José Bogas y Borja Prado, en la junta de accinoistas del grupo
José Bogas y Borja Prado, en la junta de accinoistas del grupo - IGNACIO GIL

El mercado liberalizado de la electricidad impulsa el beneficio de Endesa

El grupo niega que a las nucleares y a las hidráulicas «les caigan los beneficios del cielo» como dicen el PSOE y Podemos

MadridActualizado:

Endesa ganó hasta septiembre 1.193 millones de euros, un 10% más que en el mismo periodo de 2017, por «la buena gestión del mercado liberalizado, la estable evolución del mercado regulado y la recuperación del margen del negocio de gas», según la compañía que preside Borja Prado.

Estos meses se han caracterizado por los elevados precios de las materias primas energéticas y el alza significativa de los precios del CO2, lo que ha dado lugar, a su vez, a elevados precios en el mercado mayorista, a pesar de que la generación hidráulica ha alcanzado niveles superiores a la media de los diez últimos años y de que la producción eólica se ha incrementado en un 3,3%.

«En este contexto de precios altos, la compañía ha dado muestra otra vez de su capacidad para realizar una gestión eficaz de sus negocios en un entorno complejo y cambiante», afirmó el consejero delegado de Endesa, José Bogas. «En este periodo, además, Endesa ha realizado un esfuerzo inversor muy relevante en nueva capacidad renovable (+37%), lo que se enmarca en los compromisos asumidos por la compañía para impulsar un periodo de transición energética que permita avanzar hacia un sistema energético totalmente descarbonizado en 2050».

Por otra parte, Bogas dijo que «no tiene sentido» poner límite a lo que determinadas tecnologías pueden cobrar en el mercado eléctrico, ya que «no hay una base real» para afirmar que la nuclear y la hidráulica reciben los conocidos como «beneficios caídos del cielo».

El consejero delegado se refirió así al pacto del Gobierno y Unidos Podemos sobre los Presupuestos de 2019 que prevén eliminar lo que consideran que es una sobrerretribución a estas tecnologías.

Bogas subrayó que tanto las nucleares como las hidroeléctricas «no están amortizadas completamente», ni con fines contables ni financieros, ya que cada año se hacen «inversiones muy altas e importantes» en ellas.