La Bolsa española, durante la última sesión del año
La Bolsa española, durante la última sesión del año - EFE

El Ibex cierra su peor año desde 2010 ante un 2019 todavía más volátil

Los parqués europeos cayeron al unísono a doble dígito en un ejercicio marcado por la inestabilidad política y económica

MadridActualizado:

Nada hacía presagiar en enero que 2018 traería tintes de reminiscencia respecto a hace una década. Los analistas vaticinaban un ejercicio al alza, que viniera a confirmar la recuperación de los mercados. Las Bolsas mundiales apuntaban hacia arriba tras un 2017 en positivo como tónica general. Riesgos mínimos, que decían, para proseguir en la buena senda. Entonces, a partir de verano todo se torció.

La guerra comercial de Estados Unidos y China -con aristas en la Unión Europea- se hizo realidad; el Brexit, en su recta final, tomó un camino tortuoso; los populismos entraron en la política global; y la indisciplina de algún socio comunitario -véase Italia- terminaron por arrastrar a las Bolsas. Desde Madrid hasta Fráncfort, pasando por Nueva York, París, Londres y Milán. Nadie logró salvar uno de los peores años desde que cayera Lehman Brothers en 2008 (por aquellas fechas ninguna Bolsa se dejó menos de un 30% en interanual). En este caso, el Ibex 35 se dejó en 2018 en torno a un 15%, dos puntos y medio porcentuales menos que en 2010. Y cerró, en la sesión de ayer, con un alza del 0,54% en 8.539,9 puntos básicos.

«Hay negatividad y miedo en los mercados, pero no ha sido a causa de un solo factor sino de muchos sucesos», dice Jorge López, analista de XTB. Cada parqué ha ido asimilando de manera distinta las convulsiones de los mercados, a menudo con epicentro en Norteamérica. España iniciaba el año por encima de los 10.000 puntos, con síntomas de cierta ralentización económica pero puentes vigorosos, hasta que Pedro Sánchez asaltó la Moncloa vía moción de censura. La primera con éxito desde que nuestro país vive en democracia... y el Ibex 35 no perdonó.

Las entidades financieras españolas se dejaron en 2018 más de 50.000 millones de euros de valor bursátil

Cayó la cota psicológica de los 10.000 puntos y empezó un particular «rally» que permanece hasta hoy. Francisco Isidro Núñez, profesor de Economía y Finanzas de ESIC Business & Marketing School, califica de lastre para el selectivo español la «situación de provisionalidad, improvisación y precariedad política» vivida desde junio, lo cual encuentra su correlación en la prima de riesgo.

Sin embargo, los problemas de España no solo estuvieron en el cambio de Gobierno. Este experto considera que la incertidumbre con el impuesto de las hipotecas también tuvo su peso, sin olvidar los temblores en países emergentes como Argentina y Turquía. Dos sucesos, estos dos últimos, que el profesor de ESIC considera esenciales debido al enorme peso que tiene el sector bancario sobre el Ibex. De hecho, las entidades financieras se dejaron en 2018 más de 50.000 millones de euros de valor bursátil.

Comportamiento europeo

La situación española estuvo también en consonancia con el resto de Europa. Londres se dejó un 12%, París un 11%, Milán un 16%... y Fráncfort un 18%. La Bolsa alemana era, hasta la fecha, de las pocas que había mostrado raíces fuertes -en general- desde el año 2008. Una década después el descalabro regresó al parqué germano con la mayor caída de las grandes Bolsas. Todo ello, además, en el año en que la canciller Angela Merkel anunciaba su retirada de la política, abriendo ahora una nueva etapa aún incierta en el territorio.

En el otro lado de la balanza estuvo Wall Street. Fráncfort protagonizó el descenso más acusado y el Dow Jones neoyorquino -principal índice estadounidense, junto al Nasdaq y el S&P 500- la contracción más controlada, sobre el 6%. Aun así, el parqué norteamericano no estuvo en calma en ningún momento. De hecho, pese a que Wall Street cerró este lunes en verde y el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, aumentó un 1,15%, en la última sesión de 2018, este año que dejamos atrás fue el peor para Wall Street desde la crisis económica de 2008. La guerra arancelaria de Trump protagonizó ciertos vaivenes, pero fueron dos factores internos los que hicieron temblar al selectivo las últimas semanas. Primero, el cierre del Gobierno federal; segundo, los encontronazos del presidente Trump con la Reserva Federal (Fed) por la subida de tipos de interés. Fue el diciembre más incierto en Bolsa desde que cayó Lehman Brothers que causó, de hecho, la peor Nochebuena de la historia de Wall Street. Pese a ello, lograron contener la caída hasta cerca de un 6%.

Tendencia para 2019

La tendencia de 2018, asimismo, se espera que se mantenga este año que entra en cuanto a la incertidumbre. Jorge López, de XTB, habla de «volatilidad» en los mercados, sin atreverse a predecir comportamientos. Todo sea por evitar los errores de cálculo que muchos no auguraron el enero pasado.

Isidro Núñez, de ESIC, recuerda que en 2019 se cumplirán 90 años de la Gran Depresión, aunque para nada cree que los parqués vayan a sufrir como entonces. «Además de la resolución de los problemas pendientes (Brexit, guerra comercial, etc.), las dos cuestiones críticas van a ser cómo vamos a asimilar en Europa el fin de los estímulos monetarios por parte del Banco Central Europeo (BCE) y averiguar si en EE.UU. el ciclo de crecimiento animado por el multiplicador fiscal toca techo o tiene aún algo de recorrido». Decisiones locales pero con efecto mundial por gracia y obra de la globalización.