El precio de los carburantes, la luz y el gas, los más caros desde hace tres años

El turismo y el transporte, los sectores más afectados por el incremento de los precios

MadridActualizado:

El segundo semestre del año ha arrancado con los precios de la energía por las nubes. Coincidiendo con el comienzo del periodo de vacaciones, los precios de los carburantes, la electricidad y el gas natural registran en nuestro país máximos desde hace varios años.

Como ya informamos en estas páginas, la operación salida por carretera del pasado fin de semana registró los precios de los carburantes más caros de los últimos tres y cuatro años.

Ello supone que llenar ahora el depósito de un vehículo con 50 litros de gasolina cuesta de media 66 euros, unos 8 euros más que hace justo un año. Si el vehículo es de gasóleo, vale 62 euros, 10 más que en la operación salida de julio de 2017.

Este incremento de los carburantes responde principalmente a la subida del petróleo, que hace un año costaba 48 dólares el barril, un 64,5% menos que ahora. El crudo Brent se mantiene cerca de los 80dólares el barril, su nivel más alto desde noviembre de 2014.

Como la cotización del gas natural suele ir en paralelo con la del petróleo, aquel también está en máximos de hace tres años, concretamente desde abril de 2015. El pasado domingo se actualizaron las tarifas de los pequeños consumidores, con un incremento medio del 3,6%.

Por su parte, el precio medio de la electricidad en el mercado mayorista alcanzó en junio los 58,46 euros el megavatio hora (MWh), un 16,4% más respecto al mismo mes del año pasado (50,22 euros) y un 6,4% más caro que en mayo (54,91 euros).

En el primer semestre, el precio medio ha sido de 50,18 euros el MWh, un 2% menos que en el mismo periodo de 2017 (51,24 euros).

Y julio ha comenzado al alza, ya que la media de los tres primeros días del mes es de 59,36 euros, frente a los 44,9% del mismo periodo de 2017.

Los niveles actuales anticipan un precio medio de 2018 por encima del registrado en 2017 (52,21 euros), que fue el más caro en los últimos diez años.

En cuanto a la tarifa regulada o pvpc (precio voluntario al pequeño consumidor), la que tienen la mayoría de los clientes domésticos, su precio medio en junio ha sido de 0,123 euros el kilovatio hora (kWh), un 2% más que en mayo y un 8% superior al de junio de 2017.

El encarecimiento de la energía provocará un incremento generalizado de los costes en nuestra economía y puede disparar aún más la inflación, que en junio, según el dato adelantado, llegó al 2,3% interanual, la tasa más alta de los últimos 14 meses, por el aumento del precio de los carburantes.

Además, la subida de los precios de los carburantes tiene un notable impacto en España por el turismo, el transporte por carretera y los autónomos. Las aerolíneas están planteándose una subida de sus billetes, lo que incrementará tanto los viajes individuales como los paquetes turísticos. Asimismo, las empresas hoteleras sufren el aumento de los costes energéticos y de las empresas suministradoras (bebidas, alimentos, logística, etc...) la mayoría de las cuales utilizan el transporte por carretera.

Esta situación no es la más propicia en un momento en el que el sector turístico lucha por, al menos, mantener los excelentes datos de 2017. Es más, los operadores turísticos se ven ahora «entre la espada y la pared», ya que habían planificado importantes rebajas en sus ofertas para atraer a los turistas y la subida de los costes puede abortar esos planes.

Otro sector que está muy afectado por el encarecimiento de la energía es el de los autónomos, la mayoría de los cuales utilizan vehículos propios para su trabajo. La subida de los carburantes, de la luz y del gas dispara sus gastos que, en mayor o menor cantidad, deben de repercutir en sus facturas.

Tampoco hay que olvidar que el aumento de la cotización del petróleo incrementa el déficit comercial de nuestro país, ya que se encarecen las importaciones de crudo y de gas. El déficit energético en el primer trimestre fue de 6.382 millones de euros.

Cabe recordar que España tiene que comprar fuera el 99% del petróleo y del gas natural que consume.