La ministra, en un momento de la entrevista. IGNACIO GIL

Fátima Báñez: «Nadie nos perdonaría que estropeáramos la reforma laboral»

Aunque admite en una entrevista que «hay mucho que se puede mejorar», cree estar en el camino correcto para llegar en 2020 a 20 millones de empleos

MADRIDActualizado:

Fátima Báñez no puede disimularlo. Si de algo está orgullosa de sus años al frente del Ministerio de Empleo y Seguridad Social es de la reforma laboral, una norma que esta semana ha cumplido cinco años y que es defendida por unos y criticada por otros con la misma vehemencia. Su principal defensora asegura que «hay mucho que mejorar», pero recuerda que «la sociedad no perdonaría que estropeáramos algo que funciona». Admite que «estamos librando una batalla por la calidad en el empleo» y anuncia que el Gobierno reforzará la lucha contra la temporalidad abusiva.

—El Partido Popular se ha mostrado dispuesto a negociar con la oposición algún cambio en la reforma laboral. ¿Hasta dónde está dispuesto a llegar el Gobierno?

—Esta legislatura la estamos construyendo pacto a pacto. Y desde el avance que supone que en España hay dos millones de parados menos y hemos recuperado uno de cada dos empleos destruidos por la crisis, los españoles no nos perdonarían que estropeáramos algo que funciona.

—¿Hay posibilidad de mejoras?

—Hay mucho que se puede mejorar. Si sumamos fuerzas, el empleo habrá llegado para quedarse. Nuestro reto compartido debe ser alcanzar en 2020 esos veinte millones de empleos y hacerlo con una mejora de la calidad, que ya ha comenzado a manifestarse.

—¿El parón por la falta de gobierno, primero, y los escasos avances para lograr un Presupuesto para 2017 han frenado los acuerdos laborales?

—En estos meses hemos impulsado acuerdos importantes con otros grupos. Con el PSOE pactamos un incremento del 8% del Salario Mínimo Interprofesional (SMI); con el apoyo de Ciudadanos hemos comenzado la tramitación parlamentaria de la Ley Integral de Apoyo los Autónomos e incrementado el permiso de paternidad. Hemos realizado mejoras sustanciales en la Garantía Juvenil con el apoyo de todas las comunidades autónomas. Y estamos trabajando con los interlocutores sociales en cuatro mesas de diálogo: parados de larga duración y tarjeta social, agenda integral de calidad en el empleo, sostenibilidad del sistema público de pensiones y las mutuas.

—El PSOE ha denunciado de manera reiterada que el empleo que se está creando con la actual legislación laboral es precario y urge al Gobierno a modificar la negociación colectiva para reequilibrar de nuevo las relaciones entre empresarios y trabajadores.

—El Gobierno se marcó dos objetivos prioritarios: frenar la destrucción de empleo, mientras continuaba la recesión, y acelerar la creación de empleo con menores tasas de crecimiento. Apostamos por una nueva cultura del empleo basada en la negociación en la empresa con libertad. Dinamizando la negociación colectiva, y ajustándola a la realidad de nuestro tejido productivo. España comenzó a frenar la destrucción de empleo prácticamente desde la aprobación de la reforma laboral. En 2013 se alcanzó el mayor número de convenios firmados en un año. Y está dinámica resultó clave para mantener empleos y evitar despidos.

—Expertos y oposición avisan de la temporalidad abusiva y reclaman sanciones para frenar los abusos. ¿Cuál es su opinión?

—Estamos librando la batalla por la calidad en el empleo. Sabemos que queda mucho por hacer, pero los datos son reveladores. En diciembre de 2011 la contratación indefinida caía un 30%, ahora se incrementa casi al 20% y hemos encadenado el periodo más prolongado de la historia de subidas en la contratación fija: 36 meses. Y hemos recuperado el 64% del empleo indefinido destruido y solo un 38% del temporal. La conversión de contratos temporales a fijos ha logrado su mejor cifra en nueve años y aumenta a un ritmo del 36% en enero de 2017.

—¿Se plantea poner en marcha más sanciones contra los abusos?

—La mejor forma de combatir los abusos es con la Inspección de Trabajo, que es la garantía última de la calidad en el empleo. Desde 2012 el Ministerio ha puesto en marcha una Plan de lucha contra el fraude, que ha permitido aflorar 420.000 empleos sin derechos, cerca de 6.000 empresas ficticias y la conversión de más de 253.000 contratos indebidamente temporales en indefinidos. Vamos a reforzar este Plan y no vamos a tolerar ningún abuso.

—¿Cuándo contará España con «mochila austriaca» como fórmula de indemnización por despido?

—Esta es una de las medidas de lucha contra la dualidad en el mercado de trabajo que forman parte de esos 150 compromisos que adquirimos con Ciudadanos para la investidura, y que trataremos en esa agenda integral por la calidad empleo que queremos impulsar con los agentes sociales.

—¿Cree que ha llegado el momento de que suban los salarios en España?

—El Gobierno no fija los salarios, lo hacen los interlocutores sociales en la negociación colectiva. Pero siempre que tengo oportunidad les recuerdo que en la mesa de negociación son tres las partes afectadas: los trabajadores y las empresas, pero también los parados, por compromiso con la sociedad. Por eso hay que acompasar las ganancias de poder adquisitivo de los salarios y la competitividad de las empresas con la creación de 500.000 empleos cada año. Eso es posible, y ha ocurrido en 2014, 2015 y 2016.