Monti: «Trabajar siempre en el mismo sitio es monótono»
Mario Monti, criticado por los jóvenes tras sus declaraciones - efe

Monti: «Trabajar siempre en el mismo sitio es monótono»

El presidente del Gobierno ha sido duramente criticado tras afirmar que los jóvenes se tienen que acostumbrar a no tener un puesto fijo

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Mario Monti la lió con este mensaje dirigido a los italianos: Basta con el puesto fijo de trabajo, ya no existe. Es la primera vez, en sus casi tres meses al frente del Gobierno, que el profesor Monti desencadena con sus declaraciones una gran polémica, acompañada de indignación en algunos sectores. Entrevistado en el programa “Matrix”, en el Canale 5 de la televisión italiana, al ser preguntado por sobre la reforma del trabajo, un tema clave hoy de su plan de gobierno, Mario Monti explicó: “Los jóvenes se tienen que acostumbrar a la idea de no tener un puesto de trabajo fijo para toda la vida”. Esta advertencia a los jóvenes fue acompañada de otra frase con tono irónico:” Además, qué monotonía. Es mucho más hermoso cambiar y aceptar nuevos desafíos”.

Las palabras del primer ministro Monti llegan pocas horas después de conocer el aumento del nivel de desempleo en el mes de diciembre, que alcanzó el 8,9 %, un récord desde el 2004, según el Instituto oficial de estadística. El mayor sindicato italiano, la Cgil, estima que la tasa de deséemelo llega ya al 11,4 %. La alarma es especialmente grave para los jóvenes: Entre 15 y 24 años, el desempleo alcanza al 31 %. En Italia, los menores de 35 años sin trabajo son 1.138.000.

Viendo estas cifras parece obvio que Mario Monti hace una fotografía de la realidad italiana, donde más de tres millones de personas, sobre todo jóvenes, se encuentran en paro.

Mercado del trabajo flexible

La idea de Mario Monti es que Italia cuente con un mercado de trabajo más flexible, donde sea más fácil contratar y despedir al trabajador, un mercado en el que se supere el “el terrible apartheid” (emplea Monti ese término que evoca discriminación racial), es decir, el régimen de separación entre quien tiene un puesto de trabajo y quien carece de él, entre quien “ya está dentro del mercado del trabajo y los jóvenes que tienen dificultad para entrar”.

De una vez por todas, el profesor Monti aclara que no es puede ser “un tabú el artículo 18 “ del Estatuto de los trabajadores, la cláusula hasta ahora de salvaguardia de los trabajadores con contratos indefinidos. Según Monti, ese artículo 18, defendido con ahínco por todos los sindicatos, “puede ser pernicioso para el desarrollo de Italia y de los jóvenes en ciertos contextos”. En definitiva, para Monti ese artículo 18 debería ser eliminado, en el nombre de la flexibilidad.

En cierta forma, Monti critica el inmovilismo de los sindicatos, en pie de guerra para defender el artículo 18. Considera el primer ministro que con la defensa acérrima del puesto fijo de trabajo que hacen los sindicatos, se está impidiendo la entrada de los jóvenes en el mercado laboral.

La declaración de Monti, con su “basta al puesto fijo”, ha suscitado un mar de críticas, sobre todo por parte de los sindicatos, pero también en la derecha y en la izquierda, y en las redes sociales. “No haga bromas”, le ha dicho la secretaria del sindicato mayoritario, Cgil, Susanna Camusso: “Veo personas que no pueden aburrirse porque están buscando desesperadamente un trabajo. Más que hacer bromas, es necesario indicarles qué camino va a seguir el país”. El malhumor es especialmente grande en el centro izquierda, que en general considera la declaración de Monti como una “broma infeliz y desacertada”.

Negociaciones

No es casual que Mario Monti haya hecho ahora esta contundente declaración: Horas después se reunía la ministra de Trabajo, Elsa Fornero, con las partes sociales, para negociar la reforma laboral. La ministra ha dejado muy claro que el Gobierno proseguirá con la reforma del mercado del trabajo, con o sin acuerdo: “El Gobierno no está dispuesto a perder este tren”, le ha dicho Elsa Fornero, y aprobará la reforma “con o sin acuerdo dentro de dos o tres semanas”.

El primer ministro Monti está jugando también con mucha firmeza esta baza de la reforma laboral, al igual que lo hizo con su la de liberalizaciones, porque es consciente del fuerte apoyo del que todavía goza en el país sobre todo entre los electores del centro izquierda, con un consenso del 54 %, según las últimas encuestas.