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La cerveza «sin» alcohol, un brindis por la diversificación que no para de tomar cuerpo

Nuestro país es líder en el consumo de este producto con una cuota del 14,7%, que se sitúa muy lejos de las cifras de otros países europeos como el Reino Unido (0,5%), Francia (1%), Holanda (3%) o Austria (4%)

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En España no se suele beber cerveza con el objetivo de consumir alcohol, sino por su sabor refrescante. Además, la degustación de bebidas -con graduación o sin ella- se realiza casi siempre en compañía de familiares o amigos y mientras se come algo sólido. Estos hábitos moderados explican que nuestro país sea líder dentro de Europa en consumo de cervezas sin alcohol con una cuota del 14,7%, que se sitúa muy lejos de las cifras de otros países europeos como el Reino Unido (0,5%), Francia (1%), Holanda (3%) o Austria (4%), según datos de la Asociación de Cerveceros de España. «El consumo de cerveza en España es algo social y cultural, aunque el médico te prescriba que no puedes beber alcohol, vas a seguir saliendo a tomar algo con amigos. De ahí el éxito de las variedades «sin» y con sabores», argumenta la experta de este segmento de Nielsen, Celia Rodríguez.

Tal y como se extrae del Informe socieconómico del sector de la cerveza en España 2017 elaborado por el Ministerio de Agricultura, la cerveza forma «parte de nuestra dieta y costumbres mediterráneas». Así, el 90,3% del consumo que se realiza en hostelería se encuadra en la tarde, el aperitivo y la comida. Además, prácticamente siempre (94% de ocasiones) se bebe junto a otras personas. Estas cifras se unen a que el consumo per cápita de la cerveza en todas sus categorías es de los más bajos de la Unión Europea, con 48,3 litros anuales frente a la media europea de 76 litros y los 143 litros anuales de la República Checa o los 104 litros de Alemania. «España es líder por una conjunción de factores como la calidad del producto, de nuestro maestros cerveceros, la inversión de los fabricantes y anunciantes y por el apoyo institucional con campañas como las que fomentan la seguridad vial», argumenta el director de la Asociación de Cerveceros de España, Jacobo Olalla. A esto se unen otros factores sociales como que «los españoles no buscamos ingerir alcohol al beber cerveza. En cambio, nunca verás a un 'hooligan' inglés tomando una 'sin'», añade Olalla.

En origen, el éxito de este producto responde a la demanda social de una parte de la población que desea seguir bebiendo cerveza pero a la vez quiere conducir sin riesgos. Más tarde, esta tendencia ha ganado adeptos entre el sector femenino, en especial las mujeres embarazadas y en periodo de lactancia, que optan por esta variedad debido al peligro que supone el consumo de alcohol durante los meses de gestación. A estas tendencias se unen otras dos nuevas que potenciarán aún más la penetración de este producto en nuestro país: el envejecimiento de la población y la preocupación por la salud. «Esto hace que la categoría de cerveza sin o con poco alcohol esté aumentando el volumen a un ritmo del 8,3% en el último año, mientras que la cerveza en general crece al 3,6%», indica Rodríguez.

Las cervezas «sin» también han mejorado en sabor con el tiempo -cuando surgieron eran maltas espumosas, asegura Olalla- y actualmente mantienen todas las propiedades e ingredientes. Por ello, todas las marcas de este sector apuestan ya por lanzar sus modalidades «0,0» y tienen previsto seguir innovando ante las previsiones de crecimiento del negocio y de la demanda de los consumidores. Así, las que más triunfan dentro de esta categoría son la San Miguel 0,0 (9,2% de penetración, según datos de Kantar), la Mahou sin (6,5%) y la Heineken 0,0 (4,3%). «Estas bebidas se han hecho más sofisticadas a medida que ha ido creciendo su demanda. Ahora se puede encontrar una oferta más amplia con muchas clases. Todo apunta a que este sector va a seguir creciendo tanto en consumo como en innovación», puntualiza la analista de Nielsen.

Por otro lado, la tendencia a añadir productos prémium en la cesta de la compra también ha llegado a este sector. De la Radiografía del gran consumo en España 2018 de Nielsen se extrae que el año pasado los españoles «bebimos menos, pero mejor» ya que el consumo de bebidas cayó un 1,7% por una climatología adversa en primavera, pero se registró una subida de la facturación de cervezas y vino con un aumento del gasto del 2,1% de estos productos en hostelería. «Demandamos cerveza de más calidad, incluida la 'sin'. El hecho de que sea 'sin' no impide que también pueda ser sofisticada», considera Rodríguez. Así, cuando los españoles buscan darse un capricho eligen alimentos y bebidas como el chocolate negro, las patatas fritas de sabores o las cervezas de gama premium, entre otros.

Diferencias entre «sin» y «0,0»

La graduación alcohólica de la cerveza en general es baja, alrededor de los 4,5 grados, y en el caso de la «sin» es del 0,9. «La ley es antigua y se redactó en un momento en el que la tecnología no permitía eliminar el alcohol del todo, por ello, una cerveza 'sin' debe incluir menos de un grado de alcohol», señala el profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid y presidente del Comité Científico de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación, Jesús Román Martínez, quien recalca que hay mucha gente que sigue pensando que la «sin» no lleva nada de alcohol. Pese a ello, Román Martínez, especifica que de un análisis realizado en la Complutense se extrajo que la gran mayoría de las «sin» tienen menos del 0,9% de alcohol, entre una horquilla del 0,3% al 0,6%.

Por tanto, aquellos que quieran estar seguros de no ingerir ni una gota de alcohol -como las embarazadas-, deben recurrir a las etiquetadas como «0,0». «Ten en cuenta que con dos latas de cerveza sin alcohol de 0,9%, te estarías tomando la misma cantidad de alcohol que con una caña de cerveza (150 ml). Por lo tanto, la denominación de 'sin alcohol' es cuanto menos confusa y sobre todo incierta. Es decir que si no quieres tomar alcohol, opta mejor por la gama de cervezas '0,0'», indican en el portal de la Organización de Consumidores OCU.

«Las denominadas como «0,0» no tienen nada de alcohol», confirma el profesor de la Universidad Complutense, quien señala que un consumo moderado de esta bebida puede ser saludable por su alto contenido hidratante (es agua principalmente) y debido a que conserva las propiedades antioxidantes. «La tecnología de esta industria en España es muy avanzada ya que se parte de la cerveza completa y luego se elimina el alcohol», afirma.