El consejero delegado del Grupo Santander, José Antonio Álvarez - GUILLERMO NAVARRO | Vídeo: Santander gana 3.752 millones hasta junio, un 4% más EP

Banco Santander abre la puerta a cambiar su estructura legal si Sánchez aprueba impuestos a la banca

El consejero delegado considera que la entidad va «por buena senda» pese al impacto en las cuentas del coste de integración de Banco Popular

MadridActualizado:

«El negocio del banco ha continuado por buena senda». Así se ha pronunciado el consejero delegado del Grupo Santander, José Antonio Álvarez, durante la presentación de resultados de la entidad. El beneficio atribuido del banco ha aumentado un 4% en los seis primeros meses hasta los 3.752 millones de euros, todo ello lastrado por el coste de integración de Banco Popular, que ascendió en el segundo trimestre hasta los 300 millones, y la aportación al Fondo Único de Resolución, que fue de 270 millones antes de impuestos.

El director financiero de la entidad, por su parte, destacó que «el trimestre ha sido muy bueno». Concretamente, «el mejor en mucho tiempo». Sin embargo, desde Banco Santander apuntan a ciertos riesgos que podrían afectar no solo al negocio bancario sino a la economía en general. Un factor común a nivel internacional con sede en Estados Unidos. «El entorno es cambiante. Siempre hay factores de tipo geopolítico que afectan. El más relevante es el proteccionismo. No esperamos que hacia adelante tengamos impactos tan relevantes, donde ha habido ida y vuelta en las divisas», ha señalado Álvarez.

Aunque el consejero delegado ha preferido no especular sobre el posible impacto del impuesto a la banca, sí que se ha referido al gravamen que el nuevo Gobierno de Pedro Sánchez planea imponer a este sector. «Es razonable que cuando se vaya a cambiar el sistema fiscal haya un periodo de reflexión, no tener efectos colaterales contrarios a lo que se persigue. Las prioridades deberían ser crear empleo; hay un segundo problema que es la escasez de ahorro», ha explicado Álvarez. Además, el directivo ha hecho hincapié en que la mochila española ya no puede soportar más deuda pública, en valores que los expertos consideran peligrosos para la economía. «España tiene una deuda cercana al 100% del PIB y de ahí derivan algunos de los problemas», ha comentado.

Álvarez lanzó, además, un aviso a navegantes sobre el tema de los impuestos. En función de cómo se lleven a término, las multinacionales como Banco Santander podrían llegar a replantearse su «estructura legal». Su «morfología», detalló más adelante. Sin embargo, el número dos del banco concretó que esto no se trata de un cambio de sede fiscal. La entidad no se lo plantea, sino que, a día de hoy, avisan de los posibles efectos adversos de gravar a un sector concreto. Por ello, el directivo afirmó que tomarán «las decisiones oportunas», en referencia a que todavía no hay nada concreto por parte del Ejecutivo.

«No es una buena práctica»

Este anuncio por parte de Banco Santander obedece a la doble imposición en la que podrían incurrir a la hora de pagar impuestos. Por un lado, lo harían en el país de origen de los beneficios; por otro, en España por ser su centro operativo. Así, Santander únicamente busca evitar que sus ganancias sean gravadas en dos lugares al mismo tiempo. «No debería imponer impuestos sobre rentas no generadas. No es una buena práctica. Debería evitarse la doble imposición», ha explicado. Todo ello con vistas a países como Brasil, que supone ya el 26% del beneficio del grupo.

Asimismo, Álvarez se ha referido a la situación política actual española, con las dificultades del Ejecutivo para sacar normas adelante. Sobre ello, ha descartado que exista inestabilidad política en estos primeros meses del nuevo Gobierno. «Yo no percibo una gran inestabilidad política. Puede haber propuestas diferentes, y no es correcto llamarlo inestabilidad política. Se discuten, se votan... Y las elecciones forman parte del juego político que nos hemos dado», ha afirmado.