El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez - Maya Balanya | Vídeo: Pedro Sánchez evita dar una cifra sobre la recaudación de impuestos

Pedro Sánchez evidencia su desconocimiento sobre su política económica

El presidente del Gobierno echa balones fuera al ser cuestionado acerca de recaudación con las nuevas subidas impositivas: «La ministra de Hacienda se lo podrá decir, yo ahora mismo no tengo el dato»

ABC
MadridActualizado:

Durante los próximos meses la agenda del Gobierno viene marcada por una cascada de impuestos con la intención de cuadrar cuentas con Bruselas. Los Presupuestos aprobados recientemente suponen un mayor gasto por parte de las cuentas públicas. Un hecho que ha llamado la atención a la Unión Europea, que ha advertido que ello repercutirá en el objetivo de déficit de los próximos años. Nuestro país saldrá por fin a finales de año del procedimiento de déficit excesivo, donde se encuadran aquellos países cuyo déficit supera el 3% del PIB.

Sin embargo, la entrada en vigor de los Presupuestos, cargados de guiños sociales como la subida de las pensiones, han supuesto que la senda de déficit para 2018, 2019 y años posteriores se haya tenido que modificar. En un principio, el anterior Gobierno liderado por Mariano Rajoy había fijado un objetivo de déficit del 2,2% para este año y de un 1,3% el que viene, mientras que para 2021 se esperaba que las cuentas estuvieran saneadas.

Tras el cambio de Ejecutivo, la ministra de Economía, Nadia Calviño, aseguraba que no había razones para cambiar dichos objetivos. Tan solo tuvieron que pasar tres semanas para que cambiara su parecer y establecer nuevos objetivos: Al 2,7% este año y al 1,8 en 2019.

El cambio de estos objetivos y el creciente gasto público que se espera para los próximos años suponen una problemática que el Gobierno debe solucionar. En los últimos años, España se ha beneficiado de los vientos de cola para mejorar su economía: Compra de activos del BCE, tipos de intereses bajos, petróleo barato... Pero esto se va a agotar de aquí a un año.

El equipo económico del Gobierno tiene en mente distintas reformas impositivas para paliar la subida del gasto, por ejemplo el del IRPF, a las tecnológicas y al diésel. Pero a pesar de todos estos cambios, hay dudas aún de cuánto ingreso supondrán estas medidas. Y el primero que parece que no lo tiene claro es el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Ayer, en la entrevista concedida a La Sexta, fue cuestionado por los ingresos que podrían tener las arcas del Estado. Sánchez, sin embargo, prefirió echar balones fuera: «La ministra de Hacienda se lo podrá decir, yo ahora mismo no tengo el dato. Será lo suficiente para cuadrar cumplir con el objetivo de déficit».

Como se resisitía a dar una cifra concreta, de nuevo la entrevistadora insistió, pero Sánchez siguió cerrándose en banda: «Tengo una aproximación de cuánto puede suponer de recaudación, pero estamos en la negociación con otros grupos parlamentarios».

La reforma del IRPF, a partir de 140.000 euros

Además, en el último mes, el Gobierno está teniendo reuniones con Unidos Podemos en relación a la reforma del IRPF. La formación de Pablo Iglesias quería que esta afectara a partir de aquellos que ganaran 60.000 euros al año, pero el PSOE solo lo acepta, según explicó Sánchez ayer, «a partir de 140.000-150.000 euros».

Estas palabras las ha refrendado hoy la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en la Cadena Cope. La ministra ha afirmado que se incrementarán los impuestos a las rentas superiores a 140 mil euros en un porcentaje que el ejecutivo estudia en estos momentos y que podría llegar al 52%.

Sin embargo, esta reforma parece más un brindis a Unidos Podemos para conseguir apoyos que una medida realmente recaudatoria, ya que afecta a un colectivo que «no llega al 0,5% de los contribuyentes, no tiene un afán recaudatorio pero está en el marco de la negocación con Unidos Podemos».

La ministra, a su vez, está convencida de que el aumento del gasto público previsto por el ejecutivo «se compensará con el incremento del creciminento económico porque la economía se encuentra en fase expansiva y la recaudación ha crecido más de un 8%. Esto no quita que hay que estar vigilantes para evitar sorpresas».