El propósito empresarial está en el medio ambiente

El 75% de los profesionales confía en la organización para la que trabaja y en su capacidad para crear valor social

D. C.
MadridActualizado:

Las empresas no son islas ajenas a la sociedad. Son parte de ella hasta el punto de que avanzan por los mismos derroteros. Responsabilidad social y medioambiental, desarrollo sostenible, ética... son solo algunas de las preocupaciones que sacuden a la ciudadanía; ya sea en EE.UU., Alemania, España o cualquier otro país. Y en esta era de globalización, las compañías actúan como catalizadores del cambio.

De esta manera, las tendencias más relevantes en la gestión de intangibles en el entorno empresarial no son otras que avanzar hacia la era del propósito, es decir, que las compañías tengan un fin que aúne el éxito empresarial con el impacto social, ético y medioambiental; el cuidado de la confianza y la reputación; el futuro del trabajo, entendido como empleo más ágil y sustentado en valor; la sostenibilidad 2.0, el cuidado del planeta; y la normalización de la incertidumbre. Esas son las cinco mayores tendencias que recoge el informe «Approaching the Future 2019: Tendencias en Reputación y Gestión de Intangibles», elaborado por Corporate Excellence - Centre for Reputation Leadership junto a Canvas Estrategias Sostenibles, que fue presentado esta semana en CaixaForum Madrid, y que recopila las opiniones de 230 profesionales empresariales (un 74% procedentes de España y 26% del extranjero).

En esta cuarta edición del estudio se ha añadido el uso de inteligencia artificial para realizar un análisis más exhaustivo y conocer hasta qué punto las tendencias son realmente parte de las organizaciones. Frente a la creencia popular, el cuidado del planeta es la inclinación más relevante en cuanto a las acciones implementadas. Así, la adaptación al cambio climático (0,75 sobre 1) es la tendencia más importante, lo que indica que las empresas sobre el medio ambiente, sino que lo traducen también en hechos concretos, al igual que en cuanto a igualdad y diversidad en el trabajo.

Sin embargo, nada es eterno. Prueba de ello es que las empresas ya han normalizado la incertidumbre como parte del día a día. Es más, Isabel López Triana, socia fundadora de Canvas Estrategias Sostenibles, señaló durante la presentación que hay quien se ha instalado en «la apatía de la realidad». La confianza en las instituciones, medios de comunicación, el auge de las noticias falsas... evidencian un mundo en el que nada es seguro. Pero de esta situación hay quien recibe un rayo de luz: ahora, el 75% de los encuestados dice confiar en la organización para la que trabaja. «Cada vez el empleado confía más en su compañía. Hay un mayor ‘‘engagement’’ para crear valor social», comentó López Triana. De esta forma, la brecha es de 28 puntos con la prensa y de 27 con los gobiernos, entre otros. Todo ello unido a la inquietud que suponen los entornos digitales, frente a lo que el 62% de los encuestados reconoce gestionar la reputación online.

Inversión sostenible

Incluso, no solo los empresarios se fijan en el planeta a la hora de tomar decisiones. Los inversores adoptan la misma senda, aunque difiere la estadística entre rangos de edades. Un 51% de inversores «millennials» invierten con criterios ASG (ambientales, sociales y de gobernanza), mientras que solo lo hace un 25% entre la generación del «baby boom», según señala el estudio con datos de Legg Mason. Y va más allá al detallar que un 89% de los inversores asegura que sus entidades han cambiado sus políticas de voto para prestar mayor atención a esa sostenibilidad y cuidado social. Responsabilidad en todos los estratos: empresas, ciudadanos e inversores.