Reunión del presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, con los representantes de los grupos parlamentarios para firmar el documento de medidas políticas y económicas, en el Palacio de la Moncloa
Reunión del presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, con los representantes de los grupos parlamentarios para firmar el documento de medidas políticas y económicas, en el Palacio de la Moncloa - EFE
OPINIÓN

Hace cuarenta años

El error básico fue el conjunto de medidas adoptadas para las Cajas de Ahorros, como recientemente hemos comprobado. Todo esto motivó, a partir de 1977, un formidable aumento del desempleo

JUAN VELARDE FUERTES
MADRIDActualizado:

Para que la historia sea maestra de nuestros planteamientos hacia el futuro, conviene no presentar, del pasado, únicamente los sucesos favorables. Efectivamente, hace ahora cuarenta años, con la colaboración de unas elecciones generales y la apertura de las dos Cámaras Legislativas –el Congreso y el Senado– fue posible pasar con suavidad de ley a ley, como quería Fernández Miranda, o sea, de un régimen político a otro. Incluso esto tuvo imitación internacional. Tal fue lo sucedido en Chile. Además con los Pactos de La Moncloa parecían montarse las bases para consolidar el desarrollo logrado de 1959 a 1977, que había causado que en pesetas 1958, el PIB por habitante se multiplicase por 2,6, esto es, casi se triplicase. Y por otro lado, se había derribado la que puede llamarse, por su autor, la barrera Birkelbach, que impedía nuestro ingreso en la Comunidad Europea.

Pero en 1977 también surgieron frenos importantes, que mucho daño causaron. Por una parte, como se pavoneó el economista del Partido Socialista Popular de Tierno Galván, Sánchez Ayuso, que había sido elegido diputado, en su discurso en el Congreso el 25 de octubre de 1977, gracias a «la presión de los partidos de izquierda» se habían logrado eliminar, contra el criterio del documento original del Pacto de La Moncloa, en lo que pretendía Fuentes Quintana: la disminución de la rigidez en el mercado laboral. Con el Estatuto de los Trabajadores de 1979 esto se consagraría, junto con otras realidades derivadas del triunfo conseguido por UGT y Comisiones Obreras tras las elecciones sindicales del primer trimestre de 1978. Por otro lado, ni se atinó a cambiar las estructuras para aliviar el choque petrolífero de 1977, ni se atinó, ante la colosal crisis bancaria de 1977, a cómo resolver definitivamente la cuestión. El error básico fue el conjunto de medidas adoptadas para las Cajas de Ahorros, como recientemente hemos comprobado. Todo esto motivó, a partir de 1977, un formidable aumento del desempleo. El empleo total que existía en 1977 no se recuperará hasta 1989.

Lo señalado sirve, ahora mismo, de obligada toma de conciencia, para huir de aquellas políticas muy vinculadas ya con posiciones populistas que mucho daño causan en 1977.