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La mitad de los españoles no desconecta del trabajo en vacaciones

Solo el 28% de las empresas encuestadas en España afirma disponer de alguna política de desconexión

MadridActualizado:

El 51% de la población activa española ha declarado responder e-mails y atender llamadas de trabajo durante su período de vacaciones o en sus fines de semana, de acuerdo al informe anual InfoJobs-ESADE 2017 sobre el estado del mercado laboral.

Por nivel laboral, a más responsabilidad en el trabajo, más crece este porcentaje. En concreto, los trabajadores con cargo de empleado están conectados a su trabajo fuera del horario laboral en un 45% de los casos y los mandos intermedios, en un 68%. En el caso de los cargos directivos, el 84% afirma atender su correo y su teléfono fuera de la jornada laboral.

Según el estudio, de los encuestados que afirman responder e-mails y atender llamadas en vacaciones o fines de semana, el 36% declara que lo hace porque se siente en la obligación de responder. El segundo motivo es que el puesto de trabajo lo requiere, según el 34% de los encuestados, mientras que un 14% declara que siente la necesidad de estar al día de todo lo que ocurre en el trabajo, aunque esté de vacaciones. Si observamos el caso concreto de los mandos intermedios y directivos, el principal motivo es que su puesto de trabajo lo requiere con un 41% y un 56%, respectivamente.

El 76% de la población activa española se encuentra a favor de que las empresas apliquen políticas de desconexión digital y un 46% considera que estas medidas permitirían conciliar mejor la vida personal y profesional, de acuerdo a los datos recopilados por Infojobs. Al mismo tiempo, un 30% de la población activa declara que esta política les serviría para desconectar mejor del trabajo, mientras que un 22% afirma que así se reduciría su nivel de estrés.

Recientemente se ha propuesto reformar la Ley de Protección de Datos, que incluye un apartado destinado a regular, por primera vez en España, la llamada «desconexión digital» o «desconexión laboral». El texto protege el derecho de los empleados a no tener que responder comunicaciones electrónicas fuera de su jornada legal de trabajo, garantizando el respeto a su tiempo de descanso y vacaciones, así como la intimidad personal y familiar. Este derecho ya entró en vigor meses atrás en otros países, como Francia.

Hoy en día, solo el 28% de las empresas encuestadas en España afirma disponer de alguna política de desconexión. Por tamaño de empresa, hay diferencias significativas, de forma que, dentro de las pequeñas, 3 de cada 10 sí disponen de políticas de desconexión, mientras que en las grandes la proporción es solo de 1 de cada 10.

A pesar de que existe una gran mayoría de trabajadores a favor de esta medida, también hay un 24% de la población activa en España que no es favorable a políticas de esta índole. Analizados los motivos, el 47% de la población que se muestra en contra de la desconexión laboral declara que la naturaleza de su trabajo le impide una desconexión total fuera del horario laboral.

Del mismo modo, un 28% afirma que, debido a su cargo, se siente en la obligación de consultar el correo y atender llamadas, incluso fuera del horario laboral, mientras que el 14% explica que se siente incapaz de no consultar el correo o contestar las llamadas fuera de la jornada laboral.

Para la responsable de estudios de Infojobs, Neus Margalló, cualquier medida que mejore el clima psicosocial en la empresa y que contribuya la reducción del estrés y a la conciliación, es una «buena medida». Aun así, ha señalado que hay que tener en cuenta que quizás no es aplicable a todos los sectores ni a todas las empresas y que puede haber excepciones.

El 39% disfruta de jornada intensiva en verano

Además, el 39% de la población activa ocupada en España ha afirmado disfrutar de jornada intensiva en verano y otro 40% reconoce que le gustaría tenerla.

Por su parte, seis de cada diez empresas, conscientes de la importancia de aplicar medidas para atraer y retener talento, aplican, cada vez más, medidas de conciliación laboral. Del total de estas, el 34% ha declarado que una de las medidas existentes es la jornada intensiva en verano.

Por tamaños, las grandes empresas son las que aplican este horario en mayor medida. El 51% de las empresas de más de 50 empleados tiene jornada intensiva en verano, el 33% en el caso de las empresas de 10 a 49 empleados y el 21% cuando se trata de empresas de menos de 10 trabajadores.

Infojobs ha querido proponer un amplio abanico de posibilidades para disfrutar de las tardes libres de verano que deja la jornada intensiva. Entre ellas, se encuentra la de leer, con el fin de estimular la creatividad, ampliar la mente y continuar activos.

Otras opciones son desconectar a través de un maratón de películas o series pendientes que no se es capaz de ver el resto del año o la de adoptar una actitud «modo turista» y visitar museos, atracciones o monumentos en la propia ciudad donde se vive o, incluso, participar en algún tour guiado.

Además, ante un montón de tardes libres, hay muy pocas excusas válidas para no hacer algo de deporte. Infojobs propone elegir el deporte que más llame la atención, fútbol, natación, atletismo o, incluso, el simple hecho de salir a caminar, ya que cualquier actividad que ponga el cuerpo en movimiento hará que las energías se recarguen y proporcionará a la persona motivación y entusiasmo.

Por otro lado, las tardes libres son una gran oportunidad para quedar con aquellos amigos o familiares con los cuales no se puede coordinar la agenda durante el resto del año y coincidir para hacer algún plan, o bien aprovechar para realizar algún curso o apuntarse a alguna actividad, solos o con ellos.

Otra opción interesante es la de dedicar el tiempo libre en verano a la naturaleza. El parque, la playa, el bosque, la montaña... cualquier opción fuera del ambiente cotidiano viene bien para revitalizarse y recargar energías.

Infojobs señala la posibilidad de mejorar en un futuro el entorno laboral dedicando las vacaciones a realizar alguna actividad con los compañeros de trabajo, con el fin de llegar a conocerlos mejor y contar con un ambiente más «cómodo, relajado y cercano» a la vuelta.

Además, siempre queda la opción de relajarse, mimarse y descansar (incluso haciendo nada), ocupándose de uno mismo y disfrutando de la vida sin ninguna prisa.