El ya expresidente de Telefónica César Alierta - REUTERS

El hombre que renovó Telefónica

César Alierta dio un giro radical a la estrategia comercial de la compañía cuando sufría una fuga de clientes y la ha logrado convertir en una de las «telecos» líderes del mundo

MADRIDActualizado:

César Alierta asumió la presidencia de Telefónica en el año 2000, justo después de su reprivatización. El operador de telecomunicaciones español era por aquel entonces un antiguo monopolio de alcance básicamente nacional; hoy, 16 años después, es un referente mundial. Detrás de esa transformación está fundamentalmente el giro estratégico que Alierta impuso en los últimos ejercicios a la compañía.

«Hemos pasado de ser un operador del sur de Europa a ser un referente», explicaba Luis Miguel Gilpérez, presidente de Telefónica España, a ABC, recordando que el número de cambios impulsados en el último lustro por Telefónica «no se ha vivido nunca en el sector».

Telefónica se había acomodado y los clientes se fugaban. Dio entonces tres golpes en la mesa: renovó tarifas, dejó de regalar móviles y fusionó todos sus productos. Todo eso le ha permitido recuperar todo su pulso comercial en España. Pero además, la «teleco» se ha empeñado en competir con los gigantes de la red (Facebook, Google y Microsoft), convirtiéndose para ello en una empresa de contenidos y digital, como venía recordando siempre el propio Alierta en cada una de sus presentaciones. Prueba de que ha logrado situarse en ese camino es que hoy Telefónica es uno de los grupos que está liderando el proceso de convergencia del sector a nivel mundial.

Alierta, zaragozano, nació el 5 de mayo de 1945 y es licenciado en Derecho por la Universidad de Zaragoza y Master en Administración de Empresas por la Universidad de Columbia (Nueva York). Pese al impulso que ha dado a Telefónica y la completa visión del mercado de las «telecos» que siempre ofrece, sus inicios fueron en el mundo financiero. Fue director general del área de mercado de capitales en Banco Urquijo de Madrid entre 1970 y 1985, y luego fundó y presidió la sociedad Beta Capital, puesto que a partir de 1991 compatibilizó con la presidencia del Instituto Español de Analistas Financieros. También fue miembro del consejo de administración y de la comisión permanente de la Bolsa de Madrid.

Fue después, en 1996, cuando accedió a la presidencia de Tabacalera, cargo que hizo notorio su nombre. Y es que bajo su mandato la compañía de tabacos españolas se fusionó con Seita, lo que dio lugar a Altadis.