La industria turística anticipa un verano «lleno hasta la bandera»

El sector crecerá este año más de un 4% por la reactivación del mercado interno y la inestabilidad en otros destinos

MADRIDActualizado:

A punto de colgar el cartel de completo. Así se dibujan las previsiones del verano turístico español, que anticipan un año histórico. Las buenas perspectivas vienen impulsadas por una reactivación del mercado doméstico propiciada por la mejora económica. Pero sobre todo por un fenómeno indeseado. La inestabilidad que azota el Mediterráneo oriental, con el golpe de Estado fallido en Turquía como último episodio, y los atentados como el de la pasada semana en Niza provocarán un trasvase de turistas a otros destinos, entre ellos España.

En este contexto, la principal patronal del sector turístico español, Exceltur, en la que se agrupan 30 empresas de diferentes actividades, ha cifrado ya en 6,5 millones de personas el aumento de visitantes internacionales en España en el conjunto del año. Gastarán alrededor de 2.700 millones de euros más que en 2015. Se calcula que la mitad de esa cifra provendrá de turistas redireccionados, es decir, viajeros que habían planificado ir a alguno de los destinos atacados y finalmente acabaran en España.

Touroperadores europeos

De hecho, esta misma semana las páginas web de las dos principales agencias de viajes mayoristas europeas, Thomas Cook y TUI, estaban plagadas de ofertas para visitar España, tanto la Península como las islas. Hay que recordar, por ejemplo, que Turquía era un destino muy popular entre británicos y alemanes y ahora está prácticamente descartado y, de hecho, las agencias de viaje ofrecen recolocaciones gratuitas para las reservas a estos destinos realizadas hasta el 31 de julio.

La industria insiste en apostar por la calidad más que por la cantidad, porque el gasto medio por turista cayó un 7,4% hasta abril

El caso de Francia es más complejo porque más que el atentado de Niza, la cuestión, a juicio de los expertos, es la acumulación de ataques que ha sufrido el país galo desde enero de 2015 y que le han convertido, aparentemente, en objetivo prioritario de los terroristas de Daesh. Los datos corroboran esta teoría, ya que la llegada de turistas internacionales ha caído un 5,8% en Francia desde enero. En el caso de París, muy dañada tras los atentados del pasado mes de noviembre, el descenso es aún más profundo, un 11%.

Philippe Gauguier, analista de la consultora francesa Extenso, asegura que «no son solo París o Niza, toda Francia va a vivir un periodo complicado en materia de turismo que va a beneficiar a otros destinos que no han sido castigados por el terrorismo». La realidad es que muchos hoteles de París y Niza han registrado anulaciones que, en algún caso, han llegado al 40% de las reservas, así como salidas antes de tiempo respecto a la reserva realizada por la incertidumbre provocada por los recientes ataques.

Mientras, en España no se puede dar un paso en las zonas de costa ni en aeropuertos ni autopistas que conectan con Europa. Miles y miles de turistas, tanto internacionales como españoles, por todos lados. Es el precio del éxito, con luces y sombras. Según Exceltur, se espera que alrededor de 74 millones de turistas extranjeros visiten nuestro país este año, frente a los 68,1 del año 2015, un nuevo récord para el sector. Sin embargo, desde la patronal se defiende, no solo ahora sino desde hace años, que hay que cambiar el modelo turístico español «ya que no se trata de que vengan muchos sino de que los que vengan gasten más. Es como una tienda, en la que lo importante no es el número de personas que entran sino el montante de lo que compran».

Así, las previsión de la patronal es que el Producto Interior Bruto (PIB) del sector turístico crezca este año un 4,4%, por encima de la economía española, de los que alrededor de 1,1 puntos porcentuales serán consecuencia directa de los turistas «prestados» por otros destinos.

Esta positiva tendencia que se augura para el verano se produce ya desde el comienzo del año. En el segundo trimestre, entre abril y junio, la actividad creció un 5,7%, «consolidando el papel del turismo como motor del crecimiento en un trimestre en el que se desaceleró la economía española, según las primeras estimaciones», asegura José Luis Zoreda, vicepresidente de Exceltur. Y las cuentas salen porque entre enero y mayo, como se puede apreciar en el gráfico, las caídas de la demanda extranjera en Turquía, Egipto y Túnez se elevaron a los 4,6 millones, mientras que las comunidades autónomas españolas de sol y playa ganaron 2,2 millones, lo que representa el 94% del total de aumento de las pernoctaciones de los extranjeros en España.

