Italia sale a la calle en el Primero de Mayo al grito de «trabajo, trabajo»
Manifestaciones en el Día del Trabajo en Italia - reuters

Italia sale a la calle en el Primero de Mayo al grito de «trabajo, trabajo»

La crisis y el paro han centrado el discurso del presidente de la República, Giorgio Napolitano

corresponsal en roma Actualizado:

Crisis, desempleo, impuestos, crecimiento y cambio han sido los asuntos abordados en las manifestaciones que se han celebrado en muchas ciudades italianas. También para el presidente de la República, Giorgio Napolitano, en su discurso de celebración del 1 de mayo, en el palacio del Quirinal, la crisis y el paro han centrado su atención: «Es un presente duro el que Italia está viviendo. Italia está en recesión sin haber recuperado el terreno perdido en la crisis global 2008-2009. Ahora el imperativo es el crecimiento económico para ayudar a los jóvenes».

Los sindicatos, con sus líderes al frente, han organizado una manifestación unitaria en Rieti. «Pedimos al Gobierno que rebaje de inmediato los impuestos a los trabajadores y jubilados, y que se reduzcan las tasas para empresarios que inviertan». Esta ha sido la petición que ha hecho el líder del sindicato Cisl, Raffaele Bonanni, quien ha añadido: «Ningún Gobierno en el mundo carga a los trabajadores de impuestos para relanzar la economía».

Los suicidios como símbolo

La secretaria general del sindicato mayoritario, CGIL, Susanna Camusso, ha denunciado que las muertes en el trabajo y los suicidios «se han convertido en el símbolo del cuarto año de crisis». En Italia hay un suicidio diario entre empresarios, desempleados o jubilados, a consecuencia de la precariedad económica, según Eures, la red creada por la Comisión.

La ministra de Trabajo, Elsa Fornero, ha reconocido que «no es un buen Primero de Mayo: la ausencia de trabajo es un grandísimo problema. Tenemos que reflexionar sobre las razones de esta crisis y, sobre todo, tenemos que actuar».

En muchas ciudades italianas ha habido manifestaciones, exteriorizándose en todas ellas la angustia por la crisis económica. «Trabajo, trabajo», ha sido seguramente la palabra más usada y coreada por los manifestantes. No se han producido incidentes salvo en Turín, donde el alcalde Piero Fassino, de centro izquierda, ha recibido insultos por parte de jóvenes de centros sociales, que han llegado a enfrentarse también con la policía.