Del tamaño de un grano de arroz, el chip se instala en el dorso de la mano
Del tamaño de un grano de arroz, el chip se instala en el dorso de la mano - JONATHAN NACKSTRAND

Los métodos de pago se encaminan en Suecia hacia la «era ciborg»

Más de 3.000 personas se ha implantado ya un chip que hace las veces de llave o DNI y que pretende sustituir a las tarjetas bancarias

BERLÍNActualizado:

Los ciborgs ya se encuentran entre nosotros y están lejos de parecerse al personaje creado por Marv Wolfman y George Pérez. Suecos de a pie –más de tres mil– y sin miedo a la tecnología se están implantando microchips bajo la piel para hacer más fácil sus vidas. Del tamaño de un grano de arroz, el chip que se instala con una jeringa en el dorso de la mano es totalmente pasivo según sus promotores y sólo emite datos cuando se expone a un lector de tarjetas NFC (Near Field Communication).

En teoría, este tipo de chip puede reemplazar las llaves de la vivienda, el DNI o las tarjetas de acceso al despacho o el gimnasio. De momento, todavía no puede reemplazar a tarjetas bancarias (lo hará en un futuro cercano), pero puede desbloquear móviles o servir de autentificación al entrar a un concierto.

La implantación de microchips –que llevan décadas usándose en animales– se hizo popular en Suecia, en parte por la oferta que realizó hace más de un año la empresa de ferrocarriles SJ del país nórdico: asimilando a un monedero electrónico, el chip puede incorporar billetes de tren comprados en línea. La idea convenció a 130 usuarios. De esta manera y con más de cien años de historia, la compañía SJ se convirtió en la primera institución estatal en integrar el uso de este tipo de implantes en su sistema y aceptar la verificación del billete a través de un chip subcutáneo.

Una persona particular que desee el implante de un chip deberá pagar unos 150 euros aunque muchas empresas e instituciones estatales suecas ofrecen la implantación de manera gratuita. El mercado está liderado actualmente por BioHax International, una empresa fundada hace cinco años por el ex perforador profesional de piercings Jowan Österlund. Pero, ¿y el escaner de seguridad del aeropuerto? Según Österlund no debería pitar ya que la cantidad de metal que contiene es muy inferior a la de un botón de jeans.

El primer billete

Que esto suceda en Suecia no sorprende: hace más de 350 años fue en este país escandinavo donde se creó el primer billete moderno, el mismo país que actualmente menos metálico usa en el mundo y que podría ser el primero en tener su propia criptomoneda, la e-Krona. Como sea, en Suecia los pagos en metálico en el sector minorista cayeron del 40% en 2010 a alrededor del 15% en 2016, según el Riksbank sueco.

Una tendencia que también se observa en España: según el Banco de España, en 2016 se realizaron 3.430 millones de pagos con tarjeta, casi el doble que hace una década y un 12,6% más que un año antes. De aquí a un implante masivo de chips subcutáneos pasarán algunos años.