EFE
El pulso del capital

Pekín, capital del capital

Con un centenar de magnates con más de mil millones de dólares, la ciudad china desbanca a Nueva York como la meca de los «ultrarricos»

Corresponsal en PekínActualizado:

Ay, si Mao levantara la cabeza. Su retrato sigue colgado presidiendo la plaza de Tiananmen, donde se expone su cuerpo embalsamado para deleite de los nostálgicos del comunismo y los turistas que visitan Pekín. Pero por allí ya no pasan legiones de chinos con el «Libro Rojo» bajo el brazo, sino al volante de Mercedes, Audis, Porsches y hasta Bentleys y Rolls-Royces.

En casi cuatro décadas de apertura al mundo tras la muerte del «Gran Timonel», la otrora humilde China comunista ha abrazado el capitalismo con tanto entusiasmo que ya tiene más multimillonarios que Estados Unidos. Así lo ha contabilizado el último informe de «Hurun», una revista de Shanghái especializada en la riqueza y el lujo que ha detectado en China a 568 magnates con más de mil millones de dólares, frente a los 535 localizados en EE.UU., meca del capitalismo hasta ahora. Con cien de estos «ultrarricos», Pekín se ha convertido además en la capital del capital al desbancar a Nueva York, donde viven 95. Mientras que solo cuatro multimillonarios nuevos se sumaron a la lista de la Gran Manzana el año pasado, en la ciudad de los emperadores lo hicieron 32, un tercio de las más recientes fortunas que se amasaron en el país.

A la cabeza de tan adinerado olimpo se sitúa un viejo conocido en nuestro país. Se trata de Wang Jianlin, el magnate inmobiliario que entró el año pasado en el accionariado del Atlético de Madrid y compró el histórico rascacielos del edificio España de Madrid, donde su intención de demolerlo por completo para levantar un centro comercial con hotel y oficinas choca con los planes de protección del Ayuntamiento. Con un patrimonio de 26.000 millones de dólares (24.000 millones de euros) a sus 61 años, el propietario del Grupo Wanda es el hombre más rico de China y tiene fijada su residencia en Pekín, aunque hizo su fortuna en el puerto nororiental de Dalian. Gracias a sus inversiones por todo el mundo, su capital aumenta en los últimos años, pero la revista «Hurun» lo sitúa todavía en el puesto número 21 del ranking mundial, a bastante distancia de Bill Gates o el español Amancio Ortega.

Con 14.000 millones de dólares (13.000 millones de euros), a Wang Jianlin le sigue Lei Jun, el dueño de la marca de móviles Xiaomi, líder indiscutible en China. Aunque este nombre es poco conocido aún fuera de su país, ya es el quinto fabricante mundial porque el año pasado vendió más de 70 millones de móviles. Otros acaudalados magnates afincados en Pekín son Li Yanhong y Ma Dongmin, presidentes del popular buscador de internet Baidu; Lu Zhiqiang, propietario de la inmobiliaria Fanhai; y Yan Bin, otro «emperador» del ladrillo, que posee la constructora Reignwood y además distribuye Red Bull en China.

Gracias a sus miles de millones, de comunista no queda en China más que el nombre del partido que ejerce el poder. Paradójicamente, a él pertenecen casi todos estos magnates, porque la política y los negocios van siempre de la mano.