche anterior para poder acudir al pleno. No tuvo tantos problemas a la hora de la aprobación final, cuando los Presupuestos Generales del Estado para 2008 salieron de la Cámara Baja con 182 votos a favor y 165 en contra.