Manuel Manrique, presidente de Sacyr
Manuel Manrique, presidente de Sacyr - JOSÉ RAMÓN LADRA

Moreno Carretero vuelve a colocarse como el segundo accionista de Sacyr

El empresario, al que se le apartó del consejo de administración el año pasado, ostenta la propiedad del 8,18% del capital valorado en 90 millones de euros

MadridActualizado:

José Moreno Carretero ha elevado de nuevo su participación directa en el capital de Sacyr, hasta situarla en el 8,18% desde el 7,1% que tenía hasta ahora, de forma que vuelve a situarse como segundo mayor accionista del grupo de construcción y concesiones.

El empresario, al que Sacyr ha expulsado de su consejo en la última junta de accionistas del pasado año, ha tomado las nuevas acciones al ejecutar los instrumentos financieros con los que ostentaba su participación indirecta que le quedaba en la empresa.

De esta forma, Moreno Carretero ha liquidado toda la participación indirecta y ha situado su inversión directa en el 8,182% del capital de Sacyr, según consta los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Este porcentaje del grupo tiene un valor de unos 90 millones de euros en función de los actuales precios de mercado de la compañía que preside Manuel Manrique.

Moreno Carretero se ha situado así de nuevo como segundo mayor accionista de Sacyr por detrás de Demetrio Carceller, que cuenta con un 14,5% sumando su participación con la que tiene sindicada con el grupo Satocán, y por delante de José Manuel Loureda, a pesar de que este cofundador y expresidente de la empresa también elevó recientemente su posición en el grupo hasta el 8%.

En el capital del Sacyr tambiénestán presentes el grupo Fuertes, con un 6,2%, y el presidente de la compañía, Manuel Manrique, con un 1,5%. La junta de Sacyr celebrada en junio de 2018 acordó «separar» a Moreno Carretero del puesto que tenía en el consejo por considerar que había «incumplido sus deberes legales y estatutarios para con la compañía».

El también empresario de la construcción planteó a la junta unos puntos del orden del día adicionales a los previstos en los que planteaba un conjunto de propuestas de cambio en el gobierno corporativo de la empresa, entre ellas la de nombrar un consejero delegado.

No obstante, una semana antes de la asamblea, este accionista llevó a Sacyr a los tribunales para impugnar un cambio en el reglamento del consejo del grupo por el que, según aseguró entonces, se obligaba a los consejeros a notificar las comprar y ventas de acciones de la empresa.

Tras la expulsión de este accionista del consejo, el presidente del grupo, Manuel Manrique, dijo ante la asamblea que «Sacyr tiene que estar por encima de todo». «No podemos permitir que nada ni nadie, con intereses individuales, desvíe al grupo de su actual dinámica de crecimiento y progreso», enfatizó entonces.