Jack Ma fundó Alibaba en 1999
Jack Ma fundó Alibaba en 1999 - EFE

Jack Ma prepara su sucesión al frente del gigante Alibaba

Aunque niega su retirada para evitar pérdidas, tutelará su relevo en diez años

Corresponsal en AsiaActualizado:

En el mundo de hoy, donde las noticias corren como la pólvora en internet, cualquier información no controlada puede estallarle a una empresa y hacerle perder en Bolsa bastantes millones en un solo día. Antes de que los mercados abran mañana lunes, el gigante chino del comercio electrónico Alibaba se apresuró ayer a desmentir una noticia de «The New York Times» que informaba de la «retirada» de su presidente, Jack Ma.

El magnate, que se disputa el puesto de hombre más rico de China con el dueño de Wanda, Wang Jianlin, negó que fuera a dejar los negocios para dedicarse a la educación y la filantropía, como recogía dicha información. Así lo aseguró un portavoz de su compañía al periódico de Hong Kong «South China Morning Post», que goza de toda credibilidad porque es propiedad de Jack Ma.

En cambio, lo que sí anunció dicho rotativo es que el empresario prevé un plan de sucesión a diez años para dar paso a nuevos talentos en Alibaba. Durante dicho proceso, que Jack Ma detallará mañana lunes al cumplir 54 años, seguirá como presidente ejecutivo de la compañía. Con dicha medida, y según recoge el SCMP, «Alibaba será una de las pocas compañías asiáticas que conscientemente desliga su estructura corporativa y operaciones diarias del fundador». De todas maneras, y como recuerda este periódico, el magnate «se ha desligado de la mayoría de los asuntos operativos y gestión diaria de su imperio en expansión desde que se retiró como consejero delegado en 2013, dedicando la mayor parte de su tiempo y riqueza a la filantropía a través de la Fundación Jack Ma, siguiendo los pasos del fundador de Microsoft, Bill Gates».

Con 40.000 millones de dólares (34.600 millones de euros), el empresario chino atesora una de las mayores fortunas del mundo. Nacido en 1964 en la agradable ciudad de Hangzhou, al suroeste de Shanghái, Jack Ma se ha enriquecido al amparo del imparable crecimiento económico de China, pero no es el típico magnate al uso. De carácter inquieto, en su juventud rondaba a los extranjeros que visitaban su ciudad, famoso destino turístico gracias a su precioso Lago del Oeste, para aprender inglés. A pesar de todo ello, suspendió dos veces la Selectividad china antes de entrar en la Universidad Normal de Hangzhou, donde se licenció como profesor de Inglés.

Según su biografía oficial, su primer contacto con internet fue en 1995, cuando visitó a un amigo en Estados Unidos. En su ordenador tecleó «beer» (cerveza) y se sorprendió al no encontrar ningún enlace en mandarín. Intuyendo que el futuro estaba ahí, a su vuelta a China le pidió dinero prestado a su hermana y montó con 7.000 yuanes (unos 600 euros de esa época) un portal de páginas amarillas que no tuvo éxito, pero que sentó las bases de Alibaba.

Tras pasar por el Ministerio de Comercio chino, donde conoció en una de sus visitas a Pekín al cofundador de Yahoo, Jerry Yang, Ma fundó Alibaba en 1999, en pleno pinchazo de la burbuja de las «puntocom». Desde entonces ha sido un visionario en un país que está viviendo la mayor transformación de su historia gracias a su frenético crecimiento económico. Como cada 11 de noviembre con motivo del «Día del Soltero», una jornada de ofertas que en China supera con creces al «Viernes Negro» y al «Ciberlunes» estadounidense, Alibaba volvió a batir un nuevo récord el año pasado. En un solo día, vendió 168.300 millones de yuanes (21.725 millones de euros), casi un 40% más que en 2016.