Edificio corporativo de Liberbank en Madrid
Edificio corporativo de Liberbank en Madrid - Jorge Sanz / Pacific Press

Liberbank estudia un ajuste de 722 empleados ahora en excedencia

El banco, en conversaciones con Unicaja para una fusión, seguirá reduciendo gastos en 2019 para manterlos por debajo de los 400 millones anuales

Madrid Actualizado: Guardar
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Liberbank mantiene los esfuerzos para recortar costes y mejorar su eficiencia a los que se comprometió con los inversores cuando en 2017 amplió capital por 500 millones de euros para sanearse. El año pasado redujo sus costes de explotación un 8%, a 357 millones, lo que le permitió, junto a la mayor actividad comercial, salir de pérdidas y ganar 110 millones. La entidad volverá a meter la tijera a los gastos en 2019 y entre las medidas que estudia está la de convertir en bajas definitivas las actuales excedencias de 722 empleados.

El grupo formado por las antiguas Cajastur, Caja Cantabria,Caja Extremadura y CCM se fijó en su plan de saneamiento anunciado en 2017 reducir sus costes operativos por debajo de los 400 millones de euros al año, objetivo que cumplió el año. «Seguiremos haciendo un esfuerzo y los mantendremos por debajo de esos 400 millones», dijo ayer en una conferencia con analistas e inversores para presentar los resultados de 2018 el consejero delegado del banco, Manuel Menéndez, quien avanzó incluso que la entidad está «analizando medidas estructurales adicionales».

Esas medidas, según fuentes de la entidad, consistirían en convertir en definitivas las excedencias actuales que hay en plantilla. Liberbank, en el marco de los distintos ajustes de empleo hecho en los últimos años a través de EREs, bajas incentivadas y otras fórmulas, puso en marcha en 2016 un programa de salidas voluntarias mediante excedencias compensadas económicamente hasta la edad de prejubilación. Al cierre de junio del año pasado, último dato público disponible, 722 trabajadores del grupo se encontraban en esta situación.

La dirección de Liberbank ya se propuso hacer definitiva la salida de estos trabajadores hace un año, aprovechando el exceso de capital acumulado tras la ampliación de capital, como adelantó entonces este diario. Sin embargo, finalmente pospuso el ajuste, y la situación de excedencia de esos trabajadores se amplió un año más, hasta el pasado 31 de diciembre. Es más, la cifra de trabajadores acogidos a estas excedencias se incrementó en ese tiempo de 552 a los citados 722 profesionales.

Pues bien, Liberbank, que cuenta a día de hoy con 3.798 trabajadores, 341 o un 8,2% menos que en 2017, analizará de nuevo este año la posibilidad de ejecutar la salida definitiva de esos más de 700 empleados. La entidad está a la espera de que el supervisor le aprueba sus modelos de cómputo de capital. Ayer, Menéndez reiteró que el exceso de recursos propios se podría usar para incrementar la eficiencia del banco, esto es, reducir sus gastos. De hecho, esta medida podría permitirle ahorrar más de 30 millones anuales.

Esta no será la única potencial vía de reducción de los costes de explotación, sino que el grupo, que el año pasado redujo sus gastos de personal un 5% y los de generales de administración un 12%, seguirá también ajustando por este lado. Liberbank, por ejemplo, redujo el año pasado su red de oficinas un 11,9% o en 92 sucursales, hasta las 679 oficinas. En esa línea, y como informó ABC, la entidad puso en marcha un plan para transformar sus oficinas del ámbito rural en sucursales franquiciadas dirigidas por agentes financieros autónomos. A día de hoy este modelo supone en torno al 15% de la red del grupo.

Liberbank sigue además en conversaciones con Unicaja de cara a una integración de ambas entidades. La operación daría lugar al sexto banco del país por volumen de activos y el grupo final contaría con 1.866 oficinas y 10.849 empleados.