El presidente del Insituto de la Empresa Familiar (IEF) y de Gestamp, Francisco J. Riberas
El presidente del Insituto de la Empresa Familiar (IEF) y de Gestamp, Francisco J. Riberas - INÉS BAUCELLS

La gran empresa familiar reclama un gobierno «rápido y estable» que huya del cortoplacismo

Los empresarios rebajan su optimismo sobre la situación de la economía por primera vez en cinco años y prevén crear menos empleo que en 2019

MadridActualizado:

El tejido empresarial español es hoy menos optimista que hace doce meses sobre la evolución de la economía española y el empleo. Las grandes empresas familiares del país miembros del Instituto de la Empresa Familiar (IEF), entre las que están Gestamp, Acciona, Mercadona, Freixenet, Barceló, Catalana Occidente y Osborne, valoran ahora peor que en 2018 la situación de la economía y son menos las que este año prevén crear empleo. En ese actual de mayor incertidumbre, estas compañías reclaman la formación rápida de un gobierno urgente y que tome medidas a largo plazo y no cortoplacistas.

«Hay muchas más incertidumbre de lo que reflejan los datos», ha dicho el presidente del IEF y de Gestamp, Francisco J. Riberas, durante la clausura de la asamblea anual de esta patronal, celebrada este martes en Madrid. En este sentido, el empresario urgió al futuro gobierno a aprovechar el actual momento de crecimiento económico para abordar las reformas que aún necesita el país para apuntalar ese incremento del PIB. «Es necesario que se forme un gobierno rápidamente y que sea estable, no provisional ni transitorio», ha añadido, rechazando pronunciarse, como sí hizo la CEOE, respecto a un Ejecutivo entre PSOE y Ciudadanos, pero criticando la inestabilidad de los últimos años.

Riberas ha señalado que la quiebra del bipartidismo ha generado en los últimos años mayor inestabilidad. «El complejo panorama político nos ha llevado a tres elecciones generales en solo tres años que han dado lugar a resultados inciertos, con gobiernos temporales y transitorios y sin una opción de gobierno estable», ha lamentado, llamando a los partidos a dialogar y «tomar decisiones de Estado, con alturas de miras, y no cortoplacistas».

Y es que si hace doce meses la gran empresa familiar calificaba con un 6,39 sobre 9 la actual situación económica y encadenó cinco años mejorando esa visión, ahora le dan una nota de 5,64 y frenan esa mejora iniciada con la recuperación económica. Así lo arroja la encuesta celebrada por el IEF entre sus asociados. Lo que las compañías auguran, en el 55% de los casos, es un crecimiento frágil de la actividad sin creación neta de empleo, cuando en 2018 solo el 2% de los empresarios dibujaban este escenario. El resto, el 45% de las empresas, prevén que el PIB crezca de forma moderada y la creación de puestos de trabajo netos sea limitada.

Menos empleo neto

En este sentido, solo el 19% de los encuestados tienen intención de incrementar en los próximos doce meses sus plantillas, frente al 37% que hace un año manifestaban que crearían empleo en 2018. El 57% de los empresarios prevén mantener sus actuales niveles de empleo y el 10% reducirlo, frente al 13% del pasado ejercicio. Eso sí, un 14% declara que sus plantillas dependerán de la evolución de la demanda, frente al 8% que manifestaba esto hace un año.

Está previsión del empleo contrasta con lo que los empresarios pronostican para sus cifras de negocio e incluso sus planes de inversión, pues el 71% de ellos creen que este año elevarán sus ventas, cuatro puntos porcentuales más que en 2018, y el 67% tiene planes para invertir más en España, cuatro puntos más que hace un año.