Las horas extras sin pagar crecen pese al control horario

Suben en el segundo trimestre del año un 10,5% con respecto al primero

MADRIDActualizado:

Las horas extraordinarias realizadas en la semana por todos los asalariados de nuestro país subió en el segundo trimestre del año y superó los seis millones (6.020.700), un 6% más que en el primer trimestre, según la EPA del segundo trimestre. Pero, mientras las horas extras pagadas crecieron un 2,15%, las no pagadas se dispararon un 10,5%.

Estos últimos datos son especialmente significativos, ya que desde el pasado 12 de mayo todas las empresas están obligadas a llevar un registro horario de todos sus trabajadores, el cual, deben conservar durante cuatro años para su consulta por el propio trabajador, los comités de empresa y la Inspección de Trabajo.

Del total de horas extras realizadas cada semana entre abril y junio de este año, el 67% (4,027 millones) correspondió a trabajadores masculinos y el resto a femeninos. En los primeros aumentó un 8,2% respecto al primer trimestre y un 1,8% en las mujeres.En cuanto a las horas extras pagadas (3.108.100), aumentaron un 2,15% sobre el primer trimestre. El colectivo masculino también realizó el 67% de las mismas (2.103.300), tras crecer un 1,3% respecto al periodo enero-marzo. Entre las mujeres subió un 4% la cifra de horas extras pagadas en el segundo trimestre, hasta superar de nuevo el millón (1.004.800).

De los 2.912.600 de horas extras no pagadas entre abril y junio, los hombres registraron el 66% de las mismas (1.924.300) tras un fuerte crecimiento de casi el 17% respecto al primer trimestre. Entre las mujeres apenas se incrementó la cifra en un 0,25% (988.300). En una comparativa interanual, el número de horas extras realizadas entre abril y junio bajaron casi un 12% respecto al mismo trimestre de 2018. Y entre las mujeres cayó (16%) casi el doble que entre los hombres (9,4%).

Los porcentajes son aún mayores en cuanto al número de horas extras pagadas, que baja un 19% sobre el segundo trimestre de 2018 (3.836.700). En este caso, las realizadas por hombres baja un 21% y casi un 15% por mujeres. Los datos más llamativos son los de las horas extras no abonadas, ya que aunque bajaron un 2,5% en el segundo trimestre de este año respecto al mismo perido de 2018, las realizadas por hombres se disparó un 24%. Sin embargo, en el caso de las mujeres ha descendido más del 17%.

Judicialización laboral

Hay que recordar que la aplicación de la norma que fue aprobada por decreto en uno de los «viernes sociales» del Gobierno está generando incertidumbre y muchos interrogantes en las empresas e inseguridad en los trabajadores, lo que puede acabar en un aumento de la judicialización laboral, un problema que ya existe en el mercado de trabajo, según reconocen varios despachos laboralistas consultados por ABC. Citan, por ejemplo, el caso de un trabajador que tenga el citado régimen de libre disponibilidad que sea despedido y no conforme decida demandar a su empresa para reclamarle horas extra no pagadas alegando que ha roto ese régimen.

Tanto el presidente de ATA, Lorenzo Amor, como Rosa Santos, directora del departamento de relaciones laborales de la CEOE coincidían recientemente en que es una norma compleja, con una dificultad jurídica aparejada, que puede derivar en una judicialización de la nueva obligación, cuyo incumplimiento está castigado como infracción grave, con multas que pueden llegar hasta 6.250 euros.

«Va a ser muy difícil que la norma pueda cumplirse en muchas actividades, sobre todo en las que no se realizan en el centro de trabajo», explicaba el presidente de la mayor asociación de autónomos. Fueron los sindicatos CC.OO. y UGT quienes forzaron al Gobierno de Pedro Sánchez a establecer este control horario para que, según ellos, afloren los miles de horas extras que no se pagan