Jubilados españoles en Córdoba
Jubilados españoles en Córdoba - VALERIO MERINO

La OCDE avisa del negro futuro de las pensiones y pide reformas

España dedicó en 2014 a las pensiones el 10,5% de su PIB, frente al 7,5% de la media de países

CORRESPONSAL EN BERLÍNActualizado:

Los jubilados en 2040 y 2050 serán más pobres que los de 2015 y en España el desplome de las pensiones será uno de los más marcados entre los países de la OCDE. Esta organización presentó ayer en Berlín un informe en el que aconseja drásticas reformas que nos preparen para el final del sistema de pensiones tal y como hoy lo conocemos y que, proyectado en el tiempo, resultará insostenible. Según los datos de la OCDE, en 2014 España dedicó a las pensiones públicas de jubilación un 10,5% de su PIB, claramente por encima del 7,9% que supone la media y en el puesto número nueve del ranking. Este dato habla de uno de los sistemas de pensiones más generosos o, según como se mire, uno de los más caros. Nos superan solamente Italia, con un 15,8%, Grecia (14,5%), Francia (13,8%), Austria (13,2%), Portugal (13%), Eslovenia (11,4%), Polonia (10,8%) y Alemania (10,6%).

Buen nivel de vida

«La mayoría de los pensionistas de la OCDE disfrutan de un nivel de vida tan bueno como la población media», reconoce el informe, pero augura que será complicado mantener algo así a medio plazo y ofrece tablas comparativas que predicen nubarrones especialmente negros en España. Mientras otros países han ido poniendo en marcha programas que combinan el modelo de ahorro con el de capitalización, nuestro sistema sigue anclado en las cotizaciones y la solidaridad intergeneracional, que no funciona en sociedades con nuestra trayectoria demográfica.

«Si bien los pasos dados en los últimos años fueron acertados, hay un riesgo creciente en algunos países de que las pensiones en el futuro no sean suficientes», concluye el informe, «por eso el desafío a largo plazo es diseñar políticas hoy que sean lo suficientemente flexibles para adaptarse a las incertidumbres del mundo laboral del mañana a la vez que aseguran un nivel de vida adecuado para los pensionistas».

Ordenados los países en función de su tasa de reemplazo, el porcentaje que cobra el pensionista medio respecto a su último sueldo, España aparece como el cuarto de la lista con una tasa de 65. Por delante solo se sitúa Holanda. Entre los países ricos, España es por tanto el segundo con una tasa de reemplazo más elevada.

Según estos datos, el sistema público español paga de media el 82,1% del último salario al trabajador medio, cuando la media de la OCDE es del 52,7%. Y solo Holanda nos gana con un 90,5%. En este caso, esa tasa de reemplazo está compuesta por un 27,1% de sistema público de reparto similar al español y un 63,4% privado obligatorio de ahorro y capitalización. En nuestro país, en cambio, el 82,1% depende de los Presupuestos del Estado y de que haya trabajadores en el futuro que quieran seguir cotizando.

Elevado paro juvenil

A estas diferencias se añade el hecho de que España es el segundo país con mayor esperanza de vida de sus habitantes, por detrás de Japón, y la peculiaridad del paro que, a raíz de la crisis, ha llegado a afectar al 50% de los jóvenes. Los bajos niveles de cotización para jubilados que han sufrido largos periodos de inactividad pasará factura cuando la generación «nini» se jubile. En 2015 hay en España algo menos de 30 personas con más de 65 años por cada 100 en edad de trabajar (de 20 a 65 años). En 2050, esa cifra será de 73,2 mayores por cada 100 potenciales trabajadores.

Esos son los motivos que llevan a la OCDE a aconsejar que las prejubilaciones «deberían ser eliminadas», y que la solución pasa por «sistemas de desempleo que promuevan la actividad como una manera de proteger y ayudar a que estos trabajadores permanezcan en el mercado laboral más tiempo».