Para el conjunto del año, la intención de Enaire es sumar 80 nuevos controladores.
Para el conjunto del año, la intención de Enaire es sumar 80 nuevos controladores. - EFE

El Gobierno y las aerolíneas suman fuerzas para evitar otro verano caótico

Enaire tiene previsto contar con 42 controladores más que el año pasado en agosto. Eurocontrol avisa de que los retrasos se duplicarán en Europa

MadridActualizado:

El sector aéreo se prepara para otro verano complicado. El previsible aumento del tráfico, la falta de personal en el control aéreo de varios países europeos y la meteorología amenazan con generar un nuevo caos en plena temporada alta. Es por ello que el Gobierno y las aerolíneas han desarrollado planes estratégicos con los que pretenden garantizar la operativa de los aeropuertos españoles durante los próximos meses.

Por un lado Enaire, el gestor de la navegación aérea española y matriz de Aena, ha reforzado los centros de control con más personal. Fuentes de la compañía pública explican que este agosto habrá habilitados, en todos los centros españoles, 42 controladores más que el año pasado. Para el conjunto del año, la intención del grupo es sumar 80 nuevos controladores. Este refuerzo será especialmente notable en los centros de control que gestionan aeropuertos estacionales. Por ejemplo, el centro que se encarga de Barcelona-El Prat tendrá 16 controladores más este verano; el de Palma, 8.

Además, Enaire pretende que vuelos que salgan de El Prat con destino Francia utilicen rutas menos convencionales para evitar que se formen «cuellos de botella». Este paso fronterizo es uno de los más transcurridos en periodos estivales. De igual forma, se potenciarán las herramientas destinadas a la predicción meteorológica, con iniciativas como la presencia de expertos meteorólogos en los centros de control. Todo ello pese a que, según apunta Enaire, «el 70% de los problemas generados en el control aéreo nacional son achacables a situaciones ocurridas en Europa».

La industria aérea está al corriente tanto de estas medidas como de las iniciativas recogidas en proyectos como el «Plan Verano 2019-2020» y «BCN a Punt». «Este año hemos reforzado las reuniones con Aena y las aerolíneas y contamos con una presencia directa en Eurocontrol», explican desde la compañía pública.

También las aerolíneas se preparan para el verano. Distintas compañías aéreas, como Vueling y easyJet, están reforzando el número de aviones en reserva, que se utilizan solo cuando se produce alguna incidencia. Asimismo se están incrementando las tripulaciones y modificando rutas para evitar aeropuertos «conflictivos» en este periodo.

Colapsos

Los controladores aéreos, sin embargo, son menos optimistas respecto al verano. «Enaire es consciente de que hay escasez de controladores y está tomando medidas, pero no son suficientes. Este verano va a volver a haber retrasos porque estamos desbordados», explica Susana Romero, directora de comunicación de la Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA).

Y es que Eurocontrol, la Organización Europea para la Seguridad de la Navegación Aérea, ha vaticinado otro verano complejo para la aviación por la falta de capacidad del espacio aéreo europeo y la meteorología. De hecho, la agencia ha desviado 150 vuelos diarios hacia España para evitar los colapsos en el Viejo Continente.

Las primeras previsiones de la organización apuntan a que los retrasos por gestión de tráfico aéreo en ruta se podrían duplicar en 2019, pasando de dos minutos por vuelo en 2018 a cuatro minutos este año. En el ejercicio anterior ya crecieron con fuerza los retrasos por gestión aérea en ruta, pasando de 0.88 minutos por vuelo a 1.73 minutos. Además, las demoras por dificultades en el control del tráfico aéreo se incrementaron un 105%, según el informe de operaciones de 2018 elaborado por la organización.

Para los próximos meses, asusta especialmente la delicada situación laboral que existe en determinados centros de control aéreo en Europa. Sin ir más lejos, hace escasas semanas se produjo una huelga de controladores en Bélgica que obligó al país a cerrar su espacio aéreo y a cancelar centenares de vuelos con salida o llegada a los aeropuertos de Bruselas y Charleroi.

Pero la mayor amenaza para el sector aéreo no viene de Bélgica, sino de Francia. Sobre todo de Marsella. El año pasado, cientos de vuelos fueron cancelados en España por las huelgas producidas en el centro de control de la ciudad francesa. ¿La razón? Una gran parte de los vuelos que despegan y aterrizan en las regiones mediterráneas tienen que atravesar el espacio aéreo francés o dependen del centro de control de Marsella. Por lo tanto, si se cierra o se restringe este centro, España es uno de los grandes perjudicados.

No es un problema nuevo. En los últimos años se han repetido las huelgas en este y otros centros de Francia, Alemania y Holanda. Unos conflictos que afectan sobre todo a los aeropuertos de Barcelona y Palma. Es por ello que este verano estas infraestructuras, ejes de los planes estratégicos del Ejecutivo y el sector privado, atraerán todas las miradas.

En este contexto, Ryanair, tomando datos de Eurocontrol, ha publicado recientemente un informe en el que destaca que El Prat será uno de los aeropuertos europeos más afectados por la conflictividad laboral de los controladores europeos. Según los cálculos de la compañía dirigida por Michael O’Leary, la capacidad del aeropuerto se verá recortada al menos un 8% este año por las huelgas de controladores en la Unión Europea. Unos problemas que, según la «low cost» vienen de largo, ya que Ryanair critica que los retrasos se habían incrementado hasta abril un 172% en El Prat con respecto a 2018. De igual forma, la compañía asegura que el año pasado el centro de control encargado de El Prat fue protagonista del 55% de los retrasos de los aeropuertos de Enaire. A nivel general, la compañía irlandesa prevé, en base a los datos de Eurocontrol, que los retrasos alcancen los 38 millones de minutos.

Cielo único

El informe es solo un ejemplo de la presión que están ejerciendo las aerolíneas para impulsar la implantación de un cielo único europeo, que según sus predicciones mejoraría la capacidad del espacio aéreo y evitaría retrasos y cancelaciones. Como respuesta a estas plegarias, la Comisión Europea ha conformado un Grupo de Sabios para dar respuesta al aumento del tráfico y la «crítica» situación del sector.

Según apunta la patronal Aceta, esta medida reduciría un 10% los costes de gestión del tráfico aéreo y permitiría que la misma cantidad de controladores pudieran manejar el doble de tráfico con la misma seguridad. A corto plazo, la organización propone, con el aval de la CEOE y la CNMC, privatizar las torres de control que todavía conserva el Estado.