La primera contrapartida de Italia será desbloquear la fusión Abertis-Austostrade

J. V. BOO / M. PORTILLAROMA/MADRID. La prensa italiana coincidió ayer en dar por seguro que la entrada en Endesa de Enel (Ente Nazionale Elettricita, participada como primer accionista por el Estado

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J. V. BOO / M. PORTILLA

ROMA/MADRID. La prensa italiana coincidió ayer en dar por seguro que la entrada en Endesa de Enel (Ente Nazionale Elettricita, participada como primer accionista por el Estado italiano) responde a un acuerdo suscrito la semana pasada por Romano Prodi y José Luis Rodríguez Zapatero en la cumbre hispano-italiana celebrada en Ibiza.

Las contrapartidas por dar «luz verde» a la entrada de una empresa estatal italiana en la eléctrica española pasarían por que el Gobierno de Prodi desbloquee la fusión de Abertis con Autostrade y permita la entrada de Telefónica en Olimpia, el «holding» que controla Telecom Italia.

El primero de esos desbloqueos parece evidente, después de que ayer mismo La Caixa -que tiene un 24,4% de Abertis- hiciera público que tiene un 2% de Autostrade, cuyo valor en el mercado asciende a unos 260 millones.

La entidad que preside Ricardo Fornesa y dirige Isidro Fainé manifestó ayer en un comunicado que compró un 1,99% de la concesionaria italiana entre el 24 de abril y el 27 de junio de 2006. Ese porcentaje es el límite para no tener que comunicar su compra de forma oficial a la Consob, el organismo regulador del mercado bursátil italiano.

Marcha atrás de Italia

El pasado 20 de febrero, tras la cumbre de Ibiza, el primer ministro italiano, Romano Prodi, en una rueda de prensa conjunta con Zapatero, manifestaba su convicción de que con el nuevo marco legislativo aprobado en su país «todo puede salir adelante», en referencia a la hasta ahora fallida fusión entre la concesionaria española Abertis y la italiana Autostrade. Para dejarlo más claro, Prodi afirmaba que «las empresas son libres de llegar a un acuerdo si desean hacerlo», ya que el reglamento existe y «el Gobierno no tiene absolutamente nada que decir».

Sin embargo, las empresas se habían visto obligadas el pasado mes de diciembre a renunciar a su fusión amistosa, que preparaban desde abril, por «el comportamiento hostil de las autoridades» italianas, según manifestaron.

Un día después de las manifestaciones de Prodi -el pasado 21 de febrero- La Caixa, según su comunicado, compraba el 0,01% restante que le obligaba a informar de su compra a la Consob, formalidad que cumplimentaba ayer tarde ante ese organismo regulador.

También el 21 de febrero, la Comisión Europea ampliaba hasta el próximo 9 de marzo el plazo que le había dado a las autoridades italianas -que vencía el pasado día 22- para que justificaran los obstáculos impuestos a la fusión de Abertis y de Autostrade.

El 52,16% de Autostrade está en manos de Schema 28, la sociedad de inversión de la familia Benetton, en la que los Benetton controlan el 60% y Abertis participa con un 13,3%.

Después de la cumbre de Ibiza y de la entrada de Enel en Endesa, varios periódicos italianos barajaban ayer la hipótesis de la creación de un nuevo eje político-económico Roma-Madrid que compita con el de Berlín-París. Pero eso es un deporte intelectual que se practica de modo continuo y cambiando sin cesar las geometrías objeto de análisis.

Dividir Endesa

En el plano de la realidad empresarial, las estrategias del coloso eléctrico italiano pueden ser otras. El diario económico «Il Sole 24 Ore» informaba ayer en su edición electrónica que «según JP Morgan, el objetivo final sería una toma de control conjunta de Enel, Acciona y Gas Natural para dividir después Endesa en tres partes, una operación que sería muy ventajosa para Enel».

Por otro lado, los analistas consideran lógico el desembarco de Enel en España después de que el Gobierno francés contribuyese a impedir el asalto de la eléctrica italiana a Gaz de France.