«Hay más seguridad jurídica para invertir en eólico en Marruecos que en España»

La industria eólica europea pide que España haga las nuevas subastas de electricidad con cupos para cada tecnología

MADRIDActualizado:

Dickson, Consejero delegado de la patronal europea de energía eólica (Wind Europe), cree que España tiene mucho potencial en energía eólica y que el sector está pendiente de la nueva subasta de electricidad.

—¿Qué opina el sector eólico europeo de la nueva directiva aprobada por la Comisión Europea?

—Es muy importante ya que incluye también una especie de rediseño del mercado para poner fin a la disfuncionalidad del mercado que dificulta una mayor penetración de las energías renovables, que ahora son solo el 29% de la energía en Europa pero alacanzará al 40% en el año 2030, según los planes de Bruselas. Dentro de las renovables, el eólico es el 12% y el solar alrededor del 5%. La Directiva va en el buen camino aunque, desde luego, no es todo lo que necesitamos ya que, por ejemplo, no va a atacar la sobrecapacidad que tenemos en el mix energético, entre 100 y 160 GW en generación antigua e ineficiente, tipo carbón. Lo que sí está teniendo más efecto es la directiva sobre emisiones industriales, ya en vigor desde hace muchos años, y ahora muchos países están cerrando sus centrales de carbón como Reino Unido, Italia y Alemania, entre otros, pero España no ha hecho nada.

—Quizás haya sido por el impass político que hemos tenido...

—Sí, ya lo sé, pero desde hace mucho tiempo se podían haber empezado a cerrar las centrales de carbón. El nuevo Gobierno tiene una oportunidad.

—El nuevo ministro de Industria, Álvaro Nada, tiene a su favor que ha vivido en Alemania con lo que quizás tenga un alma más verde...

—Esperemos que siga al resto de países europeos que están cerrando sus centrales de carbón.

«Los Gobiernos tendrán que avisar con tres años de los cambios en la norma»

—¿Y la segunda cosa que le faltaba a la Directiva que menionaba?

—Los mecanismos por capacidad. La reforma va a permitir a los países que tienen estos mecanismos que sigan con ellos y a nosotros lo que nos gustaría es que hubiera normas europeas más estrictas para que solo se introdujeran si está muy claro que falta capacidad en un país. Los países tienen que estudiar muy bien toda la capacidad que tienen disponible no solo en generación, sino también en almacenamiento, en respuesta a la demanda y en la capacidad de los países vecinos. Es muy importante la nueva Directiva de renovables porque introducirá nuevas reglas para dar permisos más rápidos para la construcción de nuevos parques eólicos. Además para las inversiones en renovar parques eólicos ya existentes los permisos deben ser entregados en un año como máximo. En Europa tenemos ahora 146 GW de capacidad eólica instalada, de los que más de la mitad no van a contribuir al objetivo de renovables en 2030 si no se renuevan ya que ienen más de 20 años. Otra de las cosas positivas es que se prohibirá a los gobiernos nacionales cambiar sus políticas en materia de renovables con carácter retroactivo, esto que algunos llaman el artículo español en referencia a lo sucedido aquí hace unos años, de modo que los Estados tendrán que avisar con tres años de antelación los volúmenes de sus subastas, como pasa ya en muchos países.

—¿Cómo ve la situación en España?

—Está llegando al primer semiperiodo de la reforma energética, tras diez años, y hay una oportunidad con el nuevo Gobierno ya que hay que revisar los precios. Está muy bien que Nadal haya dicho que es la hora de las renovables y que va a lanzar una nueva subasta. El anterior Gobierno dijo que había que subastar 6,4 GW nuevos en renovables para cumplir el objetivo europeo de 2020.

—¿Las perspectivas son buenas?

—No del todo porque el Gobierno nos dijo que iba a seguir el principio de neutralidad tecnológica, y eso no nos gusta, al mismo tiempo que no sabemos qué modelo de subasta seguirá el nuevo Gobierno, y ambas cosas nos decepcionarían mucho.

—¿Cuál es su propuesta de subasta?

—Que haya un cupo para cada tecnología porque es el modelo que están siguiendo otros países europeos. Para la industria eólica es muy difícil de entender que España impusiera la neutralidad tecnológica cuando es tan potente aquí con 22.500 trabajadores, con 200 plantas industriales.

—En cuanto al polémico asunto de las subvenciones ¿tiene la industria eólica futuro sin ellas?

—En el mercado mayorista europeo de electricidad el precio medio son 30 euros y en España ronda los 50 porque ha soplado menos viento que otros noviembres y porque Francia está renovando varias nucleares. Los pronósticos son que para 2017 el precio mayorista en España esté en 43 euros y 41 entre 2018 y 2020. El coste de generación de electricidad eólica en Europa es entre 60 y 70 euros por MW. El eólico onshore es el más barato pero el offshore es más caro. El gas de ciclo combinado está a 74 euros y el carbón en 83. La energía eólica es la más barata por lo que se necesita algún tipo de apoyo en la financiación y las subastas ya que no es viable invertir en ninguna central de generación.

—¿Cómo ven los miembros de su asociación al nuevo Gobierno?

—Con mucha esperanza de que cambien las cosas y si hay cupos nos da tranquilidad como industria ya que cada sector sabe cuál es la intención del Gobierno para los próximos tres años. España fue un modelo de cómo fomentar el eólico hasta que se introdujo la reforma energética, que se convirtió en todo lo contrario y ahora, tal y como están las cosas, no podemos invertir en España mientras que tenemos más confianza en Marruecos donde, hoy por hoy, hay más seguridad jurídica para inversiones en nuevos parques eólicos.