Algunos de los modelos de esta marca
Algunos de los modelos de esta marca - ABC
La España hecha a sí misma

Parafina Co., cuando el éxito empresarial es solidario y ecológico

Esta empresa vende sus gafas en 40 países y ha puesto ya la lupa en EE.UU. y en Latinoamérica

Madrid Actualizado: Guardar
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Donde otros ven basura, Samuel Soria y Alfonso de Luján ven oportunidades, fabrican donde encuentran recursos que pueden reutilizar y convertir en gafas, como Indonesia, China, Alemania y otros muchos países. Su objetivo último es que el bienestar empresarial sea sinónimo de bienestar social, y por eso con cada Parafina vendida, la startup española dona un 5% de las ventas a un programa de becas en Asunción (Paraguay), denominado «Llévale al cole», que pretende favorecer la escolarización en un colegio a las afueras de la capital paraguaya.

La empresa comercializa 300.000 gafas al año en todo el mundo y fue fundada en 2014 por Samuel Soria y Alfonso de Luján, dos jóvenes que abandonaron sus carreras en el mundo de las finanzas por desarrollar este proyecto. La firma comenzó experimentando con el bambú que crecía en Asia; hoy poseen la explotación de una hectárea de plantaciones propias y Parafina Co. es líder en el mercado en la fabricación y comercialización de gafas de sol y graduado en materiales ecológicos y sostenibles.

«Empezamos a finales del 2014. Nuestros inicios fueron, como los de todos, desde abajo. No teníamos ni siquiera una oficina y utilizábamos el sótano del garaje de mis padres como almacén y centro de operaciones. Solo teníamos cuatro referencias y un total de 1.500 piezas. Nuestra colección de verano de 2017 ha contado con 116 referencias y 312.000 piezas distribuidas en más de 40 países», explica Samuel Soria. En 2015 Parafina abrió su primera oficina con tan solo 60 metros cuadrados, el pasado julio. La firma de gafas inauguró su nueva sede y centro logístico con más de 1.200 metros en el centro de Madrid. Alfonso de Luján explica que fabrican sus gafas donde encuentran los mejores recursos. «Cada Parafina, dice, está íntegramente elaborada en materiales reciclados y/o ecológicos, como puede ser el aluminio de las latas de refresco o el PET de las botellas de agua. Es muy complicado encontrar todos los materiales que a día de hoy ofertamos en un mismo país o región. Actualmente colaboramos con más de 38 vertederos controlados en Francia, Portugal, China y España». Puntualiza que todas las lentes son de origen alemán y la manipulación final y control de calidad lo gestionan desde su sede madrileña. Solo este año Parafina ha conseguido reciclar 14.780 latas de refrescos, ahorrando con ello la energía equivalente a dejar 50 televisores encendidos más de cinco años.

La firma distribuye sus gafas en más de 400 puntos de venta en España y en más de 2.000 fuera de nuestro país. Sus proyectos de expansión incluyen reforzar la presencia en sus principales mercados, como Francia, Italia y Japón, además de abrirse camino en Estados Unidos y Latinoamérica. Parafina está ya en 40 países, con una plantilla de 15 trabajadores, pero de forma indirecta dan empleo a más de 50 personas en España, Francia, Alemania y China.

Los dos socios vienen de familias con tradición empresarial. «La confianza y la buena relación son factores que hemos visto desde siempre en nuestras familias e intentamos imitar cada día en Parafina», señala Soria. Pero también añade que «creo que venir de empresas familiares no ha influido en nuestra decisión sobre emprender, hubiéramos creado Parafina sí o sí, pero ver desde siempre el negocio en casa te ayuda a aprender lo que realmente es importante en un negocio», afirma.

Asegura tajante que en España hay todavía mucho miedo a emprender. «Así como en otros países como en Estados Unidos, emprender, incluso fracasando, se considera algo positivo y muy valorado, en España todavía existe cierta resistencia a lanzarse a la piscina por el miedo al fracaso y hay un acceso muy limitado a la financiación», concluye.

¿Proyectos a largo plazo? De Luján señala que «estamos creciendo más rápido de lo que podemos absorber, lo que nos preocupa. Por ello, a corto plazo trabajamos en una estrategia que nos permita seguir creciendo a este ritmo y que Parafina tome una forma más consolidada. A medio plazo seguiremos introduciendo materiales innovadores en el mercado que a la vez respeten nuestra ideología ecológica y biodegradable. Y nos gustaría llegar a mercados más grandes como Estados Unidos y Brasil».