Iberia, British Airways y Air France reducen su oferta de vuelos por la crisis

ANTONIO POLO | MADRID
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La alegría va por barrios, aunque los tiempos que corren invitan a apretarse el cinturón. Las principales compañías aéreas que operan en España no son ajenas al precio del crudo y al recorte de gastos que se han aplicado empresas y consumidores para capear el fuerte temporal desatado. Estos dos factores han impulsado un desigual ajuste de su capacidad para la temporada de invierno, tradicionalmente la más baja, que comienza el próximo 26 de octubre y concluye el 28 de marzo de 2009.

Iberia, por ejemplo, ha previsto un recorte de su oferta global del 5% para adaptarse a la tendencia de los mercados. British Airways, según su director general Comercial para España, Portugal y Gibraltar, Jordi Porcel, ha optado por reducir su capacidad invernal un 3,1%, mientras que Air France-KLM la ajustará a la baja un 2,6% en sus vuelos de medio radio y la incrementará un 1% en los de largo recorrido, precisan fuentes de la compañía gala que acaba de celebrar su 75 cumpleaños.

Lufthansa se muestra algo más optimista e incrementará sus vuelos, cubriendo 194 destinos en 79 países, en comparación con los 188 destinos de la temporada de invierno 2007. La capacidad, en kilómetros por asiento, aumentará globalmente un 2,4%, con un incremento del 1,9% en el tráfico europeo y del 2,7% en el intercontinental.

Igual oferta en Air Europa

Air Europa estima que la demanda caerá un 10% en los próximos meses, pero mantendrá prácticamente inalterable su oferta debido a la incorporación de los aviones brasileños Embraer, cuya capacidad para transportar pasajeros es más reducida. Spanair, a punto de culminar la negociación del plan de viabilidad, contempla reducir un 24% su capacidad.

Por lo que respecta a la demanda, Iberia calcula que transportará a un menor número de pasajeros, en línea con lo previsto en el plan estratégico, que centra el crecimiento en el largo radio y reduce la oferta en el de corto. En términos de rutas y tras el cierre de la línea a Gibraltar por su bajo factor de ocupación (43,9%), Iberia precisa que ajustará su oferta a las expectativas de la demanda, reduciendo frecuencias o incorporando aviones más pequeños en algunos mercados concretos. De igual forma no incluirá en su amplia lista nuevos destinos, aunque incrementará la oferta a Guatemala, Panamá, Bogotá, Buenos Aires y Río de Janeiro, en línea con su apuesta estratégica de seguir liderando el mercado iberoamericano.

Ligera ralentización

Tomando como referencia la evolución del pasado verano, British Airways prevé este año una ligera ralentización en el número de pasajeros. Jordi Porcel detalla que «las previsiones para las reservas en clases «premium» de los próximos meses son inciertas, ya que estas se reactivan tras el verano». En su opinión, la crisis financiera puede afectar a la compañía en dos segmentos: el de viajes de negocio, porque las empresas están recortando costes en este apartado: y en el segmento de ocio, debido a que el consumidor ha restringido sus gastos de viaje. La británica afronta la temporada invernal con suaves recortes de capacidad, aplicados a frecuencias de algunas rutas europeas. Las únicas rutas canceladas han sido aquellas que unen el aeropuerto de Gatwick y Dresde, Sarajevo, Poznan y Newquay.

Gracias a la «joint venture» con Delta, Air France-KLM confía en mantener los crecimientos contabilizados el pasado verano en las rutas a América del Norte, al igual que en las líneas con México y Buenos Aires gracias a la incorporación de B-777. Por el contrario, reducirá su capacidad en los vuelos con destino a Río de Janeiro y Sao Paulo.

Lufthansa, finalmente, cancelará por razones económicas sus destinos de Burdeos (Francia) y Lahore (Pakistán).

Sin embargo el capítulo más complejo de resolver es el referido al coste del petróleo, entre otras razones por la reducida capacidad que sobre él pueden ejercer las aerolíneas.

En el caso de Iberia y tomando como referencia los seis primeros meses del año esta partida ha supuesto un desembolso de 732,1 millones de euros, un 37,5% más que en 2007. Esta cifra representa el 30,4% de sus gastos totales. «La ralentización de la demanda impide, además, pasar esos incrementos de costes al cliente, con lo que afecta a los margénes», reconocen fuentes de la sociedad.

Cobertura de compra

Jordi Porcel afirma que British Airways tiene cubierta la compra de petróleo en más del 80% para lo que esta del año fiscal (hasta el 31 de marzo de 2009) y alrededor del 50% para el próximo ejercicio (1 de abril de 2009 al 31 de marzo de 2010).

Respecto a la evolución que seguirá el «oro negro» en el medio y largo plazo, el director general precisa que «se antoja imposible». «Si bien es cierto -añade- que en las últimas semanas hemos asistido a un descenso en el precio del barril del petróleo, no lo es menos que su evolución parece estar ligada inversamente a la evolución del precio del dólar. Esto afecta negativamente a las cuentas de la compañía, ya que estos descensos se ven compensados por la fortaleza creciente del dólar».