Las oficinas fueron los activos en los que más se invirtió en la primera mitad de 2019
Las oficinas fueron los activos en los que más se invirtió en la primera mitad de 2019 - ABC

Las inversiones inmobiliarias no residenciales descienden un 2,1% respecto a 2018

El sector terciario del real state español cierra el primer semestre del año con un volumen de inversión de 4.600 millones de euros; un balance positivo según los expertos que puede extenderse al segundo semestre y alcanzar los 9.200 millones

MadridActualizado:

Las cifras récord que el sector inmobiliario español ha tenido en años precedentes calman su crecimiento, pero mantienen el optimismo. Lo que concierne a las inversiones inmobiliarias no residenciales, que cerraron el primer semestre del año con un volumen total de inversión de 4.600 millones de euros.

Entre estos activos inmobiliarios, las oficinas superaron al retail (locales comerciales) acaparando el 29% del total, hasta los 1.334 millones de euros, quedando el primer segmento con un 27% (1.242 millones de euros). Por su parte, el sector hotelero representó el 25% del mercado (1.150 millones de euros) y el logístico, que tiene cada vez más peso en el mercado terciario español, alcanzó una representación récord del 19% (874 millones de euros).

Con todo, el volumen de operaciones inmobiliarias registrado de enero a junio de este año ha sido un 2,1% más bajo que el de los primeros seis meses de 2018, cuando se alcanzaron los 4.700 millones de euros en inversiones. Y es un 26,2% inferior al del primer semestre de 2017 (6.230 millones), aunque un 31,4% más elevado que el volumen de inversiones registrado en el mismo periodo de 2016 (3.500 millones).

Si esta tendencia se exitende durante la segunda mitad del año, el sector inmobiliario terciario llegaría a una cifra total de inversión de 9.200 millones de euros. Sin duda, supondría un ajuste notable respecto a los tres años anteriores: del 18% interanual respecto al 2018 (11.250 millones de euros), del 24% en relación al 2017 (12.100 millones) y del 17,5% respecto al 2016 (11.134 millones de euros).

«Los descensos porcentuales en las macrocifras de inversiones inmobiliarias en España suponen un ajuste lógico que experimenta el sector en relación a la cantidad y volumen de operaciones récord de años anteriores», afirma el socio fundador de la consultora Laborde Marcet, Gerard Marcet.

Así, el balance del primer semestre del año es positivo y Marcet espera que «la segunda mitad del ejercicio sea igual o mejor, especialmente gracias a la fortaleza de la demanda nacional y la atracción de grandes transacciones con operadores internacionales en el corto y medio plazo».

En este sentido, el mercado inmobiliario español sigue dominado por los capitales privados, los grandes fondos de inversión nacionales y extranjeros, las socimis, las empresas nacionales e internacionales inversoras en oficinas y logística y los «family offices» locales que operan en las grandes ciudades españolas, sobre todo, en Madrid y Barcelona.

Como apunta esta firma, las claves de la evolución del sector seguirán estando en el poder de atracción del real estate español, por la calidad de los activos y la competitividad de los precios que se registran respecto al resto de principales países europeos.