La industria se busca el pulso tras un decenio negro

De 2007 a 2017, España perdió 36.643 empresas y casi medio millón de empleos en este sector

Actualizado:

En números redondos, en España dos millones de asalariados dependen directamente de la industria. El peso de este sector sigue siendo decisivo en la economía nacional, pese a esa paulatina terciarización que hace tiempo que convirtió al sector servicios en el primer generador de renta del país, con mucha diferencia. Según los datos de la Seguridad Social, en torno al 15% de los asalariados que hay en España se ganan su sueldo en una empresa industrial, tasa que alcanza el 30% en Navarra, el 27% en La Rioja y el 23% en el País Vasco, Aragón y Castilla-La Mancha. Son las cinco autonomías en las que el sector secundario tiene un mayor peso en sus respectivos mercados laborales.

Basta echar un rápido vistazo al mapa económico español para comprobar el estratégico vínculo que se da entre industrialización y riqueza. Aquellas regiones que despuntaron en este sector y que siguen teniendo un sólido tejido industrial se cuentan, también, entre las autonomías con mejores datos de empleo y renta. De ahí la importancia de seguir apuntalando un sector que trata de recuperar el terreno perdido por la crisis. La recesión le propinó un tremendo zarpazo del que no se ha recuperado todavía. La remontada iniciada por la economía española a partir de 2013 ha aliviado las heridas que la crisis dejó en el tejido industrial. Pero aún queda mucho camino por recorrer para volver a la situación precrisis.

El sector secundario representa en torno al 16% delPIB español, como antes de la crisis

El último decenio –del 31 de diciembre de 2007 al 31 de diciembre de 2017– deja un preocupante saldo en el sector secundario español: 441.425 asalariados menos y la pérdida de 36.643 empresas industriales. En 2013, la industria tocó suelo. Desde entonces está remontando, como el resto de la economía española. Pero lo está haciendo lentamente.

Dos mil nuevas empresas

En los cuatro últimos años, este sector ha ganado unas 2.000 empresas con asalariados. Pero hay que tener en cuenta que durante los años de la crisis, entre 2007 y 2013, echaron el cierre casi 40.000 empresas industriales. En puestos de trabajo, la recuperación está siendo más notable. Y es que, pese a haber muchas menos fábricas que hace diez años, las que quedan tienen un tamaño medio superior. En el último cuatrienio, del 31 de diciembre de 2013 a idéntica fecha de 2017, el tejido industrial español creó 205.600 puestos de trabajo, según las cifras de la Seguridad Social que computan las empresas del sector secundario que tienen asalariados –se excluyen a estos efectos los autónomos sin trabajadores a su cargo o las compañías que no tienen actividad laboral–. Esos 205.600 empleos netos que ha creado la industria han supuesto recuperar casi la tercera parte de los que se destruyeron durante la crisis: 647.000 se perdieron en aquel negro sexenio de la recesión, de 2007 a 2013.

El empleo va a más

En este proceso de recuperación hay otro dato positivo: la creación neta de empleo en el tejido industrial está yendo a más. Cada año que pasa crean puestos de trabajo a mayor ritmo. Al menos, así ha sido hasta 2017. En 2014, el sector secundario español ganó 20.000 empleos netos; en 2015 fueron unos 55.000; 60.000 en 2016; y en 2017, la industria sumó 70.000 asalariados.

En datos absolutos, Cataluña es la que más trabajadores tiene en este sector, 429.000 al acabar 2017. Le sigue la Comunidad Valenciana, con 246.000; y en tercer lugar Andalucía, pero en este caso por una elemental cuestión de tamaño –territorial y poblacional–, no porque la región destaque como potencia industrial. El sector secundario solo soporta el 10% del empleo por cuenta ajena que hay en Andalucía. Es la cifra más baja de España, solo por detrás de Canarias y Baleares –asentadas en su próspera actividad turística– y de la Comunidad de Madrid, cuya potente economía está dominada por el sector servicios. Aún así, en cifra neta, Madrid se cuenta entre las autonomías con más asalariados en el sector industrial, unos 191.000 al acabar 2017.

Desde 2013, la industria ha creado 205.600 empleos netos; la crisis destruyó casi 650.000

En perspectiva más amplia, en términos de peso laboral, el País Vasco y el corredor del Ebro conforman el área en la que la industria más destaca en cifras de actividad y de renta. En el País Vasco, el sector industrial soporta el 23% de todo el empleo por cuenta ajena que hay en esa comunidad autónoma. Idéntico porcentaje se da en Aragón. En La Rioja se eleva hasta el 27% y en Navarra alcanza el 30%, la tasa más alta de toda España. En todas estas regiones, el sector secundario también tiene un peso en el PIBclaramente mayor que en la media nacional.

Industria y PIB

En el conjunto de España, la industria representa en torno al 16% del Producto Interior Bruto, según los últimos datos recogidos en las series del Instituto Nacional de Estadística. En 2016 fue del 16,2%, tan solo un par de décimas menos que en 2007, pero casi cuatro puntos menos que en 1997.Hace veinte años, en torno al 20% del PIB español dependía del tejido industrial.

En términos de Producto Interior Bruto, ahora la participación del sector secundario prácticamente ha vuelto a ser la misma que tenía antes de que aflorara la crisis. Pero, en términos de empleo, todavía está muy lejos de los volúmenes que se daban hace diez años. Esto no solo le ocurre a la industria: el resto de sectores también tienen que recuperar aún todo el pulso que perdieron durante los años de la recesión, también en términos de puestos de trabajo.

Cuando empezó la recesión, el sector industrial español sumaba casi dos millones y medio de asalariados. Ahora está en el entorno de los dos millones. Los salarios abonados en este tejido productivo sumaron algo más de 56.000 millones de euros durante el último año.