El Gobierno salva el «decretazo» de convenios colectivos en soledad
Valeriano Gómez conversa con Duran Lleida en el Congreso - EFE

El Gobierno salva el «decretazo» de convenios colectivos en soledad

CiU y PNV se aprovechan de la debilidad del Ejecutivo para conseguir nuevas cesiones a cambio de su abstención

madrid Actualizado:

El debate del decreto-ley de la negociación colectiva ha sido de infarto... para el Gobierno, ya que hasta el último momento no ha podido respirar tranquilo cuando se confirmó que le bastarían los votos del Grupo Socialista para salvar este nuevo escollo parlamentario, y de paso la legislatura. Eso sí, contó con los 169 votos del PSOE y ni uno más. Si algo ha quedado claro hoy es que el Gobierno no tiene socios fiables ni leales en esta recta final de mandato de Zapatero, al contrario de lo que presumía Rubalcaba hace apenas dos semanas.

Las miradas han estado puestas durante toda la mañana en CiU y PNV. El Grupo Catalán ya había dicho el día anterior que se abstendría, pero a pesar de eso ha sabido jugar sus cartas para exprimir un poco más a un Gobierno que exhibió sin tapujos su extrema debilidad. El Grupo Vasco también ha sabido negociar hasta el último momento, y al final ha conseguido lo que buscaba: cuando concurran los convenios de ámbito estatal y autonómico, tendrán prevalencia estos últimos. Conseguido su objetivo, el PNV se abstuvo, el ministro de Trabajo sonrió y el PSOE respiró tranquilo.

El decreto-ley, que ha llegado a la Cámara sin un acuerdo social que lo sustente, en contra de nuevo de la palabra de Zapatero, ha sido convalidado por 169 votos a favor (PSOE), 159 en contra (PP, IU-ICV-ERC, BNG y UPD) y 20 abstención (CiU, PNV, Coalición Canaria y UPN).

El Gobierno más débil que se recuerda

El debate ha durado más de dos horas (el doble de lo habitual), con varias intervenciones del ministro de Trabajo, que parecía querer alargar la sesión a ver si sonaba la flauta, o quizás para ver si los nacionalistas le daban una alegría, como al final sucedió.

El desfile de portavoces molestos por los planes del Gobierno ha sido imparable, pero quizás el más duro ha sido el del PNV, Emilio Olabarria, quien ha acusado al Ejecutivo de no tomarse en serio las negociaciones con los grupos, o más directamente, de tomárselo «a cachondeo». Una pose, como luego se comprobó, porque una vez más se ha comprobado que los nacionalistas no piensan dejar caer al Gobierno más débil que se recuerda en muchos años, al que podrán seguir estrujando en los próximos meses.

En sus múltiples intervenciones, el ministro Valeriano Gómez ha pedido, casi ha suplicado, el apoyo de los grupos por el bien de la recuperación y la confianza en la economía española. La portavoz del PP, Fátima Báñez, ha puesto énfasis en la debilidad del Ejecutivo, por su falta de apoyos, algo que se ha hecho visible por enésima vez esta legislatura. Eso sí, también por enésima vez los nacionalistas han salido al rescate del Gobierno.