Los hosteleros aprovechan la coyuntura del euro para subir sus precios un 10% de media

Cafés de máquina que en diciembre costaban 45 pesetas y que ahora cuestan 0,30 euros (49,9 pesetas) y menús del día por los que se pagaban 1.300 pesetas y que ahora están a 9,03 euros (1.500 pesetas). Éstos son sólo dos ejemplos de cómo la hostelería ha aprovechado el cambio al euro para subir considerablemente sus precios, en torno a un 10% de media, cuando la inflación prevista es del 2%.

MADRID. Maribel Núñez
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El miedo que tenían los ciudadanos europeos a que el redondeo del euro trajera consigo subidas de precios parece que en algunos casos estaba más que justificado. Pese a que hasta el momento no se han detectado irregularidades generalizadas en este campo, sí se ha podido constatar que, aprovechando el cambio de la vieja moneda a la nueva, numerosos empresarios de hostelería, alimentación y servicios han procedido a subir considerablemente los precios.

Según datos de la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (Adicae), la subida media ha sido de un 10%, aunque en algunos establecimientos el alza del precio de una caña de cerveza, por ejemplo, ha sido de un 25%.

La Unión de Consumidores de España (UCE), por su parte, cifra en un 7% la subida media de los precios de alimentación en pequeños establecimientos y en hostelería.

Según un estudio realizado por Secretaria Plus. com, los precios de los productos y servicios de las empresas españolas se han redondeado al alaza en un 15% de las empresas españolas, pese a que la Ley sobre introducción del euro en su artículo 11 especifica que el redondeo se puede hacer en dos cifras y no debe aprovecharse para realizar subidas tarifarias.

CAFÉS UN 12,2% MÁS CAROS

Valoraciones al margen, lo que sí han notado los españoles que hacen vida fuera de casa es que un café de máquina en algunos centros de trabajo ha pasado de costar alrededor de 45 pesetas a 0,30 euros, es decir, 49,9 pesetas, lo que supone una subida de un 12,2%.

En el caso de los populares menús del día a los que están abocados miles de trabajadores a diario, uno «tipo» que costaba 1.300 pesetas a finales del año pasado ha pasado a tener un precio de 9,03 euros (1.500 pesetas), lo que representa un alza ni más ni menos que de un 15,3%.

Desde las oficinas del consumidor de algunos ayuntamientos, como el caso de la del de Madrid, que son las encargadas de recibir las denuncias de los ciudadanos por redondeos abusivos en el euro, se señala que esto no es una práctica ilegal, es decir, que cada uno puede poner los precios que le parezca a sus productos.

Los consumidores, por tanto, ya que no pueden denunciar las subidas de precios, no tienen otra opción que «castigar» a estos establecimientos con el cambio a otro sitio, cosa que recomiendan las asociaciones de consumidores para hacer ver a los empresarios su rechazo a las subidas injustificadas de precios.

A toda esta situación se le añade, además, el hecho de que la inflación prevista para este año es de un 2%, según los pronósticos del Banco Central Europeo.

Manuel Pardos, presidente de Adicae, ha denunciado la subida generalizada de precios en los productos diarios de pago en efectivo, incremento que podría «desequilibrar» los presupuestos familiares, sobre todo los de menor cuantía.

Ahora bien, hay que añadir también, que los hosteleros han tenido de quien aprender para subir los precios, en este caso de las Administraciones Públicas, que han decidido empezar el año con una subida generalizada de impuestos y de tasas, cosa que se traducirá convenientemente en el Índice de Precios al Consumo (IPC) de este mes.

SUBIDAS DESDE DICIEMBRE

Pero esta situación de algunos hosteleros y empresarios, de aprovechar la coyuntura para subir precios, no es una nueva. Según un informe de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) los precios en general subieron en diciembre un 0,3% pero si nos fijamos en el nivel de precios de septiembre, se puede apreciar que entre ese mes y diciembre la subida ha sido del 1,27%.

Estas subidas se deben, según el mismo estudio, a que se han fijado precios psicológicos en euros. Es el caso de cinco sectores, que ya en diciembre subieron por encima del 5%. En concreto, las revistas subieron un 6,3%, el transporte público un 6,7%, los cines un 8,7%, los juegos de azar un 13,04% y las panaderías un 15,1%.

En el caso de las ventas de productos alimenticios y bebidas en las máquinas, el llamado «vending», las subidas de precios las justifican desde su asociación patronal (Aneda) en el hecho de que el Banco de España no les ha facilitado monedas suficientes de 1 y 2 céntimos de euro así como de 1 euro, lo que les ha obligado a subir los precios de cinco en cinco céntimos. Esta situación contrasta con el protocolo que firmaron todos los miembros de la asociación Aneda para no redondear los precios al alza con la llegada del euro, según el gerente de este colectivo, Víctor Fernández.

VENDING: PÉRDIDA DE RENTABILIDAD

El hecho de que no hayan dispuesto de suficientes monedas para los cambios mantiene todavía inoperativas el 20% de las máquinas de «vending», con lo que en conjunto el sector ha perdido una rentabilidad en lo que va de año de entre el 30 y el 40%, en relación al mismo periodo del año anterior, aseguran.

El Banco de España, por su parte, según Fernández, argumenta que el problema de desabastecimiento de algunas monedas de euro se debe a que los ciudadanos tienen inmovilizados en sus casas los euromonederos que compraron en diciembre.

El sector del «vending» factura en España 200.000 millones de pesteas al año y el coste de adaptar sus máquinas a la moneda única les ha supuesto unos gastos de 15.000 millones de pesetas. El coste por unidad de máquina es de 70.000 pesetas.

En el caso de las máquinas de tabaco de bares y centros de trabajo, no se trata de «vending» sino que las explotan los propietarios de estos establecimientos, por lo que se ha retrasado su adaptación a la moneda única.

En cuanto a las oficinas del consumidor se refiere, Belén Ramírez, directora de Euromic, la oficina del euro del Ayuntamiento de Madrid, asegura que el miedo que tenían los consumidores a que el euro se tradujera en subidas de precios al final no se ha confirmado.

Lo que sí han notado en Euromic es que hay empresas que han subido los precios antes de la llegada del euro para evitar suspicacias en el sentido de que las alzas fueran por la moneda única.

En esta oficina del euro también han notado que pequeñas tiendas de alimentación han subido precios.