Érase una vez... un país con una prima de riesgo por debajo de los 10 puntos básicos
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Érase una vez... un país con una prima de riesgo por debajo de los 10 puntos básicos

El indicador español que mide el diferencial con el bono alemán ha pasado de mínimos en 2007 a máximos de 600 en verano de 2012

madrid Actualizado:

El término económico de moda, prima de riesgo, era absolutamente desconocido para la gran mayoría de lectores españoles hace unos dos años ¿Las razones? No nos daba problemas. Ahora que este indicador refleja las fuertes tensiones de la economía española y las dudas que se ciernen sobre ella, la prima de riesgo ocupa titulares y primeras páginas de los periódicos de papel, económicos o no, portadas de diarios digitales y telediarios.

El denominado riesgo país cuantifica la diferencia de intereses en el mercado secundario entre los bonos españoles y los alemanes. Es decir, si la divergencia se sitúa en un 4%, la prima de riesgo rondará los 400 puntos básicos, tal y como ocurre a fecha de hoy.

La «campeona» en cosechar la confianza de los inversores es Alemania, cuyo «benchmark» es considerado la referencia en Europa mientras que en el resto del mundo es el «treasury» estadounidense. Así, el «benchmark» alemán se sitúa en la actualidad en un valor ¡negativo! de -27 puntos básicos mientras que el «treasury» oscila alrededor de los 27. Sin embargo, hay países europeos y del resto del mundo con mejores cotas: Suiza marca alrededor de -90; Dinamarca, -25 y Japón, 70 aproxidamente.

En el caso de España (con más de 420 puntos), Grecia (una desorbitada cota superior a 1.600 puntos), Portugal (715) e Irlanda (600), los inversores ganan. Reciben un interés muy alto a cambio de asumir el riesgo de que el país en cuestión no sea capaz de devolver lo invertido en deuda. En relación a este punto, surgen los seguros de impago o Credit Sefault Swap (CDS) para cubrir el riesgo de no cobrar el dinero que el inversor depositó en ellos.

La desgraciadamente «famosa» prima de riesgo ha servido también para marcar los tres grandes rescates que han tenido lugar en la Unión Europea. Grecia decidió solicitar la ayuda financiera cuando registró los 450 puntos en mayo de 2010; Irlanda fue intervenida en noviembre del mismo año cuando su prima sobrepasó los 544 puntos y Portugal pidió el rescate en mayo de 2011 al registrar los 627 puntos. Lo cierto es que tras los rescates, la prima de riesgo de estos tres países en cuestión no han logrado relajarse. En los tres casos son más altas ahora que cuando decidieron pedir prestado dinero a Europa previo paso por ajustes, reformas e incontables sacrificios de sus sociedades.

Ya en 2008, la prima de riesgo comenzó a subir de los 10 hasta alcanzar los 40 puntos

Volviendo a España, y aunque ya ha superado los niveles de los otros estados al pedir el rescate, ha logrado sortearlo de momento gracias a las buenas subastas en el mercado primario del Tesoro y a las reformas emprendidas desde el Gobierno antes de que fueran ordenadas por las autoridades europeas. Tras alcanzar un máximo de 638 puntos el pasado julio, el indicador español ha logrado rebajar presión y bajar de 400 (durante unos días en octubre) tras el anuncio de compra de deuda por parte del BCE.

Lo cierto es que la prima de riesgo nunca ha estado tan alta como en este periodo de crisis. En el año 2007, en plena expansión económica y antes de que estallara la burbuja inmobiliaria, el indicador se situaba por debajo de los 10 puntos, un nivel parecido al que ahora exhiben los países en mejor situación como Suecia, Holanda, Dinamarca o Austria.

Ya en 2008, la prima de riesgo española comenzó a subir hasta alcanzar los 40 puntos y ya en 2010 superaba la cota de los 100 puntos. Lo peor para España y el resto de países periféricos llegó con el estallido de la crisis de deuda europea en agosto de 2011. Por entonces, la prima rondaba los 300 puntos, un nivel que ya era noticia y comenzaba a ocupar portadas de Prensa.

El año 2012 ha sido aún peor. En mayo cerró en maximos de 539 puntos y prosiguió la escalada (con intermitencias) para marcar el fatídico récord de 638 puntos el pasado 24 de julio. Sin embargo, los últimos meses han sido mejor de lo esperado. En septiembre la prima recuperó los 400 puntos gracias al anuncio del BCE de que compraría deuda de países con problemas e incluso ha llegado a permanecer en el tramo de los 300 puntos después de que la agencia de calificación Moody's decidiera mantener la calificación de España en vez de rebajarla a «bono basura».