De izda a dcha: El embajador de España en Argentina, Francisco Javier Sandomingo, el presidente de BBVA Francés, Martín Zarich ; el ministro de Finanzas de Argentina, Luis Caputo; el director del diario ABC, Bieito Rubido; el presidente de Gas Natural Fenosa en Argentina, Horacio Cristiani y el embajador de Argentina en España, Ramón Puerta - Alberto Lucas Haliaz / EFE-Rodrigo García Melero

«Recuperar la confianza en los inversores lleva tiempo», asegura el Gobierno de Macri

El ministro de Finanzas dice que en cuatro años el país tendrá el nivel de deuda más bajo de Latinoamérica

Buenos AiresActualizado:

Argentina ya es un país «con seguridad jurídica», «los tiempos para atraer inversiones no son los mismos para todos pero estamos en el buen camino», «ordenar la micro economía es prioritario» como lo es contar con «una oposición razonable» para dar certidumbre y un pronóstico garantizado: «En cuatro años tendremos el nivel de deuda más bajo de Latinoamérica». Las palabras del ministro de Finanzas, Luis Caputo, en el primer Foro ABC en Buenos Aires, las suscribieron, en buena medida, Horacio Cristiani, presidente de Gas Natural Fenosa y Martín Zarich, máximo responsable del BBVA Francés, ambos, participantes de una mesa redonda que estuvo conducida por el director del periódico, Bieito Rubido, en el marco del ciclo «Los coloquios de la Embajada».

Javier Sandomingo, embajador de España en la Argentina que preside Mauricio Macri celebró la «oportunidad» del Foro, en vísperas de la visita del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, de este lunes. «Esperemos que sirva para que una relación que es excelente, se alargue y proyecte al futuro», manifestó. Ramón Puerta, su homólogo en Madrid, coincidió al recordar: «España es un socio privilegiado». «Invertir en Argentina: el desafío de la confianza», fue el título de una convocatoria a la que asistió un centenar de personas del mundo de la política, las finanzas y la cultura, junto a representantes del cuerpo diplomático de otros países.

El director de ABC recordó los tiempos de gloria de Argentina: «En los años 20 era la quinta potencia mundial». Tras hacer un repasó histórico a un país que prometía ser todo y con el tiempo se quedó a mitad de camino, planteó la pregunta clave del Foro: «¿Cómo devolver la confianza a los inversores?» El titular de Hacienda puso en contexto los antecedentes de Argentina. «Pasamos de un periodo de crecimiento seguido de estancamiento y de crisis» en un círculo eterno donde el destino mantuvo atrapado, en su propia espiral, a la segunda economía de Sudamérica. Esos ciclos, continúo, quizás expliquen la mentalidad del argentino, «siempre en busca del programa de un iluminado» que sólo trajo frustración. Caputo insistió en que esa filosofía se interrumpió con, «el presidente Mauricio Macri que apuntó, «simplemente, a ser un país normal. Puede sonar menos sexy -comentó con ironía- a corto plazo pero a largo garantiza un crecimiento sostenido. Hay que copiar a los países que hacen las cosas bien».

Sembrar credibilidad

Incisivo, Bieito Rubido insistió en ir directo al corazón de la cuestión y el ministro resumió: «Recuperar la credibilidad lleva tiempo. Algunos empresarios se animan antes y otros, como en la vida misma, necesitan más tiempo». Dicho esto, reiteró, «nuestro compromiso como Gobierno es seguir sembrando credibilidad. Cada día tenemos que convencer a más gente. Es difícil pero lo hacemos con gusto», reconoció.

Para tener resultados, Caputo advirtió la necesidad de sentar «las bases» para un «crecimiento sostenido: macroeconomía ordenada, reglas claras e inserción inteligente en el mundo». Todo ello conduce a acortar «una brecha social que sólo genera rencor y resentimiento».

El presidente del BBVA Francés, Martín Zarich, coincidió plenamente con los argumentos de Caputo y añadió que «la inversión externa marca un contraste con la inversión local». Zarich apuntaba a que encuentra más resistencia entre los inversores argentinos que entre los de fuera. «Concebir una lluvia de inversiones -en alusión a una expresión de Mauricio Macri- fue ingenuo si tomábamos conciencia de donde veníamos», observó sin mencionar expresamente al aislamiento de los doce años de gobierno Kirchnerista.

En el terreno estricto de la banca puntualizó, «necesitamos una ley de mercados de capitales» y ofreció una imagen auspiciosa de su sector que podría ser ejemplo para otros. «Los cuatro bancos argentinos que cotizan en Nueva York hicieron una emisión de capitales con éxito». La cifra que puso sobre la mesa fue de 2.500 millones de dólares, «una inversión muy fuerte para alguien (como los bancos) que no tiene capacidad empresarial» o dicho de otro modo, «que coloca el dinero y espera en el sistema financiero». Convencido de que no hay soluciones ni transformaciones inmediatas sino que todo forma parte de un proceso anticipó: «No esperemos un día D que veamos en el puerto llegar los barcos de la inversión» y animó a los capitales locales a participar del juego de las inversiones de su propio país.

El comentario le dio pie al director de ABC para recordar la película de Luis García Berlanga, «Bienvenido Mr. Marshall» (en la postguerra de la guerra civil un pueblo espera como el maná la visita de los estadounidense para que les saque de la pobreza) y aclarar que la realidad para el cambió y la enorme transformación de España se debió, «al esfuerzo de los españoles».

La intervención de Horacio Cristiani (Gas Natural Fenosa) puso el dedo en la herida cerrada de la energía, el sector más castigado durante la década anterior. «No tienen en cuenta las inversiones que están y siguen invirtiendo en Argentina», se quejó. «Argentina arrastra una pésima reputación de cambios que retraen algún flujo de inversiones y provocan que se alarguen los procesos» pero hoy, «hay seguridad jurídica, un tema fundamental». «El riesgo que ve el inversor -continuó- es la volatilidad político institucional y la previsibilidad de ese escenario no se resuelve sólo con un cambio de Gobierno. No se pueden dar giros de 180 grados» entre una Administración y otra señaló. En ese sentido reconoció la existencia actual de «liderazgos más razonables en la oposición para ayudar» a despejar los miedos.

Pensar en políticas de Estado y tener una visión común en los asuntos claves de futuro no parece una utopía en la Argentina actual a juzgar por los presentes. El ministro Luis Caputo coincidió, «también veo buenos candidatos en la oposición y a ésta más razonable. Más importante que prolongar el proyecto de Cambiemos (coalición de Gobierno) es que no sea un problema un cambio de Gobierno de otro signo».

La fractura social conocida como «la grieta» también salió en el coloquio. «No es imposible cerrarla. Se hace con proyectos concretos y obras, haciendo lo que no se hizo es como se convence a la gente». Caputo recordó las obras públicas, la gran apuesta del Gobierno en una Argentina donde la mitad tiene déficit de agua potable y de cloacas.

Lucha contra la inflación

«Tenemos que ponernos la camiseta y no depender de inversiones extranjeras», «vamos por el camino correcto a la velocidad adecuada», «somos nosotros mismos los que tenemos que sacar adelante Argentina», fueron algunas de las frases sobresalientes del ministro, que no olvidó mencionar la lucha contra la inflación y explicar que el endeudamiento (la mitad del PIB) y las políticas graduales se hacía en pro de los más humildes. Dicho esto, hizo una promesa. «En cuatro años tendremos el nivel de deuda más bajo de Latinoamérica. Vamos a bajar el defícit un punto por año. Ese es nuestro ritmo», zanjó.