El líder de Podemos, Pablo Iglesias - EFE
Controlarían más de 5.700 millones de euros

Las políticas activas de empleo, el caballo de Troya de Podemos para entrar en el Ministerio de Trabajo

Si bien las competencias están en manos de las comunidades autónomas, sería la forma que tendría Pablo Iglesias para liderar la Conferencia Sectorial y diseñar los Planes Anuales de Empleo

M. J. P. / J. T.
Actualizado:

Podemos hizo el pasado mes de julio una oferta de última hora al Gobierno para apoyar su investidura: si bien renunciaba a su aspiración de controlar el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, a cambio quiere dirigir las políticas activas de empleo. Una oferta que hoy el líder de la formación morada ha vuelto a incidir sobre ella en una entrevista en la Cadena Ser. «Si se añaden las políticas activas de empleo a la última oferta que nos hicieron durante la investidura fallida seguro que llegaremos a un acuerdo en cuestión de horas», ha explicado Iglesias.

¿Qué supone esto? Las competencias de las políticas activas de empleo están transferidas a las comunidades autónomas, pero desde el Gobierno Central se preside la Conferencia Sectorial, compartida con las regiones, y que supondría una forma de entrar por la puerta de atrás en el Ministerio de Trabajo.

Fuentes conocedoras de esta conferencia señalan que de revertir las transferencias, los nacionalistas vascos y catalanes se opondrían a esta medida, por lo que conceder las políticas activas a Podemos no podría suponer una reversión de poderes entre Estado y regiones. Sin embargo, al conseguir las políticas activas, Podemos lideraría la Conferencia Sectorial con las comunidades, con lo que la formación morada se haría con el diseño del reparto de fondos de los planes de empleo, que Gobierno y comunidades acuerdan todos los años pero donde el Ejecutivo Central tiene la voz cantante.

Fondos europeos y programas a parados de larga duración

Las políticas activas de empleo son una serie de medidas orientadas a la creación de puestos de trabajo. Se diferencian de las políticas pasivas en que estas últimas se destinan a la protección de los desempleados. En concreto, las políticas de empleo se pueden dirigir a la población activa o a las empresas. Las primeras pueden estar relacionadas con la creación de empleo en administraciones públicas y la formación de trabajadores, mientras que las segundas son aquellas que permiten agilizar la contratación de personal por parte de las empresas.

Por ejemplo eliminando trabas y ofreciendo incentivos fiscales. Además, liga los fondos europeos que se destinan la formación o al desempleo de los jóvenes, a través de programas como el de «Garantía Juvenil».

Más de 5.700 millones en juego

En 2018 supusieron 5.716 millones de euros en fondos estatales para planes que se proponen a las comunidades autónomas en este foro. De esta forma, el Gobierno Central elabora estos proyectos que tienen como principales ejemplos el Plan Prepara para parados de larga duración (cuya dotación superó los 1.400 millones de euros desde 2012 –cuando lo creó el Gobierno de Mariano Rajoy– y que beneficia a 850.000 parados) o la tarifa plana a autónomos y emprendedores.

La Autoridad Fiscal y la Comisión Europea han criticado duramente el diseño de estas políticas ya que no combaten eficazmente el desempleo. «Existen claras deficiencias que ponen en cuestión la calidad del gasto en políticas activas de empleo», concluyó el informe sobre políticas activas de empleo que elaboró la institución que preside José Luis Escrivá.