Italia se atrinchera frente a la «invasión» empresarial gala

La alarma proteccionista se ha activado para frenar la toma de poder de Vivendi en Mediaset y Telecom

Corresponsal en RomaActualizado:

«Nos hemos convertido en una colonia francesa». Esta amarga acusación se puede oír en ciertas ocasiones en boca de algunos políticos y empresarios italianos, temerosos ante el empuje del capitalismo francés para hacerse con importantes sectores de Italia, a pesar de las dificultades que suele imponer el nacionalismo proteccionista italiano. Ese tira y afloja se está reflejando desde hace tiempo, y ahora vuelve a recrudecerse, en una larga batalla que mantiene el grupo francés Vivendi en su campaña de Italia por conquistar más poder en Mediaset y Telecom, empresas consideradas «estratégicas» por los diversos gobiernos italianos. El empresario francés Vincent Bolloré, 67 años, viejo amigo del expresidente francés Nikolas Sarkozy, desde hace años eligió a Italia como destino favorito para su grupo Vivendi, con fuerte presencia en los mercados de telecomunicaciones y de entretenimiento.

Bolloré es visto en Italia como el típico «tiburón» de los mercados, dispuesto a todo para de forma solapada adentrarse en una empresa y lograr cierto control sobre ella. En agosto de 2017 se hizo socio de referencia de Telecom Italia (TIM es hoy la nueva marca) con el 23,94 %. Telecom está en horas bajas, pero con gran relevancia: es el séptimo grupo económico italiano por facturación. Además, Vivendi es accionista de Mediaset con el 29,9% de los derechos de voto. Mediaset tiene un viejo contencioso con Bolloré y le pide, en un proceso que se arrastra en los tribunales, 3.000 millones de euros por no haber cumplido el contrato firmado en abril 2016 para que Mediaset Premium -pay- tv- pasara al grupo francés. Bolloré no quiso cumplir ese compromiso porque la pay-tv de Silvio Berlusconi tenía un fuerte déficit y no la vio como negocio.

Fininvest, que tiene el 44,17 % de las acciones de Mediaset, ha blindado su televisión, impidiendo el asalto de Bolloré. Además, el Gobierno italiano, llevado por el tradicional proteccionismo a determinados sectores, con el fin de evitar el asalto de Vivendi a dos áreas estratégicas, impuso en el año2017 por medio de AGCOM (el regulador de las telecomunicaciones en el país transalpino) que el grupo francés redujera por debajo del 10 % su participación en Mediaset, por considerar que no podía poseer contemporáneamente ese porcentaje en Telecom y en Mediaset. Vivendi tuvo que transferir el 19,19 % de las acciones de Mediaset a la sociedad independiente Simon Fiduciaria.

Alianza alemana

La familia Berlusconi ve un peligro al Vivendi de Bolloré, y por ello considera hoy especialmente necesario ampliar su mercado fuera de sus fronteras. Mediaset es uno de los mayores grupos de televisión en Europa, pero el mercado de los contenidos es uno de los más difíciles y globales, por la competencia de los colosos internacionales. Baste recordar, además de Disney y Sky, los nuevos protagonistas como Netflix y Amazon Prime, sin olvidar los gigantes Facebook, Google que controla YouTube, y la poderosa Apple que entrará en el mercado de streaming. Por ello, Pier Silvio Berlusconi, segundo hijo del magnate, consejero delegado de Mediaset, ha anunciado que el grupo crecerá, porque para poder competir en este mercado global es necesario cambiar de dimensión. En este sentido, el presidente de Mediaset, Fedele Confalonieri, reconoce que «se está trabajando» desde hace tiempo en la hipótesis de integración con la televisión alemana ProsiebenSat 1.

Vincent Bolloré dejó la presidencia de Vivendi el pasado año a su hijo Yannick y el mes pasado el cargo de consejero al menor Cyrille. El ex número uno del grupo ha recogido muchos aplausos por la marcha de Vivendi Universal, pero en cambio se ha criticado su campaña de Italia con pérdidas en Telecom y Mediaset. Bolloré considera estas dos sociedades «estratégicas» en la óptica de la construcción de un grupo europeo de entretenimiento, teniendo en cuenta que las compañías telefónicas son socios «estratégicos» para la distribución de contenidos. Pero Vivendi, con casi el 24 % de las acciones, mantiene un enfrentamiento violento en el seno de Telecom contra el fondo estadounidense Elliot, que posee el 9,9 %, además del 50 % en Open Fiber, y su objetivo es promover una fusión para crear una única sociedad de las redes en fibra óptica. La batalla será un culebrón que Vivendi espera ganar al final porque, según ha dicho el consejero delegado Arnaud de Puyfonatine, «Roma no se ha construido en un día, sirve tiempo para un gran proyecto».