Loyola de Palacio

De Palacio propone que sea la CNE y no el Gobierno quien fije la tarifa de la luz

El Ejecutivo Europeo tiene la intención de proponer que la fijación de las tarifas de la electricidad ya no dependa de los gobiernos, sino de organismos reguladores independientes, como la Comisión Nacional de la Energía (CNE) en España. La iniciativa será presentada a la próxima cumbre de Estocolmo del día 13.

BRUSELAS. A. Sotillo/A. Altafaj
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Los servicios de la responsable de Energía de la Comisión Europea, Loyola de Palacio, esperan que en la reunión del Colegio de Comisarios del próximo día 13 se dé el visto bueno a la nueva batería de medidas encaminadas a fortalecer y dar coherencia a sus planes para crear un mercado único de la energía en Europa y a liberalizar el sector para el año 2005. Entre estas iniciativas figura la de que en cada país de la UE haya un regulador de la Energía y que todos estos organismos tengan características similares y compartan unas competencias comunes, entre las que figura la fijación de las tarifas.

De tal forma, el precio de la electricidad ya no lo fijaría el Gobierno, como ocurre en España, de acuerdo con criterios políticos y económicos más o menos puntuales, sino que dependería de los reguladores independientes, como la CNE en España. La propuesta, hasta ahora, no ha encontrado resistencias en los servicios de la Comisión, de forma que se espera que sea respaldada sin problemas por los comisarios.

Aunque fuentes del Ejecutivo europeo prefieren mantener la cautela. «No se puede cantar victoria hasta el último momento», señalan. El plan es consecuente con la creación de un mercado único de la energía y la liberalización del sector, aunque algún Gobierno podría resistirse a perder unas prerrogativas más o menos cómodas para los tiempos en los que la inflación se ponga cuesta arriba. Por el momento, Alemania tendría que empezar por crear su propio organismo regulador de la energía, ya que en la actualidad se conforma con las funciones ejercidas por el «Bundescartel».

Junto a esta iniciativa, los servicios de De Palacio quieren presentar también un nuevo plan de acceso a las redes, en línea con los proyectos formulados por la comisaria en la pasada reunión de Davos, en la que anunció la aprobación de nuevas «reglas sobre el acceso a las infraestructuras de conexión entre los estados y las tarifas para las transacciones transfronterizas».

PRECIOS PARA NUEVOS OPERADORES

Y es que en un mercado liberalizado también sería conveniente cuidar de que no haya unos precios abusivos para los nuevos operadores por el uso de infraestructuras de conexión. En esa misma reunión, De Palacio propuso la plena liberalización del gas y la electricidad en el año 2005. Aunque se trataría de un proceso paulatino gracias al cual las empresas se beneficiarían de la apertura de la electricidad en 2003 y de la del gas en 2004.

Una vez aprobados por la Comisión, todos estos planes serían presentados a la próxima cumbre de Estocolmo para que los jefes de gobierno les den su visto bueno. Y aquí es donde podrían empezar los problemas, ya que Francia se resiste denodadamente a comprometerse con un calendario para sus liberalizaciones. No obstante, el principio de la conveniencia de abrir el mercado de la energía es aceptado por todos los socios. Así que, una vez asumido este concepto, la Comisión no va a dejar de presionar para que los Quince pasen de la teoría a los hechos.

Por otra parte, la Comisión Europea ha autorizado la contra-OPA presentada por el grupo portugués EDP y Cajastur sobre Hidrocantábrico. La Comisión entiende que «no plantea problemas de competencia, puesto que EDP e Hidrocantábrico tienen competidores reales o potenciales en sus mercados interiores».

Esta es la única contra-OPA autorizada hasta estos momentos en España por la CNMV, además de la OPA presentada en su día por Ferroatlántica. Mientras tanto, la CNMV sigue estudiando la contra-OPA presentada posteriormente por la alemana RWE.