La agonía del Incosol, el «Titanic» de los hoteles marbellíes
Entrada principal del Incosol Hotel de Marbella - ABC

La agonía del Incosol, el «Titanic» de los hoteles marbellíes

El legendario SPA de las estrellas está cerrado al público a la espera de una solución económica

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Un 18 de abril de 1973 abría sus puertas el Incosol Hotel Medical SPA de Marbella. No fue una inauguración cualquiera. Francisco Franco, acompañado de su esposa y su yerno, Cristóbal Martínez-Bordíu, daban el pistoletazo de salida a este mítico hotel que ha visto pasar por sus habitaciones centenares de famosos. Este «Titanic» de los hoteles españoles, ahora cerrado al público, agoniza pese a los intentos de sus trabajadores por sacar adelante las instalaciones, muchas de ellas obsoletas. Buscan un comprador que haga viable el proyecto e inyecte capital para sacarlo a flote.

La situación es delicada. Lejos queda aquel mes de abril de 1973 cuando el protagonista de la película Las Minas del Rey Salomón, Stewart Granger, fuera el primer cliente de este cinco estrellas referente del turismo de lujo y pionero en los tratamientos relacionados con obesidad, belleza y estrés. El hotel tuvo que cerrar al público el pasado 1 de abril con clientes en su interior que tuvieron que ser realojados. No había dinero ni para comprar productos ni para atender a los huéspedes. Mientras tanto los 130 trabajadores siguen en sus puestos a la espera de que un inversor lo compre o presente un expediente de extinción de empleo.

Según ha explicado el presidente del comité de empresa de Incosol, Javier Moreno, los administradores concursales que gestionan el establecimiento, que está en concurso de acreedores desde 2008, han propuesto el cierre temporal «por falta de dinero, porque no hay para comprar productos».

La deuda que mantiene el hotel con los trabajadores es de unos 2,3 millones de euros, paralela a los 57 millones que adeuda a los bancos, a los proveedores, a Hacienda, a la Seguridad Social, y al Ayuntamiento, en concepto del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI).

Húespedes ilustres

El lujo del hotel lo convirtió en referente en los años 70y 80 y fueron muchos los famosos que pasaron por sus instalaciones clínicas y durmieron en sus habitaciones. Reyes, príncipes, actores, escritores y medio mundo de la farándula y las finanzas han paseado por sus piscinas, sauna, baño turco o sala de hielo. Rainiero de Mónaco y Grace Kelly, Cristina Onassis, Audryn Herpburn, Herbert von Karajan, Deborah Kerr, Sean Connery, Elizabeth Taylor o Michael Jackson podían haber compartido escenas en albornoz con Dalí, Camilo José Cela, Carmen Sevilla, Lola Flores o el hijo del rey Fahd o el mismísimo Osama Bin Laden. Quienes trabajaban en Incosol aseguran que «eran tiempos en los que las propinas doblaban los sueldos de los trabajadores».

Anécdotas de sus clientes

Muchos son los que aseguran que si esas paredes hablaran no habría papel para escribir todo lo que se vivió en su interior. Cuentan que el hijo del rey Fahd se alojó allí con un amigo. Cerró dos plantas completas y colocó en las puertas de los ascensores vigilantes con ametralladoras.

Osama Bin Laden también durmió en una de sus camas años antes de los atentados del 11-S como parte del séquito que acompañaba al hijo de un rey saudí. Tras los atentados la policía buscó información en los archivos del hotel para intentar localizar aquella supuesta foto le habían hecho bailando con una rubia en una discoteca.

El pintor Salvador Dalí también es recordado entre los trabajadores del hotel. Pasó los cuatro días de estancia encerrado con su mujer Gala en la suite 911 con las persianas bajadas y obsesionado con lejanos e imaginarios flases de fotógrafos.

Pionero en combinar hotel y clínica

Desde sus inicios este cinco estrellas ha sido un referente del turismo de belleza y lujo y pionero entre los SPA con cuatro piscinas exteriores y dos cubiertas, un jacuzzi, sauna, baño turco y sala de hielo pero la proliferación de establecimientos de este estilo y la falta de renovación de sus instalaciones han hecho inviable el hotel que busca inversores para devolver su esplendor a este emblema turístico de la Costa del Sol.