Actividad turística

Pero las visitas de nuevos turistas no parecen acercar de momento el objetivo de aumentar el gasto. Más bien al contrario. Mientras la llegada de visitantes extranjeros aumentó un 13% hasta abril, los ingresos solo aumentaron un 4,7%. Esto se traduce en un nuevo descenso en los ingresos por cada turista extranjero, que caen hasta los 692,8 euros, un 7,4% menos que en el mismo periodo del año anterior.

Por mercados emisores, Reino Unido encabeza un año más el crecimiento de la demanda turística hasta mayo (+16,1% en turistas y +16,8% en pernoctaciones hoteleras), sin que hasta el momento se haya notado un impacto considerable del Brexit. Exceltur, en todo caso, ha cifrado ya el impacto del Brexit en el turismo en un descenso de 0,1 puntos del previsible aumento del PIB turístico.

Y, dentro del conjunto de la actividad turística, uno de los sectores que se ha mostrado más optimistas ha sido el hotelero. Según datos del Observatorio de la Industria Hotelera, elaborado por la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT) y PwC el índice general del estudio, que mide las perspectivas del sector, se sitúa en 80,63 puntos, los valores más optimistas de los últimos ejercicios, fruto de la mejora de la estancia media y el precio medio, que son los más altos de los últimos cuatro años y que se refleja en el incremento de la rentabilidad. En concreto, las expectativas de los hoteleros para el índice de rentabilidad alcanzarán por tercer año consecutivo niveles muy optimistas, situándose en los 87,44 puntos para este verano, el valor más alto de los últimos años.

El 75% de los hoteleros encuestados prevé un aumento en los precios medios por habitación de hotel

Juan Molas, presidente de la patronal hotelera CEHAT, aseguró esta semana que este año no temen el impacto del Brexit, porque los británicos son muy previsores y tenían sus vacaciones reservadas y pagadas desde hace meses «aunque observaremos con detenimiento el efecto que el Brexit puede ocasionar una vez que Reino Unido solicite formalmente su desconexión de la Unión Europea».

Desde PwC, la consultora que ha elaborado el informe para la patronal hotelera, su autor, Cayetano Soler, cree que «la perspectiva de crecimiento del sector es muy positiva por parte de todos los agentes de la industria, por lo que continuará siendo uno de los principales motores de crecimiento del PIB español, que creo que se prolongará durante los próximos años. Lo importante es que nos acercamos a los niveles alcanzados por esta industria en la pasada década, a pesar de la situación de incertidumbre política e inestabilidad financiera que tenemos a nivel local y global».

En la misma línea, las perspectivas de los hoteleros sobre la evolución de la oferta de plazas se sitúan en niveles altos, al igual que la temporada anterior, alcanzando los 66,17 puntos. Una gran mayoría, el 68% de los encuestados, espera que la oferta de plazas se mantenga igual a la del verano de 2015, mientras que un 32% espera que aumente.

Las provincias en las que se aguarda un incremento de oferta hotelera son Barcelona, Madrid, Guipúzcoa, Soria, Huesca, Almería, Cádiz y la comunidad de Extremadura. En cuanto a la estancia media, los hoteleros prevén que aumente, sobre todo entre los extranjeros y en los tramos de duración de más de tres días.

Y, como no podía ser de otra manera, el buen tono de todas las previsiones se traslada también al precio de las habitaciones. Por tercer año consecutivo, el índice del precio medio se sitúa en valores muy optimistas, alcanzando los 86,78 puntos ya que el 75% de los hoteleros encuestados prevé un aumento en los precios medios por habitación.

Por destinos, la patronal hotelera prevé alzas de ocupación en todas las zonas, aunque Canarias es una de las que se llevará la palma ya que en el primer semestre el Archipiélago ha tenido una de las mejores temporadas de su historia.