Emmanuel Macron y Angela Merkel, tras un encuentro en Berlín
Emmanuel Macron y Angela Merkel, tras un encuentro en Berlín - AFP

Macron presiona a Alemania para aliviar la deuda griega

«Solo una vez concluido el actual tercer programa de rescate europeo, en el verano de 2018, se pueden abordar medidas adicionales», ha respondido el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble

ROSALÍA SÁNCHEZ
Corresponsal en BerlínActualizado:

Francia y Alemania están de acuerdo en que quieren «refundar Europa» mano a mano, pero el problema es que tiene que refundarla sobre las arenas movedizas de problemas con mucha solera, como la deuda griega, que impiden comenzar de cero. El ministro francés de Finanzas, Bruno Le Maire, ha visitado hoy en Berlín a su homólogo Wolfgang Schäuble y el nuevo eje franco-alemán se ha visto por primera vez ante el espejo de sus diferencias.

Fuentes del equipo francés han informado que Le Maire ha planteado durante la conversación la conveniencia de llegar a un acuerdo para aliviar el problema de la deuda griega y ha transmitido que se trata de un deseo expreso de Emmanuel Macron, que incluso ha hablado por teléfono sobre el asunto con Alexis Tsipras y ha prometido al primero ministro griego interceder ante Alemania. Schäuble ha reiterado su consabida negativa, aunque ha dejado abierta la puerta a medio plazo.

«Solo una vez concluido el actual tercer programa de rescate europeo, en el verano de 2018, se pueden abordar medidas adicionales. Después veremos qué otras decisiones será necesario tomar», ha dicho el ministro alemán, confiando en poder acercar posturas y alcanzar una solución con el gobierno Tsipras. Las palabras del francés sugerían que al menos hay acuerdo para hacer ciertas cesiones. «Creo que se irán dando pasos tanto en una como en otra dirección, lo que hará posible que lleguemos a un acuerdo en el interés de la eurozona y de los Estados miembros», ha dicho Le Maire.

El gobierno de Berlín es consciente de que ha llegado el momento de dar un giro en política europea, pero las elecciones generales que se celebrarán el próximo 24 de septiembre obligan a extremar la prudencia en las declaraciones, al menos hasta entonces, por lo que por ahora no cabe esperar grandes novedades. La conversación, sin embargo, ha resultado esperanzadora para los franceses y, en opinión del ministro galo, hay sobre la mesa «soluciones técnicas» que permitirán que Grecia obtenga al menos las garantías necesarias en relación con su carga de deuda. «Es importante que haya soluciones que tranquilicen al pueblo griego y, por supuesto, también a los acreedores de Grecia», ha avanzado.

El ministro de Exteriores alemán, el socialdemócrata Sigmar Gabriel, se ha mostrado hoy bastante más laxo que Schäuble y ha afirmado en una entrevista publicada por el diario Süddeutsche Zeitung que ha llegado la hora de abrir la mano con Atenas. «Una y otra vez se le prometió a Grecia un alivio de la deuda siempre que aplicara las reformas. Ahora debemos cumplir con esta promesa», ha dicho, poniendo en evidencia que su partido, miembro de la gran coalición que gobierna Berlín, está mucho más en sintonía con Macron en aspectos como este que la CDU de Merkel.

En todo caso, la posible negociación de nuevas medidas que supongan un alivio para la economía helena, así como la concesión de un nuevo paquete de ayuda, requieren en Alemania de una votación parlamentaria en el Bundestag, por lo que la decisión dependerá directamente del resultado electoral de septiembre. Hasta entonces, el gobierno Merkel puede aportar buenas palabras y tratando de no defraudar ni a los nuevos socios franceses ni al electorado alemán. Atenas, por su parte, no puede esperar a septiembre porque necesita con urgencia nuevas inyecciones financieras, dado que en julio debe afrontar nuevos pagos de su deuda.

Tanto Schäuble como Le Maire han destacado, por lo demás, los esfuerzos realizados por el Gobierno griego, sin dejar de recordar la importancia de seguir implementando reformas. «Si uno quiere seguir siendo miembro de la eurozona, entonces es importante que, sin excepción, todos los países miembros de la eurozona sean competitivos. Grecia debe esforzarse para mantenerse conectado al resto de países», ha subarayado Le Maire. Schäuble ha insistido en que las cifras de crecimiento de la economía griega son todavía insuficientes y ha instado a seguir por el camino de las reformas.

Ambos ministros, por lo demás, se han esforzado por reiterar el papel clave que tiene que desempeñar el eje franco-alemán para el fortalecimiento de la eurozona y se han mostrado convencidos de poder dar pasos importantes en el proceso. «Sabemos que el fortalecimiento de la unión monetaria tiene un gran significado y que Alemania y Francia tienen un papel clave en ello», ha reconocido Schäuble sobre la necesaria convergencia de las ideas de Europa de ambos gobiernos. «Estoy convencido de que juntos haremos un buen trabajo para Alemania y Francia, pero también para Europa», ha prometido Le Maire en alemán.

Como primer paso concreto, han anunciado la creación de un grupo de trabajo que deberá elaborar propuestas para mejorar la integración de la eurozona en campos clave como la convergencia fiscal y la coordinación de las políticas económicas. Sus recomendaciones deberán someterse a la consideración de los dos gobiernos durante la próxima cumbre franco-alemana, prevista para después de las elecciones legislativas francesas de junio. También elaborarán una lista de proyectos de inversión franco-alemanes que traigan crecimiento a la eurozona.