Los 159 diputados con los que contaba el PSOE de González convirtió en imprescindibles los votos de la Convergencia de Pujol, que luego se aliaría con Aznar
Los 159 diputados con los que contaba el PSOE de González convirtió en imprescindibles los votos de la Convergencia de Pujol, que luego se aliaría con Aznar - MIGUEL BERROCAL

El precedente de 1995: el espejo en el que no se quiere mirar Sánchez

Los votos decisivos de la extinta Convergencia i Unió provocaron la devolución de los Presupuestos, el adelanto de los comicios a marzo de 1996 - anunciada antes del debate parlamentario - y el relevo del mismo Gonzalez por Aznar

MadridActualizado:

Por segunda vez en la historia de nuestra democracia, el Congreso de los Diputados devuelve al Gobierno unos Presupuestos. Lo más irónico es que los protagonistas vuelven a ser los mismos, con diferentes siglas y rostros: Si en 1995, fue el expresidente Felipe González quien cosechó la derrota electoral más severa de su larga estancia en el poder (1982-1996) provocada por los nacionalistas catalanes (Convergencia i Unió), en 2019 ha sido su sucesor al frente del PSOE Pedro Sánchez y sus hasta ahora socios del PDECat y Esquerra Republicana (independentistas catalanes) quienes han asestado el golpe de gracia este miércoles al Ejecutivo socialista. El final la lo que sucedió a mediados de los años 90 lo conocemos: hubo relevo en La Moncloa y un tal José María Aznar ganó las elecciones del 3 de marzo de 1996.

La concatenación de un Ejecutivo débil (Felipe González estaba en minoría desde los comicios de junio de 1993, aunque los había ganado con 159 escaños frente a los 84 escaños actuales de Sánchez); una situación económica compleja (los socialistas entonces hacían frente a una grave crisis económica mientras ahora solo atisban los nubarrones de una fuerte desaceleración) y una complicada relación con los socios de legislatura han vuelto a abrir las puertas a otro adelanto electoral. Si entonces fueron la proximidad de los comicios catalanes y un escándalo sobre escuchas telefónicas, las que impulsaron a Pujol a romper con González. Ahora es la autodeterminación de Cataluña y, sobre todo, el juicio a los dirigentes independentistas que han quemado todos los puentes entre el PSOE y los nacionalistas.

En concreto, los fallidos Presupuestos de Felipe González solo obtuvieron el voto de los socialistas (158 escaños) frente al resto de partidos políticos (PP, Convergencia, Izquierda Unida, PNV, Grupo Mixto, Coalición Canaria) que sumaron 183 noes a las cuentas del gobierno del PSOE. Pedro Sánchez ha sumado hoy apenas 156 votos en contra de la devolución de las cuentas frente a 191 votos del resto de grupos y una abstención. A favor, además de los socialistas los diputados de Podemos y PNV frente a los votos de Partido Popular (PP), Ciudadanos y los nacionalistas catalanes (ERC, PDECat), entre otras formaciones. Un divorcio, el de González con el partido de Jordi Pujol que se hizo inevitable a pesar de que el expresidente ya había anunciado comicios anticipados.

Así lo contó ABC

ABC abría al día siguiente de la fallida votación en el Congreso de los Diputados, el 26 de octubre de 1995, con el rostro de Felipe González y un titular contundente: «Dimisión» y el antetítulo «No tiene otra salida democrática». En páginas interiores el diario enunciaba que «la derrota presupuestaria marca el principio del fin de la hegemonía felipista» y le reprochaba al entonces jefe del Ejecutivo que hubiera anunciado un adelanto electoral para el mes de marzo de 1996, que concluiría con la victoria del popular José María Aznar. Lo que el exlíder socialista justificaba en la presidencia europea de España en el segundo semestre del año.

En páginas interiores, ABC no dudaba en destacar que se trata de «el mayor golpe a Felipe González desde 1982» y en que la enmienda a la totalidad contra los Presupuestos fue presentada como una suerte de moción de censura por parte de la desaparecida Convergencia i Unió. En paralelo, consideraba que la cercanía de las elecciones catalanas había forzado esta «ruptura pactada».

La casi total probabilidad de que Pedro Sánchez adelante las elecciones, concretando la fecha este viernes, lo convierte en el cuarto presidente de la democracia en hacerlo y en el octavo adelanto electoral que se registra: El expresidente Adolfo Suárez adelantó los comicios en 1979, Calvo Sotelo hizo lo propio en 1982; mientras que Felipe Gonzalez actuó de esta forma en 1986, 1989, 1993 y 1996. Zapatero tuvo que acortar su segunda legislatura por la última recesión y convocó elecciones para el 20 de noviembre 2011. A las que no se presentó. Mientras que el expresidente José María Aznar cumplió con sus dos legislaturas y Rajoy completó la primera, para ser apartado a través de una moción de censura en junio del año pasado, apenas iniciado su segundo mandato tras la fallida legislatura de 2016.