Carlos Lesmes, presidente del Supremo, en primer plano - MAYA BALANYA

Lesmes coge las riendas del caso de las hipotecas ante la crisis en el Supremo

El presidente del TS pide a los jueces «contención y mesura» para no dañar al Tribunal

MadridActualizado:

El presidente del Tribunal Supremo, Carlos Lesmes, ha decidido tomar las riendas de la crisis que ha generado el cambio de criterio del Alto Tribunal sobre quién debe pagar el impuesto de las hipotecas y se reunirá a las diez de la mañana de hoy en la presidencia del TS con los magistrados que dictaron la resolución del jueves, la que daba la razón al cliente.

Según ha podido saber ABC de fuentes de la Sala Tercera –de una de sus secciones, en concreto de la Segunda, salió la sentencia que dio la razón al consumidor–, Lesmes pidió ayer a algunos de sus magistrados un esfuerzo de «contención y mesura» para no dañar más la imagen de la más alta instancia jurisdiccional del país.

Como informó ABC, apenas veinticuatro horas después del fallo de los seis magistrados de esta sección, el presidente de la Sala, Luis María Díez- Picazo, hizo pública una nota informativa en la que anunciaba que, dado que la sentencia de estos seis magistrados relativa al sujeto pasivo del Impuesto de Actos Jurídicos Documentados suponía «un giro radical en el criterio jurisprudencial hasta ahora sustentado», y «habida cuenta de su enorme repercusión económica y social», acordaba con carácter urgente avocar a Pleno este asunto «a fin de decidir si ese giro jurisprudencial debe ser o no confirmado». Entretanto, todos los recursos pendientes relacionados con esta materia quedaban paralizados.

El hecho de convocar un Pleno para unificar criterios ante decisiones contradictorias en un asunto de esta envergadura es algo relativamente habitual. Lo que no lo es tanto es que este Pleno, que implica la reunión de los 31 magistrados que conforman la Sala de lo Contencioso-Administrativo, se produzca cuando la sección ya ha dictado sentencia, más cuando se trata de un fallo de una trascendencia innegable por cuanto supone un varapalo judicial a la banca española y alienta las esperanzas de miles de personas que pretenden recuperar el dinero del impuesto que pagaron en su momento.

En este sentido, tanto fuentes del Alto Tribunal como del Consejo General del Poder Judicial (que también preside Lesmes) mostraron su sorpresa por esta forma de proceder cuando lo razonable habría sido que, al percatarse de que el estudio del caso les llevaba a la conclusión contraria a la de la Sección que ya resolvió sobre este asunto, los jueces hubieran alertado al presidente de la Sala Tercera para que convocara un Pleno para unificar criterios. En juego estaba el principio de seguridad jurídica, es decir, que ante un mismo caso no se reciba una u otra respuesta en función de qué sección resuelva el recurso en cuestión. Con un criterio fijado de forma mayoritaria o unánime entre todos los magistrados del Pleno, ya cada sección aplicaría esa doctrina.

Fuentes del Alto Tribunal señalaron el viernes que el presidente «se enteró por la prensa» del fallo de esta sentencia, con lo que no tuvo margen de maniobra para convocar el citado Pleno. Sin embargo, fuentes de la propia Sala Tercera aseguran que Díez-Picazo estaba al tanto de que los magistrados de la Sección Segunda estaban estudiando este recurso e incluso hay quien asegura que se le sugirió la convocatoria de este Pleno.

El hecho de que hoy asuma las riendas del caso el presidente del Supremo (quien está al frente de las cinco salas que lo componen), quien quiere escuchar personalmente las explicaciones de los seis jueces, da idea de la importancia de un asunto que ha enturbiado la imagen del Supremo y, por ende, de la justicia española.