El presidente de Audi, Rupert Stadler, durante la presentación de resultados anuales el pasado mes de marzo - REUTERS | Vídeo: ATLAS

El presidente de Audi, Rupert Stadler, detenido por el «dieselgate»

La Fiscalía alemana ya había presentado acusaciones de fraude y falsedad documental contra Stadler y otro miembro de la junta directiva de la filial de Volkswagen

MADRIDActualizado:

El presidente de la automovilística alemana Audi, Rupert Stadler, ha sido detenido hoy provisionalmente, según confirma un comunicado de la empresa. Agentes de la Fiscalía y de la policía de Ingolstadt han procedido a su localización y detención en esta ciudad en medio del escándalo de manipulación de los motores diésel. En las pasadas semanas, la Fiscalía había presentado acusaciones formales contra Stadler y contra otro miembro de la junta directiva de la filial de Volkswagen, cuya identidad no ha sido hecha pública, tanto de fraude como de "falsedad documental". Con ellos aumentaba hasta 20 el número de inculpados por la Fiscalía, que denuncia que desde 2009 Audi vendió en Estados Unidos y en Europa al menos 210.000 vehículos diésel con un software fraudulento.

"Cooperamos activamente con la Fiscalía”, ha dicho un portavoz de Audi, acusada como empresa de fraude y publicidad penable. A principios de febrero, ya fueron registradas la central de Audi en Ingolstadt y las oficinas en la fábrica de Neckarsulm. El pasado lunes los registros se extendieron a las viviendas personales de los acusados y el propio Stadler, reconocióhaber cometido errores de calado tras las recientes sospechas que apuntan a que la compañía se sirvió de trucos ilegales para disfrazar la emisión de gases altamente contaminantes. “El error de trabajo en nuestro departamento es serio pero no se trata de una nueva manipulación de software”, explicó el ejecutivo durante la celebración de la asamblea general del fabricante de automóviles que se celebra en Ingolstadt, en suroeste de Alemania, “se omitió la eliminación de un módulo de software en el control del motor de los modelos A6 y A7 que van a dejar de producirse”.

“Uno se pregunta por qué este error se ha descubierto ahora”, sugirió Stadler intereses espurios en la investigación. Audi declara que detectó el fallo recientemente y lo comunicó a la Oficina Federal de Vehículos Motorizados de Alemania (KBA), un organismo dependiente del Ministerio de Transporte germano. Audi anunció además que paralizaba la entrega de estos modelos. Cncretamente, ha paralizado la entrega de sus modelos A6 y A7 debido a “anomalías en el motor”, sin fecha de puesta en marcha de la cadena productiva hasta “analizar de forma sistemática todos los motores”.

No es la primera vez que la empresa se ve salpicada por irregularidades relacionadas con la manipulación de motores diésel. A mediados del año pasado, la KBA ya obligó a Audi a retirar el software ilegal quela automotriz instaló en 24.000 de sus vehículos con el objetivo de manipular las emisiones de gases contaminantes. “La crisis del diésel todavía no ha terminado para nosotros”, admitió Stadler en su última intervención ante los accionistas.

Audi y Volkswagen ya pagaron en Estados Unidos una indemnización millonaria por haber instalado un software, ilegal en ese país, en unos 83.000 vehículos con motores diésel. Con ese software se conseguían valores más bajos de emisión de gases contaminantes. El caso costó hace dos años 1.860 millones de euros a la empresa. La semana pasada, por primera vez en Alemania, la Fiscalía de la ciudad alemana de Brunswick, ha obligado a Volkswagen a pagar una multa de 1.000 millones de euros.

El escándalo por la manipulación de las emisiones afecta mundialmente a 11 millones de vehículos del grupo Volkswagen, entre ellos autos de Audi, Skoda y Seat. En Alemania, la imagen de los automóviles diésel pasa por su peor momento. Su mala fama no se debe solo al escándalo de manipulación, sino también a que numerosas ciudades están estudiando prohibir la circulación de estos vehículos, que emiten una gran cantidad de gases, en aras de no superar los límites de contaminación que establece la Unión Europea (UE). Como consecuencia, la venta de automóviles con motores diésel ha experimentado una notable caída en la potencia europea desde hace meses.

Según confirmó un portavoz de la multinacional alemana, las autoridades del país germano deben determinar ahora si el directivo permanece retenido, así como que se debe aplicar la presunción de inocencia. La fiscalía alemana incluyó al presidente de la firma de los cuatro aros entre los sospechosos acusados de fraude y publicidad falsa por el escándalo de las emisiones de vehículos diésel del grupo Volkswagen.

Además, la semana pasada registró el apartamento de Stadler y aseguró que está investigando a 20 sospechosos, entre los cuales también se encuentra otro miembro actual de la junta directiva de Audi. Los fiscales alemanes aseguraron que todos los sospechosos están siendo investigados por presunto fraude y publicidad falsa y por su papel en ayudar a comercializar vehículos con software ilegal en el mercado europeo.