Valerio Merino

El petróleo baja de precio, ¿por qué la gasolina sube?

Las tensiones esta semana entre EE.UU. y China han afectado al precio del barril de Brent

ABC
MadridActualizado:

Es una de las preguntas más frecuentes que se hacen los conductores. ¿Por qué el precio de la gasolina no baja si el petróleo está cayendo? Esta semana, las tensiones comerciales en EE.UU. y China han repercutido al precio del barril de Brent, el referente en Europa. En concreto, a principios de esta misma semana, cuando la guerra comercial se ha recrudecido, el precio del petróleo llegó a caer hasta los 56,23 dólares, el más bajo desde el pasado 3 de enero, cuando llegó a estar en los 53 dólares. En total esta semana lleva una caída del 6,7%.

Pero a pesar de la bajada del precio del petróleo, que está lejos de los máximos del año, 74 dólares, los precios de los carburantes repuntaron levemente durante esta semana. Así, el precio medio del litro de gasolina se ha incrementado un 0,30% respecto a la semana pasada, mientras que el de gasóleo lo ha hecho en un 0,33%, según los datos del Boletín Petrolero de la UE conocidos ayer jueves.

Llenar un depósito de gasolina de 55 litros a estos precios cuesta esta semana 73,2 euros y hacerlo con gasóleo, 66,8 euros. Ambos carburantes se han encarecido desde comienzos de año un 12,89% y un 7,61%, respectivamente. Por su parte, a día de hoy, el petróleo es un 5% más caro que a principios de año (una subida menor que los carburantes), mientras que con respecto a la misma fecha de hace un año el precio del petróleo es un 20% más barato, mientras que en comparación con la misma semana de 2018, la gasolina es un 0,45% más cara y el gasóleo, un 0,82% más barato.

La carga fiscal que soportan los carburantes es la respuesta de este fenómeno. Como el 53% del precio de venta de cada litro de gasolina son impuestos (0,472 euros del impuesto Especial más el 21% del IVA), el descenso del petróleo y de la cotización internacional de este carburante solo repercute en el 47% del precio de venta al público, ya que la parte de los impuestos es fija.

Lo mismo sucede con el gasóleo, aunque en este caso sus impuestos suponen el 48% del precio de cada litro (0,379 euros del impuesto Especial más el 21% del IVA). Es decir, que cuando baja el petróleo y las cotizaciones de los carburantes su impacto en los precios de la gasolina y del gasóleo es menor, no descienden con el mismo porcentaje